NOMBRE DEL PERSONAJE, ORIGEN Y SIGNIFICADO
Nombre de nacimiento: Alejandro Lucena Gabor
Otros nombres: Ale o Alex. Dependiendo de dónde sea así le llamaran.
Alexander. Como le llaman los gabachos, cosa que hace que Alex diga siempre si “no saben pronunciar una maldita jota, joder”.
Fecha de nacimiento: 21 de abril.
Lugar de nacimiento: Hospital Materno-Infantil de Málaga
Lugar de residencia durante gran parte de su vida: Churriana, Málaga
Estatus Social y económico: Medio
FAMILIA
Linaje de sangre: No sabe/No responde. Su madre está convencida de que sus poderes vienen heredados por parte de la bisabuela Mariana, la cual era shuvani. ¿Dicha mujer pudo haber sido una bruja nacida de no-magos? Nadie lo sabe, pero todo el mundo estaba convencido de que tenía poderes.
A pesar de eso, dichos poderes no han sido heredados ni por su hijo Joaquin, ni por su nieta Manuela, saltándose dos generaciones hasta llegar a Alejandro. Lo que es seguro es que nadie sabía nada del mundo mágico que se ocultaba a la vista de todos hasta que no llegó Alex a sus vidas.
Familia Lucena-Gabor.
Desde que Antonio Lucena se casó con Manuela Gabor, y motivado por el hecho de que todos eran de Churriana o de alrededores, la familia casi siempre ha realizado actividades todos juntos, como irse de vacaciones a cualquier lugar de España, o hasta irse a la playa.
Los hijos tanto de las hermanas Gabor, como de los hermanos Lucena se consideran primos, aunque no les toque nada, y tratan de tíos a los padres de estos. Quizás porque conservaron el sentimiento de familia que Mariana, la bisabuela de Alex, les enseñó tan propio de las comunidades gitanas.
Si bien es cierto que en la familia fue una enorme sorpresa que el muchacho fuera un mago, y que encima tuviera que irse a estudiar a Francia, la relación entre los distintos miembros no ha cambiado demasiado, al contrario incluso.
Madre: Manuela Gabor Rodríguez. Pese a los deseos de su madre, fue incapaz de terminar el instituto, empezando a trabajar pronto en el bar “Los torcidos” donde conoció a Antonio, pues era hijo de los dueños.
Manuela ya apenas fue educada dentro de la cultura gitana, aunque su abuela seguía ahí, vivita y coleando hasta bien entrada su madurez, por lo que le costó entender qué llevó a que su hijo tuviera una época de melenas en la que se hacía llamar calé.
No le resultó extraño que Alex saliera mago, porque su abuela así se lo había dicho cuando su hermana Marta se cayó por las escaleras cuando Manuela estaba en el sexto mes de embarazo, lo que sí le sorprendió fue que una escuela fuera a buscarle para enseñarle, pues ella simplemente le iba a dejar los libros que Mariana había estudiado.
No le hizo mucha gracia que su pequeño se fuera desde tan pronto a estudiar fuera de España, pero Antonio estaba convencido de que de ese modo se haría un hombre de provecho, pues estaría recibiendo una alta educación y encima en francés.
Manuela no sabe cómo su hijo ha podido graduarse en Beauxbatons, y encima conseguir de alguna manera un trabajo, o especie de trabajo en Gran Bretaña. Durante un tiempo pensó que le habían cambiado a su hijo en Francia. Tras escuchar a Alex maldecir de la manera que sólo un hijo suyo podía hacer supo que estaba todo controlado y que quizás es que Alex simplemente había madurado.
Padre: Antonio Lucena Jiménez. Segundo hijo de Miguel y Elena, aunque se llevan tan pocos años con su hermano mayor, Andrés, que prácticamente pueden pasar por gemelos. Antonio siguió todos los pasos de Andrés hasta que llegó la universidad y en lugar de estudiar economía, en un cambio salido de la nada, entró en Filología inglesa. Por aquel entonces estaba ya saliendo con Manuela.
Su relación se quedó en un stand by por casi un año, tiempo que Antonio estuvo en Reino Unido para perfeccionar sus estudios, pues no podía ser un verdadero experto en lengua inglesa sin haber pisado un país de habla inglesa.
Tal etapa fuera de España fue lo que hizo que ante el hecho de que Alex tuviera que irse a Francia.
Sin duda, del matrimonio, fue el que más sorprendido se quedó cuando llegó la carta de Beauxbatons, aunque pronto asumió que tales noticias eran verdaderas, en especial tras reconocer que su hijo había hecho a lo largo de su corta vida cosas muy extrañas.
Actualmente está tan metido en ese mundillo, que no le causó ninguna sorpresa el “papa -sí, sin tilde en la á-, que me ha salido algo en Londres… que ya que me mandas al menos que me pueda seguir formando en lo mío. Es con un profesor de adivinación en Hogwarts”. Y saber que hace doce años esa misma frase le hubiera echo escupir lo que estuviera bebiendo de la risa.
Hermana: Teresa Lucena Gabor. Hermana mayor de Alex. Es tres años mayor que el muchacho, y es la primera Gabor en ir a la universidad. Actualmente ha terminado la carrera de Derecho, especializándose en Derecho Civil, y anda haciendo el máster que le permita ejercer su profesión.
Sigue viviendo en el centro de Málaga con las mismas chicas, y se ha sacado por fin el carnet del coche. Sobre ello, mencionar, que al poco tiempo de sacárselo, sufrió un accidente, aunque se encuentra ya completamente recuperada, aunque sin duda, para Alex que lo vio en las cartas, fue el momento más complicado de su vida.
Sigue trabajando en el local de comida rápida, pero con la novedad de que anda tonteando algo con un chico que ha empezado a trabajar allí. Alex es el único que lo sabe y por qué prácticamente se los encontró de frente cuando entró en el local una tarde paseando por la Alameda.
Tía Materna: Marta Gabor Rodríguez. Hermana menor de Manuela, e igual que ella fue incapaz de terminar la educación básica. Si su hermana mayor se metió a trabajar a un bar, ella estudió un curso de esteticista, y pronto estaba en una peluquería. Sin embargo, con el paso de los años terminó por montar su propio negocio con una vieja compañera y hasta el presente.
Se casó bien jovencita con Vicente, su novio de toda la vida. Aunque lo que nadie sabe es que se casó porque estaba embarazada de Daniel. Un par de años después, ya esperado, llegó Sergio.
Tío político: Vicente Guerrero Díaz. Novio de toda la vida de Marta. Trabaja en una inmobiliaria. Amante del fútbol, es sevillano y siempre que hay un Málaga vs Sevilla termina con meses de bromas por parte del que pertenece al equipo ganador hacia el que pertenece al equipo perdedor.
Hijos: Daniel y Sergio Guerrero Díaz
Tío Paterno: Andrés Lucena Jiménez. Hermano mayor de Antonio y el actual encargado del bar Los Torcidos. Al igual que su padre, estudió economía antes de entrar a formar parte del bar, y a diferencia de éste, conoció a Sonia en la universidad.
Sin duda, Andrés y Sonia son un ejemplo de pareja que tiene hijos por cada crisis matrimonial. Lucía fue la primera crisis, debido a una crisis en el bar que obligaba a Andrés a pasar más horas allí. Juana fue la segunda. Una crisis provocada por el trabajo de Sonia, que tuvo que irse durante unos meses a Cantabria, y cuando volvieron surgió la pasión. La tercera de la crisis tuvo el nombre de Alicia. Promovida también por una crisis de los cuarenta adelantada en Andrés.
Afortunadamente, tras esa crisis Sonia entró en la menopausia y, por lo pronto, ya han empezado a vivir como una pareja normal.
Tía Política: Sonia Hurtado García. Procedente de Almería, pero desde los 18 viviendo en Málaga. Llegó a la provincia por la universidad, y terminó por quedarse gracias a Andrés. Trabaja de Comercial para empresa, y en ocasiones debe ausentarse por su trabajo.
Hijos: Lucía, Juana y Alicia Lucena Hurtado
Tía Paterna: Cristina Lucena Jiménez. Llegó por sorpresa a la familia, y por ello se lleva tantos años con Andrés y Antonio. Se fue pronto a estudiar a Madrid Ciencias Políticas, y allí se quedó tras enamorarse de la ciudad, y posteriormente de su gente. Allí conoció a Javier, un madrileño de los de bailar chotis en las fiestas.
Actualmente se dedica a dar clases en la universidad, aunque intuye que pronto deberá darse de baja porque tiene una tripa cada día más grande.
Tío político: Javier Montero Escobar. Se declara siempre como un sufridor, pues es fan del Atlético de Madrid. Trabaja en un laboratorio científico, y todas las vacaciones deben dividirse pues ambos quieren pasar las fiestas de su lugar de origen.
Hijos: Lucas Montero Lucena y Carlos Montero Lucena
Primo Materno: Daniel Guerrero Gabor. Es tres años mayor que Alex. Está en su segundo año en la carrera de ingeniería, nadie daba un duro por que pudiera sacársela, pero allí está todavía, sin haber repetido aún. Le gusta el fútbol, y no sabe cómo su padre no le ha desheredado cuando terminó por decidirse ser del Málaga, teniendo su carnet de afiliado y todo.
De los tres primos que conducen, Lucía, Teresa y él, es el que peor conduce, por votación popular. Y prácticamente, el único que se sube de manera voluntaria a su coche es Alex por que “illo, es una puta montaña rusa, joder”. Se crió junto a Teresa, ya que ambos son de la misma edad. De no haber repetido una vez el instituto, y haberse tomado ese año casi sabático al confundirse de carrera, estaría a la par con esta.
Actualmente parece haberse serenado un poco.
Primo Materno: Sergio Guerrero Gabor. Es tres años más pequeño que Alex, y a diferencia de su hermano mayor, él tiene vocación de filólogo, por lo que actualmente anda cursando el bachiller de letras.
Es homosexual, aunque hasta el momento solo lo saben los primos, porque no sabe cómo salir del armario de manera más abierta. Alex siempre le está diciendo de broma que se vaya a París a vivir la vida libertina, pero lo cierto es que se está planteando irse a estudiar la carrera allí. Si su primo cazurro pudo aprender francés, él también podrá.
Prima Paterna: Lucía Lucena Hurtado. La mayor de todos los primos. Lucía es cinco años mayor que Alex. Acaba de terminar la carrera, psicología, y ahora está estudiando un máster en Sevilla. Cuando termine desea dedicarse a trabajar en un hospital.
Vive en Málaga, aunque estudie en Sevilla, por lo que durante el período de clase de desplaza en coche. Todos los primos están de acuerdo en que es la que mejor conduce y siempre todos quieren ir con ella. Tiene un novio desde hace dos años, Santiago, con el que está planteándose ir a vivir juntos, pero hasta que no termine el máster y haga las oposiciones para entrar en algún hospital no desea dar dicho paso.
Prima Paterna: Juana Lucena Hurtado. Es de la misma edad que Alex y ambos fueron a la misma clase hasta que Alex entró a Beauxbatons. Debido a las semejanzas físicas, y a que compartían el primer apellido, muchos compañeros siempre pensaban que eran hermanos, hasta el punto de que el último año que estuvieron en la misma clase se hicieron pasar por hermanos.
Es la única que ha visto a Alex hablando francés, mayormente porque esta se apuntó a Francés de segundo idioma en el instituto sólo para tener la excusa. Aquella fue la mejor idea porque desde entonces entre ellos hablan en francés, y prácticamente sólo les entiende Sergio, que es inofensivo.
Prima Paterna: Alicia Lucena Hurtado. Seis años más pequeña que Alex, y una pequeña cerebrito. Adelantada un curso, Alicia tiene pinta de que acabará estudiando una carrera de ciencia pura, y posiblemente esta sea matemática.
Una chica despierta y curiosa, es la que más pregunta le hace al mago sobre lo que estudia en Francia y toda esa sociedad que hay oculta, al tiempo que le regaña por pasar tanto tiempo haciendo cosas poco productivas, cuando debería estar disfrutando de todo aquel mundo que la mayoría de los comunes mortales, como suele decir la joven, no pueden disfrutar.
Primo Paterno: Lucas Montero Lucena. Diez años más pequeño que Alex. Es por el momento el pequeño de la familia. Suele ser el primo al que menos ven, pues vive en Madrid, pero sin embargo cuando baja a Málaga allí están todos para llevarlo de un lado a otro.
Tiene un acento mezclado entre el madrileño y el malagueño, lo que hace mucha gracia a Alicia.
Primo Paterno: Carlos Montero Lucena. Diecisiete años más pequeño que Alex. Es famoso por ser el primer niño nacido en Andalucía aquel año, salió en Canal Sur.
Abuela Materna: Isabel Rodríguez Romero. De buena familia, Isabel acudió a un colegio de barrio, y posteriormente a un instituto de barrio porque su padre, médico, y su madre, abogada, deseaban que su hija tuviera una educación modesta y que aprendiera a respetar a todo el mundo.
Salió con Joaquín durante su adolescencia, sin embargo cuando se fue a estudiar magisterio a Granada dejaron la relación, y hasta una reunión de ex-alumnos no volvió a encontrarse con él, aunque tras la carrera volviera a Málaga.
Estuvo dando clases en un colegio de Ciudad Jardín hasta que llegó la hora de jubilarse. Apreciaba bastante a su suegra, pues la veía una mujer fuerte e independiente a pesar de la educación que había recibido. No entiende como, siendo ella docente, ha parido a dos hijas que no le han gustado estudiar.
Abuelo Materno: Joaquín Gabor Cortés. Vivió desde muy joven en medio de la cultura gitana y paya. Por un lado, en casa su madre le educó como la habían educado a ella. Por otro lado, sufridora de las propias leyes gitanas, intentó dar un nuevo punto de vista en aquello que creía que su propia cultura estaba equivocado.
Pronto empezó a trabajar, pues su madre no pudo costearle una educación muy avanzada. Todos los trabajos de Churriana que necesitaran una formación básica fueron ejercidos por Joaquín, hasta que finalmente acabó trabajando en una empresa en la que fue ascendiendo poco a poco gracias a su labia.
Durante una reunión de ex-alumnos del colegio, con 30 años, se reencontró con su exnovia Isabel, que ahora se dedicaba a la enseñanza, y decidieron darse una nueva oportunidad, que terminó en boda.
Abuela Paterna: Elena Jiménez Díaz. Siendo la menor de las hermanas Jiménez, fue la que se quedó en Churriana mientras la mayoría al casarse se fueron a distintos puntos de la comunidad autónoma. También fue la que se ocupó de la señora Díaz una vez el señor Jiménez murió.
Elena provenía de una familia que había tenido tierras y que con el tiempo estas se habían ido vendiendo. Por aquel entonces vivían de la pensión de la señora y de pequeños trabajos de costura que realizaba Elena, y aun así se las apañaba para ir a desayunar fuera todos los días para que la madre de Elena sintiera que vivían como cuando era joven. Pudiendo permitirse salir a desayunar todos los días.
La señora Díaz tuvo la suerte de que pudo morirse habiendo casado a todas sus hijas y conociendo a todos sus nietos. Y una vez esta pasó a mejor vida, Elena empezó a trabajar con Miguel en el bar, echándole una mano en la cocina.
Abuelo Paterno: Miguel Lucena Sánchez. Tiene un bar en Churriana Los Torcidos, herencia de su propio padre, sin embargo fue él quién le dio toda la fama que tiene por la zona. Miguel estudió economía, y pronto estaba aplicando en el bar todo lo que había aprendido.
Dicho bar ha sido testigo de muchas historias de amor, como la propia con Elena, la cual iba cada mañana allí a desayunar con su madre, y eran atendidas por Miguel; o años más tardes la de su hijo mediano, Antonio, con Manuela.
Y espera que en un futuro algunos de sus descendientes conozca también a su pareja.
Actualmente se encuentra jubilado, y ha dejado el bar a su primogénito, Andrés, sin embargo todavía se sigue pasando porque no puede simplemente dejar que otro se ocupe de aquel negocio. Eso sí, porque Andrés tiene paciencia, porque Miguel cada vez que cruza la puerta del bar es para revolverlo todo.
Bisabuela Materna: Mariana Gabor Cortés. Shuvani. La última gitana de la familia Gabor-Cortés. Desde su gestación, sus padres estaban seguros de que la niña sería una shuvani, una de las primeras en la zona de Málaga desde hacía muchas generaciones, y es que durante el embarazo, la hermana de su madre falleció; por no hablar de ese lunar que adornaba su mejilla desde el nacimiento.
Las shuvanis son brujas, o sacerdotizas, gitanas que tienen los poderes de maldecir o bendecir a las personas, incluso de curarlas. Normalmente, en sociedades gitanas más grandes, las shuvanis más ancianas educan a la nueva adquisición, sin embargo, como se ha dicho, Mariana nació en una zona escasa de esta figura, y su aprendizaje tuvo que ser autodidacta. Aun así terminó por convertirse en una figura bastante respetada dentro de la comunidad.
Sin embargo, tuvo la mala suerte de llevar la desgracia a la familia Gabor-Cortés cuando se quedó embarazada tras una feria. Padre desconocido, cuando Mariana se dio cuenta de su estado, escapó de casa dejando una nota. Apenas tenía 17 años.
Mariana trabajó en diversas cosas haciendo uso de sus poderes, hasta que Joaquín, el hijo que había tenido, empezó a trabajar, momento en el que, por insistencia del muchacho, siguió sus estudios de shuvani, aunque sin dejar aquellos trabajos que tenía como quiromante, así como de eliminar maldiciones de gente que iba a ella.
La mujer vivió durante muchos años, tanto que llegó a conocer a Alex. Sin embargo falleció antes de enterarse de que este era mago. Aunque algo le había dicho a su nieta Manuela.
Mascota: Tiene un perro llamado Bandolero.
HABILIDADES, ARTEFACTOS MÁGICOS, ETC
Varita: Madera de pinsapo y núcleo de Mono careto. Mide 24′12 centímetros, flexible.
Habilidades:
Posiblemente, debido a su ascendencia, se las sabe apañar para hacer magia muy básica sin varita, así como esos hechizos propios de su cultura.
También, debido a lo anterior, suele tener una mayor afinidad a los hechizos elementales, menos a los del elemento fuego. También es muy bueno en adivinación. Ha tenido algunas visiones menores.
En otro orden de cosas, ya no mágicas, sabe cocinar.
Sabe montar en moto, así como también sabe montar a caballo -de niño se iba al Rocio, donde aprendió.
Patronus: -
Boggart: Todavía no se ha enfrentado a ninguno
Amortentia: Todavía no ha estado cerca de ninguna
Mayores deseos (Espejo de Oesed): Todavía no se ha visto ante ninguno.
Miedos: -
Gustos:
Los videojuegos.
Salir de fiesta y volver a las tantas. Sino hay fiesta, se la inventa.
La playita, pero la playita al modo tradicional: Irte a las diez de la mañana y volver a las nueve de la noche, o incluso pasar la noche fuera con toda la familia.
La siesta. La siesta de las que miras el calendario en lugar de el reloj.
Las guiris, que no su acento.
Los espetos de sardina.
Llamar a los gabachos, “gabachos” y recordarles la victoria ante Pepe Botella.
Odios:
El acento de las guiris hablando español.
Que los gabachos afrancesen su nombre.
Que su prima Juana se dedique a restregarle todas esas cosas que se pierde por estar en un internado.
Echarse la siesta en la playa: Termina quemado hasta el paladar porque se tira sin moverse de la toalla horas.
BACKSTORY
Pocas veces se habla de los shuvihanó, aquellos miembros masculinos gitanos que son reconocidos como magos, sabios o hechiceros. Casi siempre las historias hablan de las shuvihani, o shuvani de manera reducida, las hechiceras gitanas conocidas por sus males de ojos, pero también curanderas, con poderes sobre los espíritus naturales.
Y sin embargo, Mariana Gabor Cortés le dijo a su nieta Manuela que seguramente estaría esperando un shuvihanó cuando Marta, la hermana de Manuela, cayó por las escaleras en el sexto mes del embarazo de Manuela. Normalmente, los shuvihanó vienen precedidos de accidentes familiares, y aquello era uno.
Cuando Alejandro nació con una marca leve en su pantorrilla, justo en la pierna que se había partido Marta, Mariana no lo dudó más. Alejandro era como ella.
Debido a esto, el muchacho pasó gran parte de su infancia con su bisabuela, acompañado de otros miembros de la familia, pero aprendiendo cosas que, siendo tan pequeño, no llegaba a comprender, hasta que Mariana murió de forma imprevista cuando el niño tenía siete años.
Entonces, Alex fue dejando todo aquello que le había enseñado su bisabuela, porque se centró más en los estudios de la escuela y en disfrutar como cualquier otro niño. Tuvo una vida tranquila, en la que correteaba con sus primos por las calles del barrio, en vacaciones iba a la playa en familia…
Hasta que llegó el mago francés. Fue una sorpresa que dicho personaje llegara al hogar de los Lucena-Gabor, más por el hecho de que un hombre muy estirado y con fuerte acento francés se paseara por las calles de Churriana hasta aquella casa, que por la noticia que el mago llevaba consigo; aunque la brujería no era algo extraño, sí que existiera una escuela para eso. Su madre no estaba del todo segura de mandarle a la escuela, pues a fin de cuenta, iba a aprender algo que su bisabuela había aprendido sola, a ser un mago.
Sin embargo, su padre, que había pasado un tiempo en otro país, reconoció que tal cosa podía ser bastante positiva para su hijo, pues necesitaba primero conocer mundo, segundo para que aprendiera idiomas, pues Antonio estaba metido en esa sociedad en la que reconoce que saber idiomas siempre es bueno para el futuro, y el tercer motivo, nunca dicho a su esposa, es que no consideraba seria la magia que había aprendido Mariana, y tras ver toda la sociedad mágica que se ocultaba detrás de Beauxbatons… Eso parecía más real que la superchería gitana.
Y allí se tuvo que presentar, sin tener ni papa de francés, con un acento andaluz cerrado, y sin gazpacho ni otros platos típicos, teniendo que aprender todas esas cosas de educación, saber estar y mil “polladas”, como las llama que cada verano cuando volvía a casa pues se le olvidaba deliberadamente.
Los campamentos de verano, como llamaba a esos estudios preliminares, sólo sirvió para que ya tuviera localizados a sus paisanos. Alex descubrió que, de cierta manera, lo que su bisabuela le había enseñado le había convertido en un avanzado en aquel mundo. Era considerado un hijo de muggles, pero sabía cosas como si fuera un hijo de magos.
Los primeros años, ya propiamente en la escuela, fueron los peores, pues tuvo que acostumbrarse a aquel idioma, y todo lo mencionado antes, lo que ocasionó que la gran parte de su tiempo la pasara con españoles, casi buscando un modo de no tener que relacionarse con los gabachos. Pero claro, los exámenes los tiene que hacer en francés, por no hablar de tener que responder en clase, y… está bien… pronto se dio cuenta de que las francesas era preciosas y él no podía estarse simplemente como un observador.
Por lo que terminó por aprender a hablar francés, y bastante bien al final, como sería lo lógico de alguien que se ha tirado ya más de cinco años estudiando allí.
¿Aprender el idioma y la cultura francesa fue que Alex terminara por incorporarse en la escuela? Al contrario. Con quince años sacó todos aquellos recuerdos que su bisabuela le había enseñado cuando niño, y lo elevó a la enésima potencia, dejándose el pelo largo, cantar flamenco por los pasillos de la escuela y comportarse de aquella manera que su octava parte gitana le decía cómo tenía que comportarse.
Fue en esa época cuando empezó a fumar, beber y todas esas cosas de mala vida que mantiene hasta ahora. Beauxbatons nunca olvidará la escena de Alex, sentado bajo un árbol mientras tocaba las palmas y cantaba “Yo soy gitano y vengo a tu casamiento”.
Casi un año duró dicha fase, todo sexto año, pues casi al terminar el curso recibió una advertencia al dedicarse a lanzar males de ojo a todos los gabachos que podía. Al comienzo nadie le hacía caso, pero después de que uno de estos terminara en enfermería empezaron a alertar a los profesores. ¿Realmente los males de ojos de Alex funcionaban o era pura coincidencia? Nunca se sabrá, porque desde entonces no ha vuelto a lanzar ninguno, aunque no quita que no haya practicado dicha magia por otro lado más superficial.
HISTORIA
Actualmente, tras volver a cortarse el pelo, vive tranquilamente, sólo quiere terminar la escuela, aunque al mismo tiempo no lo desea, porque todavía no sabe qué hacer con su vida. No sabe si dedicarse a trabajar en el mundo mágico, ya sea en España o en Francia, o volverse al mundo no-mágico y dedicarse a una vida normal que pudiera llevar todos sus primos.
OTROS DATOS
Tiene una octava parte gitana, aunque puede verse como un cuarto, pues su abuelo también se educó en parte en la sociedad gitana y era gitano por ambas partes, aunque él, su abuelo, no sepa quien es su padre.
Su equipo de fútbol es el Málaga, y aunque no sigue demasiado este deporte, que nadie se meta con su equipo.
Cuando cree que está solo, y concentrado en alguna actividad, tiende a cantar sevillanas. Sus preferidas son: “Cántame”, de María del Monte, “Me casé con un enano” o “A bailar, a bailar”, de Cantores de Hispalis.
Tiene el carnet de moto, y cuando cumpla los dieciocho estudiará para el de coche, esperando tener mejor suerte que su hermana.
Ha estudiado los libros de su abuela sobre los shuvani, y tiene ciertos conocimientos en hechizos de esta índole, aunque pocas veces los ha puesto en práctica.
De vez en cuando fuma, en especial cuando bebe. Es de los que tienen un cubata y un cigarrillo en la misma mano y a veces se confunde y acaba con el cubata tirado por encima o se quema con el cigarro.
Habla con tacos. Da igual de qué hable que sabrá meter un taco entre dos palabras.
Va de castizo, de alguien de pueblo. Sin embargo, la realidad es que sabe hablar bien tres idiomas: Además del castellano, su idioma materno, su padre le ha inculcado desde muy pequeño el inglés, y actualmente lo domina bien, pues casi todo en su casa se ve o lee en inglés, salvo los programas que ve su madre, además del francés que aprendió en Beauxbatons.