El líder había convocado a la albina. Ella fue feliz ya que su hermano Kuro, líder de los Protoypes no solo era su hermano y líder sino tambien era como un padre para ella.
Cuando llegó al ver al líder los ojos de este brillaban de un rojo de pura furia. La albina no retrocedio como lo harían los demás. Le dijo a Kazu los fallos que había tenido y pronto dicto el castigo de esta:
Primero: El contrato con su amo 𝐒𝐎𝐋𝐃𝐈𝐄𝐑 fue forzado a romperse. Kazuha por primera vez sentía un dolor tan fuerte. Sus ojos se llenaron de lágrimas, aquel sentimiendo como si la ahorcarán y le sacarán el corazón casi la hace caer de rodillas. Pero ella tampoco se quedó callada lo que hizo enojar más al líder. Por lo mismo mas castigos siguieron.
Segundo: Unas cadenas envolvieron el cuello y cuerpo de la contraria. Era una restricción, una muy fuerte. Era una que la mantendría encerrada en el laboratorio hasta nuevo aviso. Las cadenas que sujetaban a la llorosa albina pronto comenzaron a convertirse a una especie de tatuaje que luego desaparecio.
Tercero: La última restricción era más simple. La Protoype no podría hablar o relacionarse con ningún humano o ser vivo inteligente. Aunque gracias a la ama de su hermano, este castigo y restricción por suerte habia sido retirado.
A pesar de todo, la albina no podría salir de su laboratorio y si llegara a hacerlo sufriría un dolor peor que la muerte pudiendo llegar al extremo de desconectarse. En ese momento, la albina no pudo hacer más que llorar y mirar al cielo.
- Lo siento amo 𝐒𝐎𝐋𝐃𝐈𝐄𝐑 yo en verdad llegue a amarte no solo como tu prototype sino como una chica común. Espero que no seas tan arriesgado en tus misiones. Adiós mi antiguo amo...
¿Castigo duro o entendible?