Nombre: Elizabeth Drakenhart

Apodos: La Flor del Eclipse, Reina de las Flores Oscuras

Edad: más de 1000

Raza:Dragón Superior

Género: Femenino

Altura: 1.72 m

Peso: 58 kg

Cabello: Plateado con reflejos violetas

Ojos: Violeta claro

Personalidad

es una mujer elegante, tranquila y misteriosa. Siempre mantiene una sonrisa suave que dificulta saber lo que realmente piensa. Aunque parece fría y distante, es muy protectora con las personas que aprecia. Posee una gran inteligencia y disfruta observando a los demás antes de actuar.

Apariencia:

Una hermosa joven de piel clara, largos cabellos plateados y ojos violetas. Posee cuernos oscuros adornados con cintas moradas. Suele vestir un elegante vestido negro con detalles dorados y púrpuras. A su alrededor suelen aparecer flores negras creadas con magia.

Poderes y Habilidades

Magia Floral Oscura

Puede crear flores negras que absorben energía mágica y vital de sus enemigos.

Jardín del Eclipse

Invoca un campo cubierto de flores oscuras que debilita a sus adversarios mientras fortalece sus propias habilidades.

Espinas del Vacío

Lanza raíces y espinas negras capaces de atravesar barreras mágicas.

Regeneración Demoníaca

Puede curar heridas moderadas consumiendo energía oscura.

Encanto Sobrenatural

Su presencia puede influir en las emociones de quienes la rodean.

Vuelo

Gracias a su energía demoníaca puede desplazarse libremente por el aire.

Estadísticas

Fuerza: 8/10

Velocidad: 7/10

Inteligencia: 10/10

Resistencia: 8/10

Magia: 10/10

Carisma: 9/10

Gustos

Las noches tranquilas.

La música suave.

Los jardines y flores.

Leer antiguos grimorios.

Disgustos

La traición.

El ruido excesivo.

La arrogancia.

Que dañen a sus seres queridos.

Frase Característica

"Las flores más hermosas suelen florecer en la oscuridad más profunda."

Historia

Hace muchos años, Elizabeth Ravencrest nació en una prestigiosa familia noble conocida por su lealtad y su dominio de la magia oscura floral. Su clan protegía un antiguo reino oculto, donde la confianza y el honor eran considerados más valiosos que cualquier tesoro.

Durante su juventud, Elizabeth era amable, soñadora y creía firmemente en la bondad de las personas. Sin embargo, todo cambió la noche en que varios miembros de su propio clan los traicionaron por ambición y poder. Aquellos en quienes había confiado abrieron las puertas del reino a sus enemigos, provocando una masacre que acabó con gran parte de su familia y destruyó su hogar.

Elizabeth fue una de las pocas supervivientes. Gravemente herida y rodeada por las llamas que consumían su mundo, juró sobre las tumbas de sus seres queridos que nunca volvería a confiar ciegamente en nadie. A partir de ese día abandonó su antiguo nombre como símbolo de la persona que había sido.

 

Durante años viajó sola por tierras peligrosas, entrenando sin descanso y perfeccionando una magia prohibida capaz de convertir flores oscuras en armas mortales. Cada batalla la volvía más fuerte, pero también más fría. Poco a poco, la joven inocente desapareció, dando paso a una mujer implacable cuya sola presencia inspiraba temor.

 

Con el tiempo, comenzó a ser conocida como La Dama de las Flores Negras. Allí donde encontraba a un traidor, flores negras florecían antes de su llegada, como si anunciaran una sentencia inevitable. Nobles corruptos, mercenarios desleales, asesinos que vendían a sus compañeros y gobernantes que traicionaban a su pueblo cayeron bajo su juicio.

 

A pesar de su reputación aterradora, Elizabeth no mata por placer. En su corazón aún conserva el dolor de aquella noche y cree que la traición es el peor de los pecados, pues destruye familias, amistades y reinos enteros. Por ello, dedica su vida a perseguir a quienes rompen sus juramentos y abandonan a aquellos que confiaron en ellos.

 

Ahora recorre el mundo envuelta en misterio, siguiendo rumores y rastros de traición. Muchos la consideran una heroína, otros un demonio vengador. Pero para Elizabeth solo existe una verdad:

"Quien traiciona una vez, traicionará de nuevo. Y mientras yo respire, ningún traidor escapará de mi juicio."