Apenas se enteraba de lo sucedido y no lo podía creer.
Al único que podía llamar realmente hermano, aquel que era su igual y lo comprendía en cada aspecto al vivir el mismo destino, ahora le sería arrebatado y de nuevo por causa del cielo.
Ese era un golpe duro y no estaba dispuesto a aceptarlo pues había dos personas a las que se negaba a perder por sobre todo, su amado ciervo y a su hermano, con quien tuvo más conexión que con nadie del cielo y cada día confirmaba su repudio a este.
—No... debe... debe haber un modo... esto no puede...
Al único que podía llamar realmente hermano, aquel que era su igual y lo comprendía en cada aspecto al vivir el mismo destino, ahora le sería arrebatado y de nuevo por causa del cielo.
Ese era un golpe duro y no estaba dispuesto a aceptarlo pues había dos personas a las que se negaba a perder por sobre todo, su amado ciervo y a su hermano, con quien tuvo más conexión que con nadie del cielo y cada día confirmaba su repudio a este.
—No... debe... debe haber un modo... esto no puede...
Apenas se enteraba de lo sucedido y no lo podía creer.
Al único que podía llamar realmente hermano, aquel que era su igual y lo comprendía en cada aspecto al vivir el mismo destino, ahora le sería arrebatado y de nuevo por causa del cielo.
Ese era un golpe duro y no estaba dispuesto a aceptarlo pues había dos personas a las que se negaba a perder por sobre todo, su amado ciervo y a su hermano, con quien tuvo más conexión que con nadie del cielo y cada día confirmaba su repudio a este.
—No... debe... debe haber un modo... esto no puede...