¡Siniestro, maligno!
¡Los ojos del niño! Del abismo, un designio:
"Tortuoso calvario,
Cruel, mas necesario.
En él depositen pecados y penas,
Afrentas funestas, viles y obscenas."

Maligno, siniestro,
Un destino impuesto.
¿Pues no busca un mártir
Proveer catársis?
De otros, no propia;
Propia nunca, una copia.

Facsímil de perdón divino,
Burdos trazos del camino.
Instrucciones fáciles, falsas.
¿Falsas? Sí, pero alcanzan.

¿Un alma a cambio de cientos?
Respuesta fácil, no hay argumento.
Que el metal le bese el pecho,
Hasta que el abismo esté satisfecho.
Que fluya su sangre, ¡que fluya, que fluya!
¡Regocíjense, canten! ¡Aleluya, aleluya!

Siniestro, maligno.
¿Por qué sigue vivo? ¿Acaso no es digno?
Maligno, siniestro.
Se está levantando. ¿Qué hacemos, oh, maestro?

Siniestro, siniestro,
El triunfo es hoy nuestro.
Maligno, maligno,
Por fin, alguien digno.