Y lo inevitable pasó, le llegó una crisis, finalmente cedió a la soledad de nuevo y no había forma de controlarse. Era tan patético, tan débil en ese momento, sollozando y sintiendo que el aire le hacía falta.
Y lo inevitable pasó, le llegó una crisis, finalmente cedió a la soledad de nuevo y no había forma de controlarse. Era tan patético, tan débil en ese momento, sollozando y sintiendo que el aire le hacía falta.
Me entristece
2
8 turnos 0 maullidos
Patrocinados
Patrocinados