Estaba jugando con un avión de papel en mi despacho algo aburrido, hasta que se acerco Harry mi jefe rápidamente cogí el avión.
—Argent nos vamos, ven a la sala de reuniones—
Solo asiento con la cabeza y me levanto para ir a esta, ya ahí dentro estaban los demás y tomo asiento en mi asiento.
—Nos ya llegado el aviso, de que habido un derrumbamiento en una zona de Albuquerque Nuevo México, así que os quiero preparados para una hora en la pista—
Todos asentimos con la cabeza, me fui a coger mi maleta mientras termino de guardar mi equipo. Tomo mi móvil y escribo a mí preciosa brujita.
馃摮 Brujita
馃挰 hola preciosa, te escribo porque me ha surgido un trabajo en Nuevo México, no sé los días que voy a estar. Pero prometo venir de una pieza te amo.
Tomé una respiración profunda, pero antes de irme me pase por la zona de informática. Vi el cartel de la puerta "No molestar excepto si es una urgencia". No hice caso ninguno y entre sin llamar como era de esperar, Mia se giro con brusquedad y molesta.
—¿ No sabes leer ?—
Me río un poco abriendo los brazos.
—Tengo una misión en Nuevo México, vengo a despedirme—
Ella se ríe y se tira a mis brazos, los cuales la estrecho contra mi desde que ambos estábamos ya casados. Siento que me cuesta más despedirme de la gente que quiero.
—Si la vas a ver dale recuerdos—
Asiente tras un momento me quedo ahí con ella, ya luego tomé mi maleta y camino hacia la pista ya algunos estaban, así que mientras se hace la espera me enciendo un cigarro, intenté dejar de fumar por Lucy y Charlie pero me está imposible ya que mi trabajo, a veces era estresante y no hablo cuando tengo acción sino en los días de oficina cuando tenía que redactar las misiones. La acción era lo mío, en esos días apenas fumo.
—Bien en marcha Gray como siempre te toca dirigir al equipo—
Solo asiento, ya en el avión me puse a jugar en la consola portátil que me pillé por mi cumpleaños así iba a matar el aburrimiento. Nunca había ido a Nuevo México, debe ser un lugar increíble lo que me daba pena de que ni Mía ni Oliver me iban a acompañar. Los SWAT se han convertido en una familia para mí, después de todo he aprendido a guardar muy bien mi Monstruo.
También se debe al reencuentro con mi madre, fue antes de que me casara, le debo mucho al doctor Hall fue él que la encontró en ese sitio horrible. Lo malo es que ella no nos recuerda, pero mi última visita me ha dedicado una sonrisa sincera, le suelo hablar lo poco que se de Checo y ella solo me miraba, se que debo parecerle un idiota pero bueno. Al menos sabe que sus hijos han podido sobrevivir de las menos de los lunáticos, pero solo espero que algún día de con los secuaces de Buenaparta.
El viaje se me pasó rápido, ya al llegar admiro el lugar. El hotel se encontraba a una media hora aproximadamente de la zona donde ha pasado el desprendimiento. En la habitación me di una ducha y me puse a mirar el mapa, de momento los bomberos han hecho parte del trabajo y se han encontrado a veinte muertos, pero la cifra debe ser más. Sin perder tiempo me coloco mi uniforme, no había tiempo así que al llegar esquivo como puedo a la prensa, toda la zona estaba vallada con cintas, pero seamos sinceros eso no iba a impedir que la prensa diera por culo.
—Steven habla con la prensa—
Ordeno a uno de mis hombres, al entrar a la zona sentí un escalofrío parecía que había sido provocado y no la madre naturaleza. Con facilidad voy apartando de mi camino las piedras, detrás mío y a mis lados iban otros además contamos con la ayuda de unos caninos muy amigables que podrían localizar a las víctimas. Voy subiendo con cuidado, un paso en falso y puedo acabar sepultado entre piedras.
— ¡ Argent encontré alguien, me voy abajo! —
Me avisan por radio.
—Recibido Kater—
Voy acercándome a una zona que aún no hay nadie, sin darme cuenta algo gris peludo se me abalanza. Perdí el equilibrio cayendo al suelo, la cosa peluda se trataba de un perro y este sin previo aviso me clava los colmillos en la clavícula.
—¡ Aggg joder !—
Gimo de dolor siento como perfora con todas sus fuerzas, hasta que algo le impacta en la cabeza se trata de una bala de plata.
—¡ Argent ! ¡ Argent ! ¿ Estás bien ? —
Respiro agitado viendo a mi compañera Ruby, pero la vista se me nubla cayendo en un sueño profundo.
POV de Ruby Robinson
He llegado tarde el hombre lobo se ha tirado encima del capitán Argent, le ha clavado los colmillos y va a suceder. Lo bueno es que he matado a la bestia, las balas a parte de que eran de plata tenían en su interior acónito. Con cuidado examinó la herida de Argent, está se va regenerando a una velocidad impresionante. Negué con la cabeza, tenía que decirle que le iba a pasar a partir de ahora en cada luna llena, pero las peores lunas son las llamadas lunas rojas.
Veo como poco a poco va recuperando la consciencia y le ayudo a sentarse.
—Argent tengo que contarte algo... —
Le digo con cierta angustia, él me miró con un poco de confusión tocándose donde la tela estaba rota.
—Primero de todo ¿ Crees en los seres sobrenaturales?—
Él asiente
—Bien... Pues lo que te ha atacado no es un perro sino un hombre lobo... —
Sentí como abrio los ojos como platos, ante esa afirmación.
—¿ Qué? Debes de estar de broma....—
Niego y le muestro la misma marca que tenía.
—No ha sido el mismo pero a diferencia de ti, yo nací de una mujer loba—
Veo como se intenta levantar y le ayudo.
POV de Grayson.
Oír a Robinson hablar de hombres lobo, casi me hace perder la consciencia pero teniendo en cuenta de que vivo en Salem estoy casado con una bruja, la cual me ha dado dos hijos que también han heredado su mágica y luego está la pareja de Dafne que es un vampiro, esto ya no me parecía tan descabellado.
—¿ Entonces me voy a convertir en lobo ?—
Le pregunto y ella asiente.
—Si... Está noche hay luna roja... Te va a doler el doble ya que será la primera y sobre todo en este fenómeno tan único... Pero no estarás solo, estoy aquí—
Me dedico una suave sonrisa y yo le miro aún confuso.
—Y tranquilo, ya tienes a tu mujer tienes un vínculo el cual no se rompe—
Asiento saliendo con ella de ahí, sin duda estoy como si me hubiera aplastado una piedra de verdad y no que un hombre lobo se ha tirado encima mío. Ya en mi cuarto me senté en la cama y Ruby se coloco en una silla.
—Te voy a explicar brevemente las debilidades que vas a tener a partir de ahora...
Primera es acónito, se trata de una planta que te hará mucho daño., tendrás graves quemaduras y un gran dolor intenso, fiebre intensa de mas de cuarenta y uno... También te mantendrá paralizado, lo segundo es la plata —
Se ríe un poco.
—Eso fue lo que la cultura se adueñó, si juntas acónito y plata es letal... Pero para asegurarte mejor es decapitar al lobo o arrancar tu corazón —
Hizo una mueca.
—Tambien si una bruja te lanza un malecicio te queda debil—
Voy memorizando lo que me va diciendo.
—El fuego también te puede matar —
Le pero
—¿Soy inmortal?—
Ella niega
—Moriras de viejo como cualquier ser humano e incluso por muerte natural —
Suelto un suspiro, no quería quedarme con la edad actual mientras veía a Eli envejecer o los chicos crecer.
—Argent debemos ir a la montaña... Aquí puedes producir un desastre como en ese edificio—
—¿ Me estás diciendo de que el hombre lobo que me ha atacado era novato?—
Asiente me paso las manos por mi cabeza.
—Ahora también eres más fuerte, más ágil y deberás controlar tu irá—
Chasqueó la lengua y pensé.
"Genial"
Ambos nos pedimos la cena en la habitación, lo bueno es que ya estaba acostumbrado a comer la carne poco hecha así que no me sabía mal. Mire la ventana poco a poco de iba habiendo de noche y nos pusimos en marcha, por el camino íbamos en silencio. Menos mal que Nuevo México, tenía parte de montaña, al poco de las horas ya era de noche.
Entonces la luna emergió brillante frente a mis ojos e hizo caerme al suelo.
—¡ Ahhhh !—
Grito a notar cómo se me va retorciendo mis brazos y piernas además de cómo me va creciendo vello en mis brazos. El dolor de va esparcimiendo por todo mi cuerpo, Robinson me mira en silencio a diferencia de mi ella se va trasformardo con lentitud. Yo solo grito ante la rotura de huesos, pero las punzadas más graves son en mis dientes. El dolor cesa y mi cuerpo es más ligero, empiezo a correr por el camino me he llevado por delante un árbol me paro en seco al llegar a una laguna. Ahí vi mi reflejo por primera vez en esa noche, era más grande que el hombre lobo que me atacó tenía el pelaje negro como el carbón y los ojos eran de un color único.
Solté un aullido y me fui buscando a Robinson el olor era igual que la colonia que usaba de humana . Me debia acostumbrar a estos nueva realidad y sobre todo tenis que hablar con Eli sobre lo que me ha pasado y mis seres queridos...
Solo esperaba no hacer daño a ninguno y que no sé asustaran, pero yo siento que va a ser mucho más complejo. Suelo tener a veces un carácter de mierda y no sé cuánto tiempo voy aguantar esto.
Llevo varias horas corriendo y notando nuevas texturas, también olores de que en mi vida de humano no iba a presenciar. No sé pero tengo sueño.
El sonido de los pájaros me hizo abrir los ojos, con cuidado me levanto y me veo estaba desnudo.
—Toma—
Ruby me tiende una toalla y me la pongo alrededor de la cintura, no iba a preguntar el motivo por el cual no le sorprendió de que me viera como mi madre me trajo en este mundo.
—Soy lesbiana no hay problema —
Solo asiento con la cabeza, al volver al hotel me di una ducha tenía que volver al edificio, en el camino me puse a mirar los mensajes y de momento solo eran de que Lucy se había apuntado a clases de cocina y Charlie en el fin de semana tenía un partido.
Al menos estarían distraídos, antes de ponerme mi casco Mia me había pasado una foto de mamá, sigue con esa mirada triste pero yo siento que está en paz. Dejo mi móvil y me puse a seguir en búsqueda de humanos, ahora tengo el olfato mejor y puedo saber donde se encuentran la gente.
Yo creía que no había más supervivientes hasta que escucho un llanto débil, con facilidad me desahogo de las piedras frente mío había una pequeña. No me esperaba que un bebé seguía con vida, con cuidado la cargo en mis brazos y camino hacia fuera.
—Oh Dios un bebé un bebé —
La gente se acerca a mí, pero yo me voy a la ambulancia para que examinen a la bebé, para la suerte mia está estaba en perfectas condiciones. Tuve que hacerme una foto con la prensa, no era mucho de fotos pero esto si merecía la pena recordar y para algo más bonito es que su madre había sobrevivido al derrumbamiento.
Todo eran bonitas noticias, pero yo tenía que volver a lidiar con la luna pero también con un pequeño problema. No sé si mi temperatura había aumentado y me puse a buscar en mi pequeño botiquín que Mia me había regalado el termómetro y lo tomé, me lo coloque en la axila. Mientras hace efecto me puse a mirar la cicatriz que el hombre lobo me había dejado, está simplemente se quedó como una media luna.
El pitido del termómetro me hizo tomarlo y lo observo con curiosidad.
"+44°"
Me quedo sorprendido de que ahora era una jodida estufa, además de que sentía calor y no precisamente de ese que es asqueroso de verano.
"Mierda lo que daría porque Eli estuviera aquí" pienso y me tuve que meter en la ducha para saciar mis necesidades de hombre, al salir Ruby me miró con una sonrisa burlona.
—Tranquilo cachorro solo ocurre en luna llena, sino pobre de ti y de tu mujer sobre todo que dudo que tenga buen aguante—
Le pongo los ojos en blanco y nos fuimos de nuevo al bosque me sigo dando ostias en los árboles y por no hablar del dolor. Aun es intenso, pero se compensa luego por los paseos. Aunque hoy creo que he comido algo, ya que luego a recuperar la consciencia me sabe la boca a sangre.
Hice una mueca viendo que mi boca está hecha un desastre, en el desayuno no me gustó nada que había.
—Vas a tirar por otro tipo de dieta y no contiene nada de fruta ni vegetales—
Suelto un suspiro molesto iba a echar de menos algunas cosas que Eli hacía delicioso y los dulces que Lucy hacia con tanto cariño.
Me dejé caer en el coche para ir nuevo a ayudar hoy estoy como si me hubieran aplastado a mí las rocas. Hoy estoy más torpe que los días anteriores, y imagino que las fases lunares tienen que ver. Ya no hay más supervivientes, solo vamos sacando ya los cadáveres.
Hice una mueca al ver como sacan en una bolsa al hombre lobo que me hizo esto, este directamente iba al crematorio ya que Ruby ha hablado al jefe que me había mordido y también mintió sobre de que ya fui vacunado de la posible rabia.
Pero a quien pretendo engañar, la rabia está en mi y ahora debo ser consciente de que es un secreto pero no quiero guardarlo. Le prometí a Eli nada de secretos el día que nos vimos tras que casi la matará, a lo mejor ella encuentra algo para que mis transformaciones no me duelan tanto, pero me preocupa de que se meta en más líos ya que aún hay gente en el mundo mágico, que no ve con buenos ojos nuestro matrimonio y eso que me la pela bastante, pero por si acaso le diré de qué no lo mire en caso de que un brujo bruja le dé un toque de atención.