• Cuidado con idolatrar al mejor de ustedes. Los santos pueden ser cincelados por sus virtudes, pero de carne siempre serán.

    Alzarlos no honra los hombres: los invita a pisotear a quienes los veneran; el mejor de nosotros termina por convertirse en nuestra peor vergüenza.
    Cuidado con idolatrar al mejor de ustedes. Los santos pueden ser cincelados por sus virtudes, pero de carne siempre serán. Alzarlos no honra los hombres: los invita a pisotear a quienes los veneran; el mejor de nosotros termina por convertirse en nuestra peor vergüenza.
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  • Que opinan del outfit ninja del día de hoy?? Es demaciado, aún sigo pensando en ser candidata a Idol(⁠☆⁠▽⁠☆⁠) que opinas??
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  • Que tal me quedaría el cabello más corto?? Estoy pensando en empezar a ser una idol.
    Que opinan?!! (⁠≧⁠▽⁠≦⁠)
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  • ────Cuidado, Gorgona. Si sigues golpeando de esa forma tan bruta, terminarás partiendo la forja en dos –le advertí a Ferrus.

    Ella resopló. No levantó la vista para mirarme, y contrario a lo que le dije, comenzó a golpear el metal con más fuerza de la necesaria. La base sólida sobre la que trabajábamos fue sabia y supo absorber sus brutales impactos. Poco refinados, como era su costumbre. Me irritaba cuando hacía eso.

    ────El metal no necesita halagos –gruñó absorta en su labor–. Necesita disciplina. Aguantar.

    ────Claro que sí –respondí, ladeando la cabeza. A diferencia suya, cada impacto de mi martillo sobre el bloque era preciso, exacto. Tomé el metal con las pinzas, me calentó el rostro al alzarlo frente a mí–. El metal de este no solo será certero en combate, despertará admiración en cualquiera que vea quién lo está portando.

    ────Un arma no es un accesorio de belleza. –replicó. Hizo un ademán despectivo, ceñuda, como si hubiera desafiado cualquier lógica existente. Por fin me miraba–Además, ¿qué es esa cosa?

    Abrí los ojos, exageradamente ofendida.

    ────Que comentario tan cruel. «Esa cosa», como tú lo llamas, no solo será hermoso, será devastador con quién se interponga en su camino en la Gran Cruzada.

    Ferrus negó con la cabeza y retomó su trabajo. Jamás se lo dije, pero era adorable cuando lograba sacarla de sus casillas. Su ceja espesa dramatizaba sus gestos, el color le trepaba por el cuello y un brote de manchas rojas le salpicaba el rostro severo. Parecía una fresa fresca salida de los jardines de Iax. Solo que si yo le hincaba el diente, lo que explotaría no sería precisamente un sabor que se quedaría impreso en mi boca.

    ────Si se rompe en batalla, no vengas llorando.

    ────Si se rompe –sonreí–, será porque la galaxia no estaba preparada para él. Y tú sabes bien que, para cualquier cosa que pase en mis manos, eso es... imposible.

    Fui infantil en ese instante y le sacudí de lado a lado el bloque incandescente junto a ella. Solo con Ferrus me permitía bromear de esa forma. El metal emitió un leve zumbido. Casi un ronroneo de un felino peludo.

    ────¿Ves? Le agradas. Pero... –hice una pausa y miré el bloque como si fuera mi mayor confidente– yo te agrado más, ¿verdad?

    ────Cersei, estoy a punto de arrojar a tu amiguito a la lava, como sigas así.

    ────Una amenaza vacía. No lo admites, pero puedes observar la calidad y la perfección con la que esta arma se está forjando. Te conozco, Ferrus, y sé que nunca dejarías salir de tu forja una pieza tan bien trabajada sin terminar.

    Su columna permaneció quieta por un momento. La siguiente sucesión de golpes sobre el yunque confirmó mis sospechas. Ella nunca permitiría que se corriera la voz de que un trabajo mal hecho había salido del calor de su forja.

    ────Haces demasiadas bromas –gruñó. Más golpes brutales se precipitaron sobre el metal, este se desplegó como un pergamino antiguo sobre nuestro espacio de trabajo. Lo que estaba creando sería una espada–. Hablas mucho y trabajas tan poco.

    Le sonreí, dejé mis herramientas a un lado y me senté en el borde del área de trabajo. El sudor me resbalaba por la piel como una película líquida de la que quería deshacerme con el vapor de una ducha caliente.

    ────Porque eres aburrida hasta la muerte.

    ────Idiota.

    ────Una idiota perfecta –la corregí–. Y tú una herrera cabeza dura... con gran talento.

    Levanté una ceja cuando me observó de reojo. Yo no exageraba; no era un elogio dicho a la ligera, jamás lo eran. Ferrus era una herrera excepcional, nadie superaba su destreza en el arte de la forja. Ningunas manos podrían igualarla, ni replicar nada de lo que ella era capaz de hacer. Y aún así allí estaba yo, aceptando aquel desafío, apunto de descubrir quién de las dos sería capaz de crear el arma perfecta. La respetaba.

    Entonces la vi. Justo debajo de su mejilla, se dibujó una sonrisa. La primera en aquellas interminables horas. No recuerdo cuánto tiempo pasamos dentro de esa forja, trabajando hombro con hombro, rodeadas por el incesante golpear de los martillos, intercambiando insultos y bromas sanas que nos lanzábamos mutuamente. El metal siseó al enfriarse, hasta que su brillo se apagó.

    Esos largos días dieron dos frutos. Yo forjé un martillo de guerra, recio y de peso formidable. En la cabeza tenía esculpida una gloriosa águila, su pico se alzaba amenazante, marcando el punto de impacto, capaz de someter a una montaña. Lo llamé Rompeforjas.

    Ferrus, en cambio, fabricó una espada dorada que ardía permanentemente, conteniendo en su hoja afilada el calor de la forja. Su nombre era Filo de Fuego.

    Me quedé sin palabras al observar su creación en sus manos. Filo de Fuego era imponente, pensé en las tantas formas con las que se podría bailar con ella en el campo de batalla; perforando el acero y cauterizando heridas al mismo tiempo que las trazaba sobre la piel. Bajé a Rompeforjas y mi frente ante la Gorgona. Admití mi derrota, su espada era mejor que mi martillo.

    Y para mi sorpresa, ella hizo exactamente mismo.

    Intercambiamos nuestras armas; yo me quedé con la espada, y ella con el martillo. La forja no solo moldeó a nuestras creaciones, también una amistad que creíamos eterna. Hasta que el destino la puso a prueba de la peor forma posible.

    Y... esa fue toda la historia. ¿Quieres más vino de la victoria? Yo sí. Aún conserva ese sabor añejado que Eidolon le dio al barril. Sería una descortesía desperdiciarlo. Mi garganta está seca.
    ────Cuidado, Gorgona. Si sigues golpeando de esa forma tan bruta, terminarás partiendo la forja en dos –le advertí a Ferrus. Ella resopló. No levantó la vista para mirarme, y contrario a lo que le dije, comenzó a golpear el metal con más fuerza de la necesaria. La base sólida sobre la que trabajábamos fue sabia y supo absorber sus brutales impactos. Poco refinados, como era su costumbre. Me irritaba cuando hacía eso. ────El metal no necesita halagos –gruñó absorta en su labor–. Necesita disciplina. Aguantar. ────Claro que sí –respondí, ladeando la cabeza. A diferencia suya, cada impacto de mi martillo sobre el bloque era preciso, exacto. Tomé el metal con las pinzas, me calentó el rostro al alzarlo frente a mí–. El metal de este no solo será certero en combate, despertará admiración en cualquiera que vea quién lo está portando. ────Un arma no es un accesorio de belleza. –replicó. Hizo un ademán despectivo, ceñuda, como si hubiera desafiado cualquier lógica existente. Por fin me miraba–Además, ¿qué es esa cosa? Abrí los ojos, exageradamente ofendida. ────Que comentario tan cruel. «Esa cosa», como tú lo llamas, no solo será hermoso, será devastador con quién se interponga en su camino en la Gran Cruzada. Ferrus negó con la cabeza y retomó su trabajo. Jamás se lo dije, pero era adorable cuando lograba sacarla de sus casillas. Su ceja espesa dramatizaba sus gestos, el color le trepaba por el cuello y un brote de manchas rojas le salpicaba el rostro severo. Parecía una fresa fresca salida de los jardines de Iax. Solo que si yo le hincaba el diente, lo que explotaría no sería precisamente un sabor que se quedaría impreso en mi boca. ────Si se rompe en batalla, no vengas llorando. ────Si se rompe –sonreí–, será porque la galaxia no estaba preparada para él. Y tú sabes bien que, para cualquier cosa que pase en mis manos, eso es... imposible. Fui infantil en ese instante y le sacudí de lado a lado el bloque incandescente junto a ella. Solo con Ferrus me permitía bromear de esa forma. El metal emitió un leve zumbido. Casi un ronroneo de un felino peludo. ────¿Ves? Le agradas. Pero... –hice una pausa y miré el bloque como si fuera mi mayor confidente– yo te agrado más, ¿verdad? ────Cersei, estoy a punto de arrojar a tu amiguito a la lava, como sigas así. ────Una amenaza vacía. No lo admites, pero puedes observar la calidad y la perfección con la que esta arma se está forjando. Te conozco, Ferrus, y sé que nunca dejarías salir de tu forja una pieza tan bien trabajada sin terminar. Su columna permaneció quieta por un momento. La siguiente sucesión de golpes sobre el yunque confirmó mis sospechas. Ella nunca permitiría que se corriera la voz de que un trabajo mal hecho había salido del calor de su forja. ────Haces demasiadas bromas –gruñó. Más golpes brutales se precipitaron sobre el metal, este se desplegó como un pergamino antiguo sobre nuestro espacio de trabajo. Lo que estaba creando sería una espada–. Hablas mucho y trabajas tan poco. Le sonreí, dejé mis herramientas a un lado y me senté en el borde del área de trabajo. El sudor me resbalaba por la piel como una película líquida de la que quería deshacerme con el vapor de una ducha caliente. ────Porque eres aburrida hasta la muerte. ────Idiota. ────Una idiota perfecta –la corregí–. Y tú una herrera cabeza dura... con gran talento. Levanté una ceja cuando me observó de reojo. Yo no exageraba; no era un elogio dicho a la ligera, jamás lo eran. Ferrus era una herrera excepcional, nadie superaba su destreza en el arte de la forja. Ningunas manos podrían igualarla, ni replicar nada de lo que ella era capaz de hacer. Y aún así allí estaba yo, aceptando aquel desafío, apunto de descubrir quién de las dos sería capaz de crear el arma perfecta. La respetaba. Entonces la vi. Justo debajo de su mejilla, se dibujó una sonrisa. La primera en aquellas interminables horas. No recuerdo cuánto tiempo pasamos dentro de esa forja, trabajando hombro con hombro, rodeadas por el incesante golpear de los martillos, intercambiando insultos y bromas sanas que nos lanzábamos mutuamente. El metal siseó al enfriarse, hasta que su brillo se apagó. Esos largos días dieron dos frutos. Yo forjé un martillo de guerra, recio y de peso formidable. En la cabeza tenía esculpida una gloriosa águila, su pico se alzaba amenazante, marcando el punto de impacto, capaz de someter a una montaña. Lo llamé Rompeforjas. Ferrus, en cambio, fabricó una espada dorada que ardía permanentemente, conteniendo en su hoja afilada el calor de la forja. Su nombre era Filo de Fuego. Me quedé sin palabras al observar su creación en sus manos. Filo de Fuego era imponente, pensé en las tantas formas con las que se podría bailar con ella en el campo de batalla; perforando el acero y cauterizando heridas al mismo tiempo que las trazaba sobre la piel. Bajé a Rompeforjas y mi frente ante la Gorgona. Admití mi derrota, su espada era mejor que mi martillo. Y para mi sorpresa, ella hizo exactamente mismo. Intercambiamos nuestras armas; yo me quedé con la espada, y ella con el martillo. La forja no solo moldeó a nuestras creaciones, también una amistad que creíamos eterna. Hasta que el destino la puso a prueba de la peor forma posible. Y... esa fue toda la historia. ¿Quieres más vino de la victoria? Yo sí. Aún conserva ese sabor añejado que Eidolon le dio al barril. Sería una descortesía desperdiciarlo. Mi garganta está seca.
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  • Bien, es hora de iniciar un concierto, ahora mismo trabajaré como Idol.
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  • Intenté componerte algo pero es imposible definir tu estilo, por eso me he puesto a tocar una cancion que quizás te parezca sobrevalorada y pienses que la tengo demasiado idolatrada, pero siempre te lo dije, me encanta y es preciosa…mi preciosa…
    Intenté componerte algo pero es imposible definir tu estilo, por eso me he puesto a tocar una cancion que quizás te parezca sobrevalorada y pienses que la tengo demasiado idolatrada, pero siempre te lo dije, me encanta y es preciosa…mi preciosa…
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  • →No one, nobody can stop me, 수많은 억까는 도움닫기 ←

    La noticia se hizo viral. Una seguidora inconforme (Yuto descubrió que la seguidora era la stalker) reveló cómo las chicas se quejaban de algún acosador y a los pocos dias los letreros de esos tipos como desaparecidos salían a flote por los padres de los occisos.

    Yuto estaba en calidad de desaparecido, sus shows cancelados, el dinero de los conciertos reembolsado y su mercancía se volvió hasta el cuádruple de costosa y difícil de encontrar, era una especie de Idol que ahora había ganado la fascinación mundial por utilizar su poder para estar por encima de la autoridad.

    Para la policía, era el autor material y las chicas las autoras intelectuales.
    Sin embargo la base de datos se borró y el único potencial culpable era Yuto.

    ¿Dónde estaba? ¿qué hacía?
    Escondido en plena vista, paseándose en Harajuku, era egocéntrico, sabía que la gente lo protegía, no había maldad en su juicio, solo una retorcida forma de hacer justicia por su propia mano.
    →No one, nobody can stop me, 수많은 억까는 도움닫기 ← La noticia se hizo viral. Una seguidora inconforme (Yuto descubrió que la seguidora era la stalker) reveló cómo las chicas se quejaban de algún acosador y a los pocos dias los letreros de esos tipos como desaparecidos salían a flote por los padres de los occisos. Yuto estaba en calidad de desaparecido, sus shows cancelados, el dinero de los conciertos reembolsado y su mercancía se volvió hasta el cuádruple de costosa y difícil de encontrar, era una especie de Idol que ahora había ganado la fascinación mundial por utilizar su poder para estar por encima de la autoridad. Para la policía, era el autor material y las chicas las autoras intelectuales. Sin embargo la base de datos se borró y el único potencial culpable era Yuto. ¿Dónde estaba? ¿qué hacía? Escondido en plena vista, paseándose en Harajuku, era egocéntrico, sabía que la gente lo protegía, no había maldad en su juicio, solo una retorcida forma de hacer justicia por su propia mano.
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  • Esto se ha publicado como Out Of Character. Tenlo en cuenta al responder.
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    Escarlata, la waifu suprema que somete a quien se le cruza, no se deja amedrentar por nadie
    ..mi idola.
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  • "Se ha esfumado."

    Hayden, logró destruir la fuente de invunerabilidad de ese infestado especial con huesos de eidolones y musculos de Warframes, solo cierra los ojos, con una sonrisa bajo su mascarilla rota, mientras su cuerpo desaparece.

    De repente del interior de ese guerrero amagamado emergen llamas que comienzan a hacerle mucho efecto y sólo abre su pecho expulsando a Chroma del interior de su cuerpo seguido de hileras de arterias y venas que el Warframe draconiano no suelta para elergir el color violeta, y devolverle el favor con una potente descarga electrica gracias a los que los une mientras estaba siendo asimilado.

    La bestia ruge rompiendo sus vasos y nervios con uno de sus brazos que termina en una afilada espada de hoja ancha, la bendición del vacío se ha disipado, el demonio del títere de acero lo ha logrado, pero Chroma reacciona aun mas rápido motivado por la cólera y el haber sido una presa en su laberinto tramposo, arremetiendo contra el criatura y exhala su aliento de fuego al volver a tomar n color rojo en la energía de su cuerpo.

    -¡Groooar!

    Rápidamente le arranca aquel brazo extraño con fuerza y brutalidad precisa para usarlo con su arma para terminar de una buena vez con el denominado Mirmidón.
    "Se ha esfumado." Hayden, logró destruir la fuente de invunerabilidad de ese infestado especial con huesos de eidolones y musculos de Warframes, solo cierra los ojos, con una sonrisa bajo su mascarilla rota, mientras su cuerpo desaparece. De repente del interior de ese guerrero amagamado emergen llamas que comienzan a hacerle mucho efecto y sólo abre su pecho expulsando a Chroma del interior de su cuerpo seguido de hileras de arterias y venas que el Warframe draconiano no suelta para elergir el color violeta, y devolverle el favor con una potente descarga electrica gracias a los que los une mientras estaba siendo asimilado. La bestia ruge rompiendo sus vasos y nervios con uno de sus brazos que termina en una afilada espada de hoja ancha, la bendición del vacío se ha disipado, el demonio del títere de acero lo ha logrado, pero Chroma reacciona aun mas rápido motivado por la cólera y el haber sido una presa en su laberinto tramposo, arremetiendo contra el criatura y exhala su aliento de fuego al volver a tomar n color rojo en la energía de su cuerpo. -¡Groooar! Rápidamente le arranca aquel brazo extraño con fuerza y brutalidad precisa para usarlo con su arma para terminar de una buena vez con el denominado Mirmidón.
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  • - Creo que fue una experiencia horrible...

    Comienza a deslizar una misteriosa ficha de marfil con la curiosa forma de su Warframe, un regalo de los niños ostronitas, al snetir ese material, reflexiona de esa forma de morir.

    - Una pesadilla para mi gente, mucha lava.

    Un puente de roca sólida fue derrumbado justo encima de él y los Ostronitas que fue a rescatar de las cuevas mineras de los Grineers, logró sacarlos a tiempo pero llegaban mas clones mientras el calor se hacia insoportable por el paso de la lava inunda la zona del desastre, lo peor fue ver que algunos grineers se quedaron para tener la oportunidad de retener al Warframe y que la lava hiciera su parte.

    Algunos ya tenian la armadura bien encarna hacia su piel otros se lanzaron al sentir lava sobre su piel contra él para cumplir con su labor, recuerda la pérdida, Las hachas gemelas con hueso de Eidolores con hojas de lava, sin embargo, el beso de la lava sobre la piel de Chroma, él lo podía resistir, sin embargo, Hayden grito de dolor reflejado en el rugido desesperado de Chroma en aquella misión, logra cercenar un grineer, luego a otro, aunque la fuerza se drenada de sus musculos mientras la lava comienza a tocar mas partes del cuerpo de Chroma.

    Una cosa es el calor y el fuego, sin embargo, la lava, dentro de la capsula solo grita por el increible dolor que le producía moverse, aunque sus nervios se quemaban por segundos, el regenerarlos volvía a solo activar ese dolor, hasta qie finalmente Hayden sufrió un par cardíaco por la conmoción, Chroma se detiene de golpe como una estatua mientras la lava llega hasta sus rodillas aunque ya tiene partes en los brazos y rostro de los intentos de los clones por cubrirle de lava por todas partes.

    Lamentablemente volvió del vacío segundos después, la transferencia se reinicia y Chroma ruge activando su armadura de hielo y de las pocas veces que la ira del Warframe se alinea con la ira del Tenno para salir de esa trampa y acabar con los enemigos en la parte superior mientras la lava seguía cubriendo ese lugar.

    Sólo por ese momento se dejó llevar por la ira de una muerte dolorosa, sintió la satisfacción de la venganza iracunda y en ese momento, si fuera por él mataría tanto aliados como enemigos.

    - Menos mal... no había nadie que enemigos con muy mala suerte.
    - Creo que fue una experiencia horrible... Comienza a deslizar una misteriosa ficha de marfil con la curiosa forma de su Warframe, un regalo de los niños ostronitas, al snetir ese material, reflexiona de esa forma de morir. - Una pesadilla para mi gente, mucha lava. Un puente de roca sólida fue derrumbado justo encima de él y los Ostronitas que fue a rescatar de las cuevas mineras de los Grineers, logró sacarlos a tiempo pero llegaban mas clones mientras el calor se hacia insoportable por el paso de la lava inunda la zona del desastre, lo peor fue ver que algunos grineers se quedaron para tener la oportunidad de retener al Warframe y que la lava hiciera su parte. Algunos ya tenian la armadura bien encarna hacia su piel otros se lanzaron al sentir lava sobre su piel contra él para cumplir con su labor, recuerda la pérdida, Las hachas gemelas con hueso de Eidolores con hojas de lava, sin embargo, el beso de la lava sobre la piel de Chroma, él lo podía resistir, sin embargo, Hayden grito de dolor reflejado en el rugido desesperado de Chroma en aquella misión, logra cercenar un grineer, luego a otro, aunque la fuerza se drenada de sus musculos mientras la lava comienza a tocar mas partes del cuerpo de Chroma. Una cosa es el calor y el fuego, sin embargo, la lava, dentro de la capsula solo grita por el increible dolor que le producía moverse, aunque sus nervios se quemaban por segundos, el regenerarlos volvía a solo activar ese dolor, hasta qie finalmente Hayden sufrió un par cardíaco por la conmoción, Chroma se detiene de golpe como una estatua mientras la lava llega hasta sus rodillas aunque ya tiene partes en los brazos y rostro de los intentos de los clones por cubrirle de lava por todas partes. Lamentablemente volvió del vacío segundos después, la transferencia se reinicia y Chroma ruge activando su armadura de hielo y de las pocas veces que la ira del Warframe se alinea con la ira del Tenno para salir de esa trampa y acabar con los enemigos en la parte superior mientras la lava seguía cubriendo ese lugar. Sólo por ese momento se dejó llevar por la ira de una muerte dolorosa, sintió la satisfacción de la venganza iracunda y en ese momento, si fuera por él mataría tanto aliados como enemigos. - Menos mal... no había nadie que enemigos con muy mala suerte.
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