Viktor Brașov nació un 7 de Septiembre de 1844 en la ciudad de Brașov, Rumanía. Antes de convertirse en vampiro, fue un humilde pintor que sobrevivía realizando retratos para familias nobles de Valaquia y Transilvania.

En el invierno de 1872, la Familia Brașov contrató sus servicios para pintar a su hija en un retrato, Elara Brașov. Lo que comenzó como un simple encargo terminó convirtiéndose en un breve romance secreto entre ambos. Viktor jamás supo que los Brașov eran vampiros.

Cuando el patriarca, Aurelian Brașov, descubrió la relación, consideró inadmisible que un humano sin apellido ni fortuna estuviera junto a su hija. La noche en que Viktor intentó huir con Elara, Aurelian lo apuñaló y lo dejó morir en los bosques cercanos al castillo.

Sin embargo, Isolde Brașov encontró su cuerpo antes del amanecer y decidió convertirlo en vampiro para salvarle la vida.

El renacer vampírico destruyó todos los recuerdos de Viktor sobre su vida humana, incluido su amor por Elara.

Desde entonces, Viktor vive junto al Clan Brașov, la única familia que conoce, completamente ajeno a lo que Aurelian e Isolde hicieron aquella noche, y también a que Elara, a quien ahora considera su hermana y mayor cómplice, fue alguna vez el amor de su vida.