En un pueblo donde habitaban distintas razas sobrenaturales como lo eran brujas, elfos, hadas, ninfas. etc.

Un lugar que solia ser pacifico, donde no se hallaban muchas peleas, solo pequeños conflictos entre tribus por falta de suministros que se solian resolver de forma rapida.

En un día cualquiera, mientras la vida seguía su curso entre trabajo y aprendizaje, la destrucción descendió desde el cielo. No provenía de dioses ni de criaturas antiguas, sino de los propios humanos, que desataron el caos con su fuego.

Los habitantes de aquel lugar, corrieron a sus refugios protegiendo a sus seres amados y listos para defender su pueblo del caos humanos que se estaba desatanto.

En medio del caos, se encontraba Nyx, una pequeña bruja que corria por el bosque junto a sus padres en busca de su refugio.

- Mi niña…susurro su madre, acariciándole el rostro.

- En cuanto todo esto termine, volveremos por ti, ¿sí? Vos solo esperá aquí…-
Su voz se quebró apenas al final, como si esas palabras pesaran más de lo que podía sostener.

Con esas palabras se despidieron sus padres y se perdieron en medio del humo...

Ella temblando del medio se mantuvo encerrada en su burbuja de magia suspendiendo el sonido del caos.