Se dispuso a cenar en la comodidad de su cama, no tenía ganas de estar sentada sola en el comedor.
Un aleto se escuchó, cada vez más cerca de su ventana para después sonar un golpeteo como de un pico en su cristal acompañado por el ulular de una lechuza.
Aquellos sonidos fueron en una sincronía inconfundible para ella pues así había entrenado a su mensajera para reconocerse, fue corriendo a la venta y veo justo lo que esperaba.
Una lechuza blanca, de mediana estatura, con unos ojos completamente negros la observó haciendo de lado de cabeza para después volver a ulular suavemente como su de un saludo de dos viejos amigos se tratará. Ella respondío con un silvido imitando las notas que la lechuza interpretó. Para después ofrecer su brazo como soporte para que entrara a casa. El ave inmediatamente reconoció a la joven que la crío desde pequeña.
Era impresionante, aquella lechuza era grande y fuerte, nada como recordaba que dejó a Nyx cuando escapó de casa, en definitiva ya no era una polluela, su pequeña amiga era una lechuza enorme y majestuosa.
¿Cómo era posible que la encontrará? ¿Que acaso escapó de casa?
Miro sus garras y una carta de encontraba atada a estás, al observarla noto que se trataba de un mensaje de sus padres. No podía ser nada bueno si enviaron a su mensajera para buscarla lo más pronto posible.
Un aleto se escuchó, cada vez más cerca de su ventana para después sonar un golpeteo como de un pico en su cristal acompañado por el ulular de una lechuza.
Aquellos sonidos fueron en una sincronía inconfundible para ella pues así había entrenado a su mensajera para reconocerse, fue corriendo a la venta y veo justo lo que esperaba.
Una lechuza blanca, de mediana estatura, con unos ojos completamente negros la observó haciendo de lado de cabeza para después volver a ulular suavemente como su de un saludo de dos viejos amigos se tratará. Ella respondío con un silvido imitando las notas que la lechuza interpretó. Para después ofrecer su brazo como soporte para que entrara a casa. El ave inmediatamente reconoció a la joven que la crío desde pequeña.
Era impresionante, aquella lechuza era grande y fuerte, nada como recordaba que dejó a Nyx cuando escapó de casa, en definitiva ya no era una polluela, su pequeña amiga era una lechuza enorme y majestuosa.
¿Cómo era posible que la encontrará? ¿Que acaso escapó de casa?
Miro sus garras y una carta de encontraba atada a estás, al observarla noto que se trataba de un mensaje de sus padres. No podía ser nada bueno si enviaron a su mensajera para buscarla lo más pronto posible.
Se dispuso a cenar en la comodidad de su cama, no tenía ganas de estar sentada sola en el comedor.
Un aleto se escuchó, cada vez más cerca de su ventana para después sonar un golpeteo como de un pico en su cristal acompañado por el ulular de una lechuza.
Aquellos sonidos fueron en una sincronía inconfundible para ella pues así había entrenado a su mensajera para reconocerse, fue corriendo a la venta y veo justo lo que esperaba.
Una lechuza blanca, de mediana estatura, con unos ojos completamente negros la observó haciendo de lado de cabeza para después volver a ulular suavemente como su de un saludo de dos viejos amigos se tratará. Ella respondío con un silvido imitando las notas que la lechuza interpretó. Para después ofrecer su brazo como soporte para que entrara a casa. El ave inmediatamente reconoció a la joven que la crío desde pequeña.
Era impresionante, aquella lechuza era grande y fuerte, nada como recordaba que dejó a Nyx cuando escapó de casa, en definitiva ya no era una polluela, su pequeña amiga era una lechuza enorme y majestuosa.
¿Cómo era posible que la encontrará? ¿Que acaso escapó de casa?
Miro sus garras y una carta de encontraba atada a estás, al observarla noto que se trataba de un mensaje de sus padres. No podía ser nada bueno si enviaron a su mensajera para buscarla lo más pronto posible.