Cuarenta y siete años de edad.

Un metro ochenta y dos de altura.

Hombros anchos. Mandíbula bien definida. Ojos café. Abdominales, pectoral y espalda marcadas. 

 

Ex militar. Tiene más de treinta medallas por su buen servicio, reconocimiento del ex presidente de Rusia y uno de los mayores prodigios en su tierra natal. Combatió con dureza y hasta el último aliento, soportando días enteros en el frío polar mientras varios compañeros morían de hambre en la nieve. Fue uno de los pocos sobrevivientes de tanto sufrimiento y uno de los pocos que consiguió cambiar la balanza a su favor. 

Cuando regresó de la guerra algo dentro suyo cambió. La persepción del mundo se tornó diferente para Leo y no pudo regresar a su hogar. Desde entonces no ha vuelto a ver a su familia.

 

Desde pequeño nació como hijo de dos mutantes. Sin embargo, su poder no se hizo visible hasta cumplir los dieciocho años cuando tuvo un accidente y quedó internado en el hospital durante seis meses. La mayoría de sus huesos se habían roto o salido de lugar, apenas sí podía respirar y la escena era escalofriante. Pero fue en esos seis meses donde su mutación se hizo valiosa: cada uno de sus huesos regenerados en cuestión de segundos. No solo estaba como nuevo, ya no padecía ninguna enfermedad, ninguna alergia. 

 

Actualmente trabaja como CEO en una empresa de tecnología avanzada. Allí se hacen diferentes estudios sobre tecnología: robótica, biología, estructuras, artefactos, etc. Siendo una de las mentes más brillantes en el lugar. 

 

Leo es alguien alegre la mayoría del tiempo, suele bromear o sonreír con frecuencia. Le gusta socializar y compartir tiempo con las personas, ayudarlas y apoyarlas siempre que pueda. Es alguien amable y humilde dentro de todo. 

Aprende rápido, presta atención, es romántico y fiel. Aunque nadie puede quitarle lo coqueto. Es un hombre que le gusta demostrar más que hablar y siempre actúa más que dialogar.

 

Es hijo único. (Ficha en construcción...)