Tal cual su nueva madre felina le había ordenado, regresó a casa antes del anochecer, corriendo por mero instinto hasta la caja que había vuelto su cama de forma involuntaria, comenzando a amasar en un punto específico con ambas patitas para estar más cómodo antes de estirarse, bostezando y sacudiendo el cuerpo, finalmente recostandose.
Tal cual su nueva madre felina le había ordenado, regresó a casa antes del anochecer, corriendo por mero instinto hasta la caja que había vuelto su cama de forma involuntaria, comenzando a amasar en un punto específico con ambas patitas para estar más cómodo antes de estirarse, bostezando y sacudiendo el cuerpo, finalmente recostandose.
Me gusta
1
4 turnos 0 maullidos
Patrocinados
Patrocinados