• Habia pospuesto su viaje en busca de la quimera a propósito. Por que sabía que Lupercalia estaba cerca, y por supuesto; no queria dejar a ᴛᴇʟᴇᴍᴀᴄʜᴜꜱ 𝔓𝔯𝔦𝔫𝔠𝔢 𝔬𝔣 ℑ𝔱𝔥𝔞𝔠𝔞 solo. No por celos, no por inseguridad, si no por que genuinamente le apetecia pasar aquella fecha con él

    —¿Que me dices? ¿Te vienes conmigo al bosque?—le preguntó guiñándole un ojo, siguiendo la costumbre de la celebración, aunque claro estaba, que acabarían haciendo la suya propia. Pues realmente Antínoo nunca fue demasiado de seguir tradiciones, al ser solo medio humano y en ocasiones ir más a lo suyo, nunca mostró interés alguno en eso.

    Pero, los corazones cambian, y ahora el suyo estaba en manos de un pequeño lobo, para el que si eran importantes aquellas pequeñeces. Por lo tanto, ahora tambien lo serían para él, más que dispuesto a dejarse guiar por el menor, solo esperaba que este le tuviera paciencia, pues el hibrido era consciente de lo terco que era algunas veces.
    Habia pospuesto su viaje en busca de la quimera a propósito. Por que sabía que Lupercalia estaba cerca, y por supuesto; no queria dejar a [Litt1ewo1f] solo. No por celos, no por inseguridad, si no por que genuinamente le apetecia pasar aquella fecha con él —¿Que me dices? ¿Te vienes conmigo al bosque?—le preguntó guiñándole un ojo, siguiendo la costumbre de la celebración, aunque claro estaba, que acabarían haciendo la suya propia. Pues realmente Antínoo nunca fue demasiado de seguir tradiciones, al ser solo medio humano y en ocasiones ir más a lo suyo, nunca mostró interés alguno en eso. Pero, los corazones cambian, y ahora el suyo estaba en manos de un pequeño lobo, para el que si eran importantes aquellas pequeñeces. Por lo tanto, ahora tambien lo serían para él, más que dispuesto a dejarse guiar por el menor, solo esperaba que este le tuviera paciencia, pues el hibrido era consciente de lo terco que era algunas veces.
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  • Le había enviado un mensaje a Angel Dust. ¿Por qué? Porque no había podido quitarse a ese pecador de la cabeza desde que lo había visto y, sobretodo, después de su último encuentro pues sería ciego pero no estúpido y sabía que aquella araña era algo que no debía dejar escapar habiendo decidido que, de una u otra forma, lograría atraparlo entre sus manos para tenerlo exclusivamente para él.
    No era de extrañar que hubiera conseguido su móvil desde su último encuentro y es que se había negado a quedarse incomunicado con el otro.
    Siendo aquel un día tan especial no dejaría pasar la oportunidad.

    "Hey, sweetheart." Había comenzado en un mensaje. "Sé que no pasó mucho tiempo desde la última vez pero ¿Tal vez puedas concederme el honor de volver a verte? Así sean tan solo unos segundos mi corazón se sentirá menor doloroso si te veo un momento ¿Please? ¿O acaso me harás rogar por ti?"

    Tras enviar el mensaje sólo quedaba aguardar su respuesta y su presencia, y es que había también anclado una dirección. Su dirección, específicamente. La torre de los V's que cada día crecía más y el lugar donde él vivía.
    Nada más el otro llegara sería recibido por un pequeño robot que para él servía, saludando al invitado y guiandole por las instalaciones hasta llegar a unas grandes puertas elegantes; la entrada a su habitación. Y es que apenas el otro cruzara la puerta él aguardaría a un costado de la misma aprovechando su altura para poder soltar sobre su cabeza algunos pétalos de rosa.

    La habitación estaba meticulosamente decorada. Velas rojas encendidas, algunos globos con forma de corazón colgados y otros más por el suelo, incluso había un camino de pétalos que guiaba hacia el balcón de su habitación donde tenía preparado una pequeña mesa adornada con cautela de forma romántica. Dos platos y sus respectivos cubiertos, dos copas y un vino caro. Algunos petalos más dispersos en el blanco mantel y, como centro de mesa, un florero que rebosaba en las flores más hermosas junto con un candelabro a su costado.

    — ¡Welcome, Sweetheart! —

    Saludó con cálida sonrisa y es que incluso él se había vestido con las prendas más elegantes que tenía, pero no por ello menos sensual.

    — Oh, puedes llamarme un cursi romántico. Pero siendo hoy San Valentín no pude evitar pensar en tí. No creas que tengo dobles intenciones, no podría hacerte algo así... ¿Pero tal vez una cena romántica bajo las estrellas infernales? ¿Podrías concederme ese deseo? —
    Le había enviado un mensaje a [Ange1Dust]. ¿Por qué? Porque no había podido quitarse a ese pecador de la cabeza desde que lo había visto y, sobretodo, después de su último encuentro pues sería ciego pero no estúpido y sabía que aquella araña era algo que no debía dejar escapar habiendo decidido que, de una u otra forma, lograría atraparlo entre sus manos para tenerlo exclusivamente para él. No era de extrañar que hubiera conseguido su móvil desde su último encuentro y es que se había negado a quedarse incomunicado con el otro. Siendo aquel un día tan especial no dejaría pasar la oportunidad. "Hey, sweetheart." Había comenzado en un mensaje. "Sé que no pasó mucho tiempo desde la última vez pero ¿Tal vez puedas concederme el honor de volver a verte? Así sean tan solo unos segundos mi corazón se sentirá menor doloroso si te veo un momento ¿Please? ¿O acaso me harás rogar por ti?" Tras enviar el mensaje sólo quedaba aguardar su respuesta y su presencia, y es que había también anclado una dirección. Su dirección, específicamente. La torre de los V's que cada día crecía más y el lugar donde él vivía. Nada más el otro llegara sería recibido por un pequeño robot que para él servía, saludando al invitado y guiandole por las instalaciones hasta llegar a unas grandes puertas elegantes; la entrada a su habitación. Y es que apenas el otro cruzara la puerta él aguardaría a un costado de la misma aprovechando su altura para poder soltar sobre su cabeza algunos pétalos de rosa. La habitación estaba meticulosamente decorada. Velas rojas encendidas, algunos globos con forma de corazón colgados y otros más por el suelo, incluso había un camino de pétalos que guiaba hacia el balcón de su habitación donde tenía preparado una pequeña mesa adornada con cautela de forma romántica. Dos platos y sus respectivos cubiertos, dos copas y un vino caro. Algunos petalos más dispersos en el blanco mantel y, como centro de mesa, un florero que rebosaba en las flores más hermosas junto con un candelabro a su costado. — ¡Welcome, Sweetheart! — Saludó con cálida sonrisa y es que incluso él se había vestido con las prendas más elegantes que tenía, pero no por ello menos sensual. — Oh, puedes llamarme un cursi romántico. Pero siendo hoy San Valentín no pude evitar pensar en tí. No creas que tengo dobles intenciones, no podría hacerte algo así... ¿Pero tal vez una cena romántica bajo las estrellas infernales? ¿Podrías concederme ese deseo? —
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  • La luz de estas llamas cumplen dos propósitos: Guiar a los perdidos e incinerar el abismo.
    La luz de estas llamas cumplen dos propósitos: Guiar a los perdidos e incinerar el abismo.
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  • La luna sera mi guia y mi sombra la luz en mi oscuridad
    La luna sera mi guia y mi sombra la luz en mi oscuridad
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  • En mis ultimos viajes los nuevos lugares que he visitado me han parecido mas dificiles de llevar que de costumbre... Quizas deba adaptarme mejor y conseguir guia en las cercanias... Dejare que el crepitar el fuego me diga que debo hacer ahora.
    -Hablaba el joven consigo mismo mientras se preparaba para acampar la noche-
    En mis ultimos viajes los nuevos lugares que he visitado me han parecido mas dificiles de llevar que de costumbre... Quizas deba adaptarme mejor y conseguir guia en las cercanias... Dejare que el crepitar el fuego me diga que debo hacer ahora. -Hablaba el joven consigo mismo mientras se preparaba para acampar la noche-
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  • Soy la que guia las almas de heores y mortales al Helheim ~
    Soy la que guia las almas de heores y mortales al Helheim ~
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  • -Después de una tediosa jornada asistiendo a Charlie y viéndome obligada a sepultarme bajo una montaña interminable de papeleo monótono, sentía cómo mi paciencia se evaporaba, dejando un rastro de irritación ácida en mi pecho. Necesitaba un escape, un refugio de paz que el hotel no parecía querer ofrecerme... hasta que la solución vibró en mi garganta. -

    ¿Qué mejor catarsis existe que el dulce veneno de la melodía?

    -Mis pasos me guiaron hasta el salón del restaurante, donde el aroma a licor y el murmullo de los condenados flotaba en el aire. En cuanto mis tacones golpearon las tablas del escenario, el lugar pareció cobrar vida propia; silbidos de admiración y aplausos eufóricos estallaron al reconocer mi silueta bajo el reflector. Con una sonrisa cargada de elegancia y un brillo travieso en los ojos, me acerqué al micrófono-

    'Oh, caballeros, me abruman con tan exquisita bienvenida... ¿Qué les parece si les pago el favor con una pequeña sintonía?'

    -Tras un chasquido de mis dedos que resonó como un disparo de mando, los músicos arrancaron con el primer acorde, y mi voz, como un hechizo líquido, comenzó a llenar los rincones vacíos, atrayendo a las almas errantes desde los pasillos hacia mi propia frecuencia.-


    https://youtu.be/jTwBQ0H5SsM?si=HnlF6ozRb6cRJNOj
    -Después de una tediosa jornada asistiendo a Charlie y viéndome obligada a sepultarme bajo una montaña interminable de papeleo monótono, sentía cómo mi paciencia se evaporaba, dejando un rastro de irritación ácida en mi pecho. Necesitaba un escape, un refugio de paz que el hotel no parecía querer ofrecerme... hasta que la solución vibró en mi garganta. - ¿Qué mejor catarsis existe que el dulce veneno de la melodía? -Mis pasos me guiaron hasta el salón del restaurante, donde el aroma a licor y el murmullo de los condenados flotaba en el aire. En cuanto mis tacones golpearon las tablas del escenario, el lugar pareció cobrar vida propia; silbidos de admiración y aplausos eufóricos estallaron al reconocer mi silueta bajo el reflector. Con una sonrisa cargada de elegancia y un brillo travieso en los ojos, me acerqué al micrófono- 'Oh, caballeros, me abruman con tan exquisita bienvenida... ¿Qué les parece si les pago el favor con una pequeña sintonía?' -Tras un chasquido de mis dedos que resonó como un disparo de mando, los músicos arrancaron con el primer acorde, y mi voz, como un hechizo líquido, comenzó a llenar los rincones vacíos, atrayendo a las almas errantes desde los pasillos hacia mi propia frecuencia.- https://youtu.be/jTwBQ0H5SsM?si=HnlF6ozRb6cRJNOj
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  • Erea el unico mortal y ser que haces mi trabajo hace mas canzador mortal! , no puedes irte asi ya vas hullendo de mi por mas de 100 años y la reina hel esta anciosa de verte alla vajo

    - la diosa no era la muerte pero era quien siempre guiaba las almas al mas alla .-

    Ahora no te vuelvas a escapar
    Erea el unico mortal y ser que haces mi trabajo hace mas canzador mortal! , no puedes irte asi ya vas hullendo de mi por mas de 100 años y la reina hel esta anciosa de verte alla vajo - la diosa no era la muerte pero era quien siempre guiaba las almas al mas alla .- Ahora no te vuelvas a escapar
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  • 𝑷𝑬𝑨𝑪𝑬 𝑾𝑨𝑺 𝑵𝑬𝑽𝑬𝑹 𝑨𝑵 𝑶𝑷𝑻𝑰𝑶𝑵
    Fandom Marvel
    Categoría Acción
    La situación actual con los centinelas no hacía más que darle la razón. Si tan solo lo hubieran escuchado cuando dijo que era un error confiar en la CIA y en todo lo que tuviera que ver con el gobierno, quizás las cosas podrían ser diferentes.

    El gobierno había decretado ley marcial, pero no era el ejército quien custodiaba las calles. Reemplazaron hombres por máquinas, por robots gigantes, cazadores de mutantes. Como si colocarles un collar inhibidor no fuese suficiente castigo, suficiente humillación para una raza incomprendida aunque claramente superior.

    Pesé a estar en desventaja, Erik había conseguido hacerse de un pequeño grupo de mutantes. Juntos eran la nueva resistencia, se reuinan una vez a la semana y en lugares diferentes, pasando el poco tiempo que tenían buscando la forma de quitarse ese artefacto del cuello aunque no habían tenido éxito, funcionaba igual para todos, soltando descargas eléctricas cuando trataban de extraerlos insertado alguna herramienta.

    Los gemelos Lensherr, Wanda y Pietro, también mutantes; trataban de que su padre desistiera de su idea por liberar a su gente pero Erik no entendía motivos ni razones. Había vivido una situación como esa en la infancia, más cruda y cruel, pero la situación actual no estaba muy lejos de tomar el camino que tomaron los alemanes.

    Prefería sacrificarse su vida, sacrificarse por sus hijos, por sus amigos, por todos aquellos mutantes que habían muerto injustamente. Decidió esperar para llevar a cabo su plan y tras burlar la seguridad en Industrias Trask, consiguió entrar haciéndose pasar por un obrebero, una elección inteligente y bastante acertada ya que en su mayoría eran mutantes.

    Aprovecho un descuido del arquitecto que los guiaba a la zona donde iban a trabajar y tras deambular por los corredores vacíos de la empresa, llego a la oficina de Bolivar Trask, el responsable de la nueva era de esclavitud mutante.

    Forzó la cerradura de la puerta y al entrar se encontro cara a cara con un hombre de cabello negro, sentado al otro lado del escritorio como si hubiera estado esperándolo. No conocía a ese hombre pero al menos no era el dueño de la empresa y eso lo tranquilizo.

    ──Disculpe, creíamos que este piso estaba vacío. Tiene que salir ahora, vamos a remodelar estas oficinas── Le explico al desconocido, señalando la identificación en su pecho que lo acreditaba como un obrero más.

    𝐃𝚄𝚂𝚃𝙸𝙽 𝚝𝚑𝚎 𝐏𝚒𝚕𝚘𝚝
    La situación actual con los centinelas no hacía más que darle la razón. Si tan solo lo hubieran escuchado cuando dijo que era un error confiar en la CIA y en todo lo que tuviera que ver con el gobierno, quizás las cosas podrían ser diferentes. El gobierno había decretado ley marcial, pero no era el ejército quien custodiaba las calles. Reemplazaron hombres por máquinas, por robots gigantes, cazadores de mutantes. Como si colocarles un collar inhibidor no fuese suficiente castigo, suficiente humillación para una raza incomprendida aunque claramente superior. Pesé a estar en desventaja, Erik había conseguido hacerse de un pequeño grupo de mutantes. Juntos eran la nueva resistencia, se reuinan una vez a la semana y en lugares diferentes, pasando el poco tiempo que tenían buscando la forma de quitarse ese artefacto del cuello aunque no habían tenido éxito, funcionaba igual para todos, soltando descargas eléctricas cuando trataban de extraerlos insertado alguna herramienta. Los gemelos Lensherr, Wanda y Pietro, también mutantes; trataban de que su padre desistiera de su idea por liberar a su gente pero Erik no entendía motivos ni razones. Había vivido una situación como esa en la infancia, más cruda y cruel, pero la situación actual no estaba muy lejos de tomar el camino que tomaron los alemanes. Prefería sacrificarse su vida, sacrificarse por sus hijos, por sus amigos, por todos aquellos mutantes que habían muerto injustamente. Decidió esperar para llevar a cabo su plan y tras burlar la seguridad en Industrias Trask, consiguió entrar haciéndose pasar por un obrebero, una elección inteligente y bastante acertada ya que en su mayoría eran mutantes. Aprovecho un descuido del arquitecto que los guiaba a la zona donde iban a trabajar y tras deambular por los corredores vacíos de la empresa, llego a la oficina de Bolivar Trask, el responsable de la nueva era de esclavitud mutante. Forzó la cerradura de la puerta y al entrar se encontro cara a cara con un hombre de cabello negro, sentado al otro lado del escritorio como si hubiera estado esperándolo. No conocía a ese hombre pero al menos no era el dueño de la empresa y eso lo tranquilizo. ──Disculpe, creíamos que este piso estaba vacío. Tiene que salir ahora, vamos a remodelar estas oficinas── Le explico al desconocido, señalando la identificación en su pecho que lo acreditaba como un obrero más. [PANDEM0NIO]
    Tipo
    Grupal
    Líneas
    Cualquier línea
    Estado
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  • ---

    El último barco navega sobre las hortalizas; tus ruegos somnolientos; si es al pastar la ansiedad concisa; tersa a tus dientes de entretejida caries, y, sobrepensarías como yo en el cómo, la majestad de esas orillas.

    Guiarían al color de esa, tu sonrisa, hacia mis aromas crecientes, esas de álgidas minorías. Sobreestimadas.

    Y si yo predispuesto me hallaría, no habría quién gobierne a este eje de nupcial eco, porque si el que gobierna la osadía de los cascos, fuese el espejismo en el que reflejas lo pútrido de tus álmicos cimientos.

    Serías lo que es escarmentado desde el averno de los sesgos a lo más álgido del firmamento; de esos se que tejen y ríen, entre los elíseos en el que te explayas como el más horadado.

    Malnacido. Un huso horario de hurtos.
    --- El último barco navega sobre las hortalizas; tus ruegos somnolientos; si es al pastar la ansiedad concisa; tersa a tus dientes de entretejida caries, y, sobrepensarías como yo en el cómo, la majestad de esas orillas. Guiarían al color de esa, tu sonrisa, hacia mis aromas crecientes, esas de álgidas minorías. Sobreestimadas. Y si yo predispuesto me hallaría, no habría quién gobierne a este eje de nupcial eco, porque si el que gobierna la osadía de los cascos, fuese el espejismo en el que reflejas lo pútrido de tus álmicos cimientos. Serías lo que es escarmentado desde el averno de los sesgos a lo más álgido del firmamento; de esos se que tejen y ríen, entre los elíseos en el que te explayas como el más horadado. Malnacido. Un huso horario de hurtos.
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