𝐉𝐮𝐥𝐞𝐬 𝐕𝐚𝐮𝐠𝐡𝐧 es un 𝘢𝘭𝘮𝘢 𝘦𝘵é𝘳𝘦𝘢 y 𝕧𝕚𝕓𝕣𝕒𝕟𝕥𝕖 que, a sus 𝟮𝟱 𝗮ñ𝗼𝘀, intenta reconstruir su vida a través del arte tras una adolescencia marcada por la el caos.

Sin embargo, 𝐬𝐮 𝐫𝐞𝐚𝐥𝐢𝐝𝐚𝐝 𝐬𝐞 𝐡𝐚 𝐯𝐢𝐬𝐭𝐨 𝐚𝐥𝐭𝐞𝐫𝐚𝐝𝐚, el trauma no solo ha dejado cicatrices emocionales, sino que ha fracturado el velo de lo posible: Jules ha comenzado a 𝓂𝒶𝓃𝒾𝒻ℯ𝓈𝓉𝒶𝓇 𝒽𝒶𝒷𝒾𝓁𝒾𝒹𝒶𝒹ℯ𝓈 que no puede comprender.

Entre 𝘭𝘪𝘦𝘯𝘻𝘰𝘴 𝘲𝘶𝘦 𝘤𝘰𝘣𝘳𝘢𝘯 𝘷𝘪𝘥𝘢 y una identidad que se siente tan 𝚖í𝚜𝚝𝚒𝚌𝚊 como ꜰʀáɢɪʟ, ella navega un mundo donde la línea entre la 𝕒𝕝𝕦𝕔𝕚𝕟𝕒𝕔𝕚ó𝕟 y el 𝐩𝐨𝐝𝐞𝐫 se desvanece, obligándola a descubrir si es la creadora de su propio destino o el conducto de algo mucho más extraño y peligroso.
  • Género Femenino
  • Raza Desconocida
  • Fandom Euphoria, fantasy AU
  • Estudiante de Arte
  • Soltero(a)
  • Cumpleaños 28 de febrero
  • 4 Publicaciones
  • 4 Escenas
  • Se unió en abril 2026
  • 17 Visitas perfil
Otra información
  • Tipo de personaje
    3D
  • Longitud narrativa
    Una línea , Semi-párrafo , Párrafo , Multi-párrafo
  • Categorías de rol
    Acción , Aventura , Comedia , Contemporáneo , Drama , Fantasía , Romance , Slice of Life , Suspenso , Original , Otros , Terror , NSFW (+18)
Publicaciones Recientes
  • Who Are You?
    Categoría Slice of Life
    privado con [legend_green_zebra_692]

    El cielo de la ciudad se deshace en una lluvia fina que hiela el aire.

    Jules llega a la academia mucho antes de que las puertas se abran, destacando entre el gris que todo lo cubre con un abrigo de vinilo transparente sobre un conjunto de punto lavanda y botas de plataforma cromadas que parecen sacadas de una fantasía espacial.

    Entra en la cafetería, un refugio frecuente para ella, buscando animar un poco la mañana con una buena dosis de azúcar.

    Con las mejillas encendidas y los sentidos tentados por los deliciosos aromas, se acerca al mostrador, dejando que su bolso de cuentas iridiscentes repose en la barra. Pide un chocolate caliente mientras la estática baila en sus dedos, rozando el cristal de los postres con una vibración que le hace apartar la mano al instante. Pretende que nada ha pasado mientras sus ojos, enmarcados por un delineado cuidado, rebotan indecisos entre un croissant de almendras y un muffin de arándanos.

    — Dios, qué difícil... —murmura para sí misma, volcando su atención en un cheesecake de chocolate— ¿Si pido uno de cada uno?
    privado con [legend_green_zebra_692] El cielo de la ciudad se deshace en una lluvia fina que hiela el aire. Jules llega a la academia mucho antes de que las puertas se abran, destacando entre el gris que todo lo cubre con un abrigo de vinilo transparente sobre un conjunto de punto lavanda y botas de plataforma cromadas que parecen sacadas de una fantasía espacial. Entra en la cafetería, un refugio frecuente para ella, buscando animar un poco la mañana con una buena dosis de azúcar. Con las mejillas encendidas y los sentidos tentados por los deliciosos aromas, se acerca al mostrador, dejando que su bolso de cuentas iridiscentes repose en la barra. Pide un chocolate caliente mientras la estática baila en sus dedos, rozando el cristal de los postres con una vibración que le hace apartar la mano al instante. Pretende que nada ha pasado mientras sus ojos, enmarcados por un delineado cuidado, rebotan indecisos entre un croissant de almendras y un muffin de arándanos. — Dios, qué difícil... —murmura para sí misma, volcando su atención en un cheesecake de chocolate— ¿Si pido uno de cada uno?
    Tipo
    Individual
    Líneas
    Cualquier línea
    Estado
    Disponible
    0 turnos 0 maullidos
  • "𝘓𝘶𝘯𝘦𝘴, 𝘰𝘵𝘳𝘢 𝘷𝘦𝘻. 𝘕𝘰 𝘥𝘰𝘳𝘮í 𝘣𝘪𝘦𝘯. 𝘏𝘦 𝘷𝘶𝘦𝘭𝘵𝘰 𝘢 𝘦𝘯𝘤𝘰𝘯𝘵𝘳𝘢𝘳 𝘱é𝘵𝘢𝘭𝘰𝘴 𝘥𝘦 𝘧𝘭𝘰𝘳𝘦𝘴 𝘦𝘯𝘵𝘳𝘦 𝘮𝘪𝘴 𝘴á𝘣𝘢𝘯𝘢𝘴 𝘺 𝘥𝘰𝘣𝘭é 𝘭𝘢 𝘥𝘰𝘴𝘪𝘴 𝘥𝘦 𝘭𝘢 𝘘𝘶𝘦𝘵𝘪𝘢𝘱𝘪𝘯𝘢, 𝘯𝘰 𝘮𝘦 𝘰𝘥𝘪𝘦𝘴, 𝘥𝘰𝘤, 𝘱𝘦𝘳𝘰 𝘦𝘯 𝘷𝘦𝘳𝘥𝘢𝘥 𝘯𝘦𝘤𝘦𝘴𝘪𝘵𝘢𝘣𝘢 𝘥𝘦𝘴𝘤𝘢𝘯𝘴𝘢𝘳..."

    El audio se corta. Jules deja el teléfono sobre la mesa de trabajo, observando cómo de sus dedos se extiende un rastro de estática iridiscente.

    A sus 25 años, debería estar preocupada por su carrera, su padre, sus amigos... Pero, ahora mismo, su mayor miedo es que el mundo que la rodea se convierta en una de sus pinturas.
    "𝘓𝘶𝘯𝘦𝘴, 𝘰𝘵𝘳𝘢 𝘷𝘦𝘻. 𝘕𝘰 𝘥𝘰𝘳𝘮í 𝘣𝘪𝘦𝘯. 𝘏𝘦 𝘷𝘶𝘦𝘭𝘵𝘰 𝘢 𝘦𝘯𝘤𝘰𝘯𝘵𝘳𝘢𝘳 𝘱é𝘵𝘢𝘭𝘰𝘴 𝘥𝘦 𝘧𝘭𝘰𝘳𝘦𝘴 𝘦𝘯𝘵𝘳𝘦 𝘮𝘪𝘴 𝘴á𝘣𝘢𝘯𝘢𝘴 𝘺 𝘥𝘰𝘣𝘭é 𝘭𝘢 𝘥𝘰𝘴𝘪𝘴 𝘥𝘦 𝘭𝘢 𝘘𝘶𝘦𝘵𝘪𝘢𝘱𝘪𝘯𝘢, 𝘯𝘰 𝘮𝘦 𝘰𝘥𝘪𝘦𝘴, 𝘥𝘰𝘤, 𝘱𝘦𝘳𝘰 𝘦𝘯 𝘷𝘦𝘳𝘥𝘢𝘥 𝘯𝘦𝘤𝘦𝘴𝘪𝘵𝘢𝘣𝘢 𝘥𝘦𝘴𝘤𝘢𝘯𝘴𝘢𝘳..." El audio se corta. Jules deja el teléfono sobre la mesa de trabajo, observando cómo de sus dedos se extiende un rastro de estática iridiscente. A sus 25 años, debería estar preocupada por su carrera, su padre, sus amigos... Pero, ahora mismo, su mayor miedo es que el mundo que la rodea se convierta en una de sus pinturas.
    Me entristece
    1
    0 turnos 0 maullidos
  • Me gusta
    1
    0 comentarios 0 compartidos
  • Me encocora
    1
    0 comentarios 0 compartidos
Ver más…