—Un poco de tranquilidad es lo que necesito, un trago con regaliz y un refrigerio no estaría nada mal.
Caminaba por los grandes pasillos de Tártaro, en cada paso que la emperatriz daba, los candelabros antiguos de aquellas paredes se iban encendiendo.
Caminaba por los grandes pasillos de Tártaro, en cada paso que la emperatriz daba, los candelabros antiguos de aquellas paredes se iban encendiendo.
—Un poco de tranquilidad es lo que necesito, un trago con regaliz y un refrigerio no estaría nada mal.
Caminaba por los grandes pasillos de Tártaro, en cada paso que la emperatriz daba, los candelabros antiguos de aquellas paredes se iban encendiendo.