▸ Información básica

• Nombre completo: Sharon Elizabeth Miller.

• Apodos: Shar, La Miller, Golden Wolf (círculo deportivo).

• Edad: 20 años.

• Género: Femenino.

• Especie / Raza: Licántropa (linaje Miller).

• Orientación: Heteronormativa por educación, bicuriosa por naturaleza.

• Ocupación: Estudiante destacada de la academia Labrys y atleta competitiva de alto rendimiento, actualmente capitana del equipo de Baloncesto de su universidad.

 

▸ Apariencia

• Altura: 1.74 m.

• Complexión: Delgada y atlética, más fibrosa que voluminosa; apariencia ligera, pero engañosa en fuerza.

 

Piel muy clara, casi porcelana, con un acabado pulido que acentúa el contraste con sombras y maquillaje.

Cabello rubio claro con matices ceniza y dorados suaves.

Ojos claros, entre gris y verde pálido. 

 

• Rasgos faciales: 

Rostro fino y simétrico, pómulos suaves pero definidos, labios llenos de expresión controlada. 

Maquillaje marcado en los ojos, que refuerza una expresión felina y dominante. Gestos medidos, casi estudiados incluso cuando se encuentra en reposo.

• Primera impresión que suele generar:

Arrogante, segura, provocadora, alguien que sabe que está siendo observada, y disfruta cada segundo de recibir esa atención.

 

▸ Personalidad

Sharon existe bajo el brillo que solo una estrella podría poseer; su presencia es sonora, luminosa y deliberadamente imposible de ignorar. Está acostumbrada a ser mirada, seguida y comentada, y no solo lo acepta, lo exige.

La fama dentro del instituto y en circuitos deportivos no fue un accidente, sino el resultado natural de una personalidad que sabe ocupar espacio sin pedir permiso. Ruidosa y descaradamente coqueta, Sharon utiliza el humor mordaz, la provocación y la burla como herramientas sociales. Le gusta descolocar, tensar el ambiente y medir las reacciones ajenas como si todo fuera un juego de reflejos. 

Su egocentrismo no es ingenuo: sabe exactamente lo buena que es, y no siente la menor necesidad de disimularlo. Haciendo que para muchos resulte irritante; pero para otros, hipnótica. Por ello, es que su imagen recibe las opiniones más radicales: Despierta devoción o genera rechazo inmediato.

Su carácter ruidoso, egocéntrico y provocador no surgió por rebeldía, sino como una estrategia inconsciente de dominio. Ya que ella aprendió por su familia que, quien controlaba la atención, controlaba el terreno. 

Como atleta, Sharon es exigente hasta el límite. No tolera la mediocridad, ni en los demás ni en sí misma. Espera que su equipo mantenga el ritmo que ella impone, un ritmo feroz, intenso y sin excusas. Su perfeccionismo nace de la convicción de que el talento sin disciplina es una forma de desperdicio. 

Bajo esa fachada provocativa y burlona existe un carácter profundamente sólido. Sharon no es frívola ni hueca; simplemente ha aprendido a proteger lo que siente detrás del ruido. Cuando la situación lo exige, su actitud cambia de forma abrupta: la sonrisa se vuelve fría, la mirada afila su intensidad y emerge una autoridad incuestionable. En esos momentos deja claro que su carisma no es solo espectáculo, sino control.

 

• Miedos / inseguridades:

Fracasar públicamente.

Perder el control de sí misma.

Decepcionar al linaje que representa.

 

▸ Trasfondo

La familia Miller siempre fue sinónimo de excelencia. Su apellido aparece ligado a medallas, patrocinios, instituciones de alto prestigio y figuras que supieron convertir el talento en legado. Desde fuera, eran el retrato perfecto del éxito moderno: disciplina, visibilidad, poder social. Desde dentro, eran algo mucho más antiguo.

Los Miller pertenecen a uno de los linajes licántropos más antiguos y organizados, una estirpe que aprendió a sobrevivir no ocultándose, sino dominando. A lo largo de generaciones entendieron que la mejor forma de proteger su secreto no era la sombra, sino el brillo. Atletas, líderes y figuras públicas: cuerpos excepcionales y voluntades férreas eran la excusa perfecta para explicar lo inexplicable.

Sharon nació como la hija única de ese linaje, una anomalía silenciosa dentro de una familia acostumbrada a herederos múltiples. Desde el primer día fue observada con una mezcla de orgullo y expectación. No era solo una niña; era una promesa. La continuación de una sangre poderosa concentrada en un solo cuerpo.

Su infancia estuvo marcada por una dualidad constante. En público, fue criada como una futura celebridad: entrenamientos tempranos, exposición mediática, exigencia absoluta. En privado, recibió una educación mucho más severa: No le hablaron de monstruos, sino de responsabilidad, pues la licantropía nunca fue presentada como una maldición, sino como un privilegio que debía merecerse.

 

▸ Datos extra

• Su fama como atleta se debe, en parte, a su capacidad de recuperación antinatural. Oficialmente se atribuye a genética privilegiada y disciplina extrema.

• Posee un sentido territorial muy marcado: identifica espacios como “propios” con rapidez y se incomoda cuando alguien los invade sin permiso.

• En noches de luna llena evita la música con letras. Los sonidos rítmicos y graves le ayudan a mantener el control; las voces la distraen.

• Tiene un sentido del olfato excesivamente desarrollado, siendo más que consciente de los aromas que pueden circular a su alrededor casi todo el tiempo.

• Su forma licántropa no es caótica ni errática, pues suele moverse con cierta estrategia, como si incluso la bestia supiera que representa un estandarte.