• ROL ABIERTO, respuestas desarrolladas]
    China Antigua.- Habiendo transcurrido unos 3 años aproximadamente desde que perdió la vista la cual otorgó a su entonvces amigo de cultivo Daozhang Song Lan Zichen, y que sus caminos fueran separados, estuvo vagando por diferentes poblados en tratar de servir a las personas mas desfavorecidas.

    Seguía siendo un taoista, sin embargo aquel brillante monje conocido como la brillante luna y suave brisa quedó en recuerdos al menos entre la población, pues al ver que carecía del sentido de la vista muchos llegaban a preguntarse si realmente "serviría" para la cultivacion de espadachin, siendo comentarios desagradables y mal intencionados.

    Xiao Singchen tenía un caracter dócil y amable, cuando se trataba de combates adquiria un caracter mas determinante, sin embargo, en sus viajes se daba cuenta de los murmullos de muchas personas y cultivadores que hablaban a sus espaldas, obligando al taoista a alejarse de muchos poblados y seguir su viaje, en ocasiones solía detenerse y practicar su espada cuando estaba en solitario, su viaje se hallaría interrumpido por un ruido entre algunos arbustos-

    - Quien anda allí?
    ROL ABIERTO, respuestas desarrolladas] China Antigua.- Habiendo transcurrido unos 3 años aproximadamente desde que perdió la vista la cual otorgó a su entonvces amigo de cultivo Daozhang Song Lan Zichen, y que sus caminos fueran separados, estuvo vagando por diferentes poblados en tratar de servir a las personas mas desfavorecidas. Seguía siendo un taoista, sin embargo aquel brillante monje conocido como la brillante luna y suave brisa quedó en recuerdos al menos entre la población, pues al ver que carecía del sentido de la vista muchos llegaban a preguntarse si realmente "serviría" para la cultivacion de espadachin, siendo comentarios desagradables y mal intencionados. Xiao Singchen tenía un caracter dócil y amable, cuando se trataba de combates adquiria un caracter mas determinante, sin embargo, en sus viajes se daba cuenta de los murmullos de muchas personas y cultivadores que hablaban a sus espaldas, obligando al taoista a alejarse de muchos poblados y seguir su viaje, en ocasiones solía detenerse y practicar su espada cuando estaba en solitario, su viaje se hallaría interrumpido por un ruido entre algunos arbustos- - Quien anda allí?
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  • •Las Crónicas De Fenrir Queen•

    Capítulo 3: La nieta del curandero

    La conversación con el muchacho continuó durante gran parte de la noche. Poco a poco la posada fue quedándose vacía hasta que únicamente permanecieron algunos viajeros rezagados junto a la chimenea y el tabernero ordenando la barra antes de cerrar. A pesar del tiempo que llevábamos sentados frente a frente, seguíamos sin conocer nuestros nombres. En circunstancias normales aquello habría resultado extraño, pero la verdad era que había cosas mucho más importantes ocupando nuestras mentes. Las grietas. El dolor. Y aquel muchacho. Cuanto más hablábamos, más evidente se volvía que ambos habíamos pasado por algo similar. Ninguno sabía quién era. Ninguno comprendía qué clase de poder utilizaba. Ninguno tenía respuestas. Sin embargo, por primera vez desde que comenzó mi viaje, sentía algo parecido al alivio. No porque hubiera encontrado una cura ni porque mis problemas estuvieran más cerca de resolverse, sino porque ya no era la única persona cargando con aquellas heridas.

    Cuando finalmente me retiré a descansar, el cansancio acumulado de las últimas semanas cayó sobre mí como una montaña. Apenas tuve fuerzas para dejar la mochila junto a la cama antes de desplomarme sobre el colchón. Durante unos minutos permanecí observando el techo de madera mientras escuchaba el viento golpear suavemente las ventanas de la posada. Pensé en todo lo que había ocurrido desde que abandoné casa. Pensé en todos los curanderos que había visitado. En todas las respuestas negativas. En todas las puertas cerradas. Y, sin darme cuenta, terminé quedándome dormida.

    No sé cuánto tiempo pasó antes de que despertara.

    Lo único que recuerdo fue el dolor.

    Al principio fue una punzada en el costado. Después otra en el pecho. Luego otra recorriendo mi espalda. En cuestión de segundos sentí como si las grietas estuvieran ardiendo bajo mi piel. Intenté incorporarme lentamente mientras trataba de controlar la respiración, convenciéndome de que era solo otro episodio como los que había soportado durante el viaje. Pero aquella vez era diferente. Mucho peor. El dolor se extendía por todo mi cuerpo como si algo estuviera desgarrándome desde dentro. Apreté los dientes, intenté ponerme de pie y me apoyé contra la pared buscando estabilidad. La habitación comenzó a girar lentamente a mi alrededor. Di un paso. Luego otro. Intenté alcanzar mi mochila para buscar vendas limpias. No llegué. Mis piernas dejaron de responder y la oscuridad terminó tragándoselo todo.

    Cuando abrí los ojos nuevamente, lo primero que percibí fue el aroma de las hierbas medicinales. Después escuché el sonido del viento entrando por una ventana abierta y el canto lejano de algunas aves. Durante unos segundos permanecí inmóvil observando el techo sin entender dónde estaba. Aquella no era la habitación de la posada. Las paredes estaban cubiertas por estanterías llenas de frascos, libros antiguos y plantas secándose al sol. La luz atravesaba una amplia ventana de madera iluminando el interior con un tono cálido y tranquilo. Tardé varios segundos en comprender que me encontraba en otro lugar y fue entonces cuando una voz femenina llamó mi atención. Giré lentamente la cabeza y encontré a una joven sentada junto a la cama. Su largo cabello oscuro descendía sobre sus hombros adornado por un impresionante tocado ceremonial de plumas rojas y blancas. Numerosos adornos tribales decoraban su ropa, sus brazos y su cuello. A su lado descansaba una cesta llena de hierbas recién recogidas y, apoyado cerca de la ventana, un arco decorado con plumas reposaba contra la pared.

    Aira: —Por fin despiertas.

    Parpadeé varias veces intentando ordenar mis pensamientos. La cabeza todavía me daba vueltas.

    Fenrir: —¿Dónde estoy…?

    La muchacha sonrió ligeramente mientras apartaba algunas vendas de la cesta.

    Aira: —En casa de mi abuelo.

    Tardé un instante en comprenderlo.

    Fenrir: —¿El curandero?

    Aira: —El mismo que acaba de pasar toda la noche intentando averiguar por qué sigues viva.

    Aquella respuesta consiguió que bajara la mirada instintivamente. Fue entonces cuando me di cuenta de algo. Los vendajes que cubrían mi cuerpo habían sido cambiados. Todos. Las heridas estaban limpias y perfectamente tratadas. Incluso las zonas más difíciles de alcanzar durante mis viajes estaban cubiertas con nuevas vendas. Sentí cómo el rostro se me calentaba ligeramente al comprender lo que eso significaba. Ella había visto las grietas. Todas ellas. Aira pareció darse cuenta inmediatamente de lo que estaba pensando y soltó una pequeña risa.

    Aira: —Créeme. Yo también me sorprendí cuando las vi.

    Antes de que pudiera responder, la puerta se abrió lentamente. Un anciano de cabello completamente blanco entró apoyándose en un bastón de madera. Su aspecto cansado dejaba claro que no había dormido demasiado durante la noche. Caminó hasta una mesa cercana cubierta de libros y notas escritas a mano antes de dirigir finalmente su atención hacia mí.

    Curandero: —Veo que ya despertaste.

    Fenrir: —¿Qué ocurrió?

    El anciano suspiró mientras tomaba asiento.

    Curandero: —Te desplomaste.

    Aquellas palabras parecían simples, pero su expresión era demasiado seria para que aquello fuera todo.

    Curandero: —Tus heridas están empeorando.

    Sentí un nudo formarse en mi estómago. Ya lo sabía. Lo había sentido durante semanas. Sin embargo, escuchar a alguien confirmarlo era diferente.

    Fenrir: —¿Puede curarlas?

    El silencio se prolongó varios segundos. Demasiados.

    Curandero: —No.

    La respuesta golpeó exactamente igual que todas las anteriores. Sin embargo, antes de que pudiera bajar la mirada, el anciano continuó hablando.

    Curandero: —Pero ahora sé algo que los demás no sabían.

    Levanté la cabeza inmediatamente.

    Fenrir: —¿Qué?

    Curandero: —Siguen activas.

    Mi respiración se detuvo durante un instante.

    Fenrir: —¿Activas?

    Curandero: —No son cicatrices. No son heridas normales. Algo continúa dañándote desde dentro incluso ahora.

    Aquellas palabras fueron seguidas por otro silencio. Uno mucho más pesado. Justo entonces la puerta volvió a abrirse. El muchacho de cabello blanco entró en la habitación con el brazo aún cubierto por vendas. El anciano observó sus heridas, después las mías y finalmente negó lentamente con la cabeza.

    Curandero: —Las de él se han estabilizado.

    Su dedo apuntó hacia mí.

    Curandero: —Las tuyas no.

    Nadie dijo nada durante varios segundos. No hacía falta.

    Las horas siguientes transcurrieron entre exámenes, preguntas y libros antiguos. El anciano comparó nuestras heridas, consultó documentos y revisó apuntes acumulados durante décadas. Sin embargo, cuanto más investigaba, más evidente se volvía una única conclusión: nuestras heridas compartían el mismo origen. El mismo responsable. Aquel muchacho. Cuando el sol comenzó a ocultarse tras las montañas, el anciano cerró finalmente uno de los libros y permaneció varios segundos observando el fuego de la chimenea antes de hablar.

    Curandero: —No puedo curarlos.

    La decepción apareció de inmediato.

    Curandero: —Todavía.

    Aquella última palabra consiguió que tanto yo como Aira levantáramos la cabeza.

    Fenrir: —¿Todavía?

    Curandero: —Conozco a alguien que podría acercarnos a una respuesta.

    Aira dejó escapar un suspiro que parecía indicar que ya sabía exactamente hacia dónde se dirigía aquella conversación.

    Aira: —Abuelo…

    Curandero: —Y tú vas a acompañarlos.

    La joven lo miró fijamente.

    Aira: —¿Yo?

    Curandero: —Sí.

    Aira: —¿Y por qué exactamente?

    El anciano me señaló directamente.

    Curandero: —Porque si esa chica sigue ignorando sus heridas, no llegará viva al próximo invierno.

    Sentí cómo la habitación entera quedaba en silencio.

    Curandero: —Y porque ninguno de ustedes debería continuar este viaje solo.

    Aira permaneció unos segundos observándonos. Primero a mí. Luego al muchacho de cabello blanco. Finalmente dejó escapar una pequeña sonrisa resignada.

    Aira: —Supongo que ya no tengo elección.

    Mientras la luz del atardecer teñía de naranja el interior de la casa y el viento movía suavemente las plumas del tocado de Aira junto a la ventana, comprendí que mi viaje acababa de cambiar para siempre. Había llegado a aquellas montañas buscando una cura y estaba a punto de marcharme con algo completamente distinto. Un nuevo rumbo. Nuevas preguntas. Y dos compañeros cuyos caminos, por alguna razón, acababan de quedar unidos al mío. Ninguno de nosotros sabía qué encontraríamos al final de aquella búsqueda. Ninguno sabía quién era realmente el muchacho responsable de nuestras heridas. Pero mientras observaba a Aira discutir con su abuelo y al silencioso espadachín apoyado junto a la puerta, tuve la sensación de que la verdadera historia apenas acababa de comenzar.
    •Las Crónicas De Fenrir Queen• Capítulo 3: La nieta del curandero La conversación con el muchacho continuó durante gran parte de la noche. Poco a poco la posada fue quedándose vacía hasta que únicamente permanecieron algunos viajeros rezagados junto a la chimenea y el tabernero ordenando la barra antes de cerrar. A pesar del tiempo que llevábamos sentados frente a frente, seguíamos sin conocer nuestros nombres. En circunstancias normales aquello habría resultado extraño, pero la verdad era que había cosas mucho más importantes ocupando nuestras mentes. Las grietas. El dolor. Y aquel muchacho. Cuanto más hablábamos, más evidente se volvía que ambos habíamos pasado por algo similar. Ninguno sabía quién era. Ninguno comprendía qué clase de poder utilizaba. Ninguno tenía respuestas. Sin embargo, por primera vez desde que comenzó mi viaje, sentía algo parecido al alivio. No porque hubiera encontrado una cura ni porque mis problemas estuvieran más cerca de resolverse, sino porque ya no era la única persona cargando con aquellas heridas. Cuando finalmente me retiré a descansar, el cansancio acumulado de las últimas semanas cayó sobre mí como una montaña. Apenas tuve fuerzas para dejar la mochila junto a la cama antes de desplomarme sobre el colchón. Durante unos minutos permanecí observando el techo de madera mientras escuchaba el viento golpear suavemente las ventanas de la posada. Pensé en todo lo que había ocurrido desde que abandoné casa. Pensé en todos los curanderos que había visitado. En todas las respuestas negativas. En todas las puertas cerradas. Y, sin darme cuenta, terminé quedándome dormida. No sé cuánto tiempo pasó antes de que despertara. Lo único que recuerdo fue el dolor. Al principio fue una punzada en el costado. Después otra en el pecho. Luego otra recorriendo mi espalda. En cuestión de segundos sentí como si las grietas estuvieran ardiendo bajo mi piel. Intenté incorporarme lentamente mientras trataba de controlar la respiración, convenciéndome de que era solo otro episodio como los que había soportado durante el viaje. Pero aquella vez era diferente. Mucho peor. El dolor se extendía por todo mi cuerpo como si algo estuviera desgarrándome desde dentro. Apreté los dientes, intenté ponerme de pie y me apoyé contra la pared buscando estabilidad. La habitación comenzó a girar lentamente a mi alrededor. Di un paso. Luego otro. Intenté alcanzar mi mochila para buscar vendas limpias. No llegué. Mis piernas dejaron de responder y la oscuridad terminó tragándoselo todo. Cuando abrí los ojos nuevamente, lo primero que percibí fue el aroma de las hierbas medicinales. Después escuché el sonido del viento entrando por una ventana abierta y el canto lejano de algunas aves. Durante unos segundos permanecí inmóvil observando el techo sin entender dónde estaba. Aquella no era la habitación de la posada. Las paredes estaban cubiertas por estanterías llenas de frascos, libros antiguos y plantas secándose al sol. La luz atravesaba una amplia ventana de madera iluminando el interior con un tono cálido y tranquilo. Tardé varios segundos en comprender que me encontraba en otro lugar y fue entonces cuando una voz femenina llamó mi atención. Giré lentamente la cabeza y encontré a una joven sentada junto a la cama. Su largo cabello oscuro descendía sobre sus hombros adornado por un impresionante tocado ceremonial de plumas rojas y blancas. Numerosos adornos tribales decoraban su ropa, sus brazos y su cuello. A su lado descansaba una cesta llena de hierbas recién recogidas y, apoyado cerca de la ventana, un arco decorado con plumas reposaba contra la pared. Aira: —Por fin despiertas. Parpadeé varias veces intentando ordenar mis pensamientos. La cabeza todavía me daba vueltas. Fenrir: —¿Dónde estoy…? La muchacha sonrió ligeramente mientras apartaba algunas vendas de la cesta. Aira: —En casa de mi abuelo. Tardé un instante en comprenderlo. Fenrir: —¿El curandero? Aira: —El mismo que acaba de pasar toda la noche intentando averiguar por qué sigues viva. Aquella respuesta consiguió que bajara la mirada instintivamente. Fue entonces cuando me di cuenta de algo. Los vendajes que cubrían mi cuerpo habían sido cambiados. Todos. Las heridas estaban limpias y perfectamente tratadas. Incluso las zonas más difíciles de alcanzar durante mis viajes estaban cubiertas con nuevas vendas. Sentí cómo el rostro se me calentaba ligeramente al comprender lo que eso significaba. Ella había visto las grietas. Todas ellas. Aira pareció darse cuenta inmediatamente de lo que estaba pensando y soltó una pequeña risa. Aira: —Créeme. Yo también me sorprendí cuando las vi. Antes de que pudiera responder, la puerta se abrió lentamente. Un anciano de cabello completamente blanco entró apoyándose en un bastón de madera. Su aspecto cansado dejaba claro que no había dormido demasiado durante la noche. Caminó hasta una mesa cercana cubierta de libros y notas escritas a mano antes de dirigir finalmente su atención hacia mí. Curandero: —Veo que ya despertaste. Fenrir: —¿Qué ocurrió? El anciano suspiró mientras tomaba asiento. Curandero: —Te desplomaste. Aquellas palabras parecían simples, pero su expresión era demasiado seria para que aquello fuera todo. Curandero: —Tus heridas están empeorando. Sentí un nudo formarse en mi estómago. Ya lo sabía. Lo había sentido durante semanas. Sin embargo, escuchar a alguien confirmarlo era diferente. Fenrir: —¿Puede curarlas? El silencio se prolongó varios segundos. Demasiados. Curandero: —No. La respuesta golpeó exactamente igual que todas las anteriores. Sin embargo, antes de que pudiera bajar la mirada, el anciano continuó hablando. Curandero: —Pero ahora sé algo que los demás no sabían. Levanté la cabeza inmediatamente. Fenrir: —¿Qué? Curandero: —Siguen activas. Mi respiración se detuvo durante un instante. Fenrir: —¿Activas? Curandero: —No son cicatrices. No son heridas normales. Algo continúa dañándote desde dentro incluso ahora. Aquellas palabras fueron seguidas por otro silencio. Uno mucho más pesado. Justo entonces la puerta volvió a abrirse. El muchacho de cabello blanco entró en la habitación con el brazo aún cubierto por vendas. El anciano observó sus heridas, después las mías y finalmente negó lentamente con la cabeza. Curandero: —Las de él se han estabilizado. Su dedo apuntó hacia mí. Curandero: —Las tuyas no. Nadie dijo nada durante varios segundos. No hacía falta. Las horas siguientes transcurrieron entre exámenes, preguntas y libros antiguos. El anciano comparó nuestras heridas, consultó documentos y revisó apuntes acumulados durante décadas. Sin embargo, cuanto más investigaba, más evidente se volvía una única conclusión: nuestras heridas compartían el mismo origen. El mismo responsable. Aquel muchacho. Cuando el sol comenzó a ocultarse tras las montañas, el anciano cerró finalmente uno de los libros y permaneció varios segundos observando el fuego de la chimenea antes de hablar. Curandero: —No puedo curarlos. La decepción apareció de inmediato. Curandero: —Todavía. Aquella última palabra consiguió que tanto yo como Aira levantáramos la cabeza. Fenrir: —¿Todavía? Curandero: —Conozco a alguien que podría acercarnos a una respuesta. Aira dejó escapar un suspiro que parecía indicar que ya sabía exactamente hacia dónde se dirigía aquella conversación. Aira: —Abuelo… Curandero: —Y tú vas a acompañarlos. La joven lo miró fijamente. Aira: —¿Yo? Curandero: —Sí. Aira: —¿Y por qué exactamente? El anciano me señaló directamente. Curandero: —Porque si esa chica sigue ignorando sus heridas, no llegará viva al próximo invierno. Sentí cómo la habitación entera quedaba en silencio. Curandero: —Y porque ninguno de ustedes debería continuar este viaje solo. Aira permaneció unos segundos observándonos. Primero a mí. Luego al muchacho de cabello blanco. Finalmente dejó escapar una pequeña sonrisa resignada. Aira: —Supongo que ya no tengo elección. Mientras la luz del atardecer teñía de naranja el interior de la casa y el viento movía suavemente las plumas del tocado de Aira junto a la ventana, comprendí que mi viaje acababa de cambiar para siempre. Había llegado a aquellas montañas buscando una cura y estaba a punto de marcharme con algo completamente distinto. Un nuevo rumbo. Nuevas preguntas. Y dos compañeros cuyos caminos, por alguna razón, acababan de quedar unidos al mío. Ninguno de nosotros sabía qué encontraríamos al final de aquella búsqueda. Ninguno sabía quién era realmente el muchacho responsable de nuestras heridas. Pero mientras observaba a Aira discutir con su abuelo y al silencioso espadachín apoyado junto a la puerta, tuve la sensación de que la verdadera historia apenas acababa de comenzar.
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  • ──── Esta espada pertenecía a mi hijo. Se llama Rompedora del Viento. Era un buen espadachín; nunca terminé de entender del todo todos esos términos de combate de los que él tanto hablaba. Lo que si sé, es que, cuando comenzaba a moverse, dejaba de poder seguirlo con la mirada. Parpadeabas y él mágicamente ya estaba en otro sitio. Es una espada corta, lo que le permitía ejecutar ataques rápidos y mantener un control excepcional sobre la hoja. Él pasaba demasiado tiempo en la explanada, entrenando para perfeccionar su técnica y, por supuesto, yo estaba ahí para acompañarlo –dijo, señalándose con el pulgar–. Ahora ocupa un lugar especial sobre la chimenea. No quería que se quedara olvidada en el sótano. La he esgrimido alguna vez; aprendí un par de cosas durante un largo viaje en barco, pero nunca fui tan buena como lo fue Eneas.

    Cada vez que la miro es como regresar a aquellas tardes en la explanada, con el sol desapareciendo entre las montañas. Puedo verme sacudiendo el brazo para llamarlo, diciéndole que se estaba haciendo tarde, que la sopa de lentejas que tanto le gustaba se iba a enfriar si no nos apresurábamos, y que ya era hora de volver a casa.
    ──── Esta espada pertenecía a mi hijo. Se llama Rompedora del Viento. Era un buen espadachín; nunca terminé de entender del todo todos esos términos de combate de los que él tanto hablaba. Lo que si sé, es que, cuando comenzaba a moverse, dejaba de poder seguirlo con la mirada. Parpadeabas y él mágicamente ya estaba en otro sitio. Es una espada corta, lo que le permitía ejecutar ataques rápidos y mantener un control excepcional sobre la hoja. Él pasaba demasiado tiempo en la explanada, entrenando para perfeccionar su técnica y, por supuesto, yo estaba ahí para acompañarlo –dijo, señalándose con el pulgar–. Ahora ocupa un lugar especial sobre la chimenea. No quería que se quedara olvidada en el sótano. La he esgrimido alguna vez; aprendí un par de cosas durante un largo viaje en barco, pero nunca fui tan buena como lo fue Eneas. Cada vez que la miro es como regresar a aquellas tardes en la explanada, con el sol desapareciendo entre las montañas. Puedo verme sacudiendo el brazo para llamarlo, diciéndole que se estaba haciendo tarde, que la sopa de lentejas que tanto le gustaba se iba a enfriar si no nos apresurábamos, y que ya era hora de volver a casa.
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  • Conociendo al equipo: Nuevos reclutas
    Fandom Original
    Categoría Acción
    Bianca contrata los servicios de guardaespaldas de Judith Thompson. Conoce a una misteriosa y visiblemente talentosa espadachina (Koseki Bijou). Les invita a su departamento para charlar. En ese intertanto recibe una visita inesperada. El "Team Bianca" parece que recibirá nuevos reclutas. Es hora de conocer al resto del equipo.
    Bianca contrata los servicios de guardaespaldas de Judith Thompson. Conoce a una misteriosa y visiblemente talentosa espadachina (Koseki Bijou). Les invita a su departamento para charlar. En ese intertanto recibe una visita inesperada. El "Team Bianca" parece que recibirá nuevos reclutas. Es hora de conocer al resto del equipo.
    Tipo
    Grupal
    Líneas
    Cualquier línea
    Estado
    Terminado
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  • —Una vez siendo aceptado por su padre, tocaba deshacerse de la única persona en el mundo que podría detenerlos, Lucille era la espadachín más apta para hacerle frente a Michael y a Hank juntos—

    —Cuando la batalla se desató, Lucille podía ver en los ojos de su propio hijo la tristeza por el hecho de traicionar a la única persona en el mundo que vio una bondad gigante en el, cuando al fin ella fue derrotada, sabía que está pelea no podría combatirla ella, sabía que muy el fondo que su hijo seguía vivo dentro de ese muchacho que ahora le daría el golpe de gracia, así que se dejó ejecutar por Hank, sabiendo que pronto su amado hijo entraría en razón y confrontaria a su padre cuando sea el momento—
    —Una vez siendo aceptado por su padre, tocaba deshacerse de la única persona en el mundo que podría detenerlos, Lucille era la espadachín más apta para hacerle frente a Michael y a Hank juntos— —Cuando la batalla se desató, Lucille podía ver en los ojos de su propio hijo la tristeza por el hecho de traicionar a la única persona en el mundo que vio una bondad gigante en el, cuando al fin ella fue derrotada, sabía que está pelea no podría combatirla ella, sabía que muy el fondo que su hijo seguía vivo dentro de ese muchacho que ahora le daría el golpe de gracia, así que se dejó ejecutar por Hank, sabiendo que pronto su amado hijo entraría en razón y confrontaria a su padre cuando sea el momento—
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  • —Recuérdame otra vez ¿Por qué tenemos que ir por esa cosa nosotros?

    Ambos jóvenes caminaban por el árido desierto, el sol abrasador y el viento seco que levantaba la caliente arena hasta sus rostros hacía del camino a su objetivo fuera más complicado de lo que esperaban.

    —Primero, —dice la chica— no es una «cosa» es un artefacto.

    El camino parecía infinito, el calor hacía que el entorno se difuminara a la lejanía.

    —Segundo, —continuaba ella— Si no fuera por la culpa de «alguien» —dijo volteando su rostro hacia él con ojos entrecerrados— no tendríamos que buscar un nuevo catalizador para esta pobre e indefensa maga.

    Una sensación de vergüenza y culpa cosquilleó en el estómago del joven espadachín, sabía que estar en esta situación tan molesta era su culpa, por lo cual no rechistó y siguió su camino.

    —Bueno... supongo que es «en parte» mi culpa.
    —Recuérdame otra vez ¿Por qué tenemos que ir por esa cosa nosotros? Ambos jóvenes caminaban por el árido desierto, el sol abrasador y el viento seco que levantaba la caliente arena hasta sus rostros hacía del camino a su objetivo fuera más complicado de lo que esperaban. —Primero, —dice la chica— no es una «cosa» es un artefacto. El camino parecía infinito, el calor hacía que el entorno se difuminara a la lejanía. —Segundo, —continuaba ella— Si no fuera por la culpa de «alguien» —dijo volteando su rostro hacia él con ojos entrecerrados— no tendríamos que buscar un nuevo catalizador para esta pobre e indefensa maga. Una sensación de vergüenza y culpa cosquilleó en el estómago del joven espadachín, sabía que estar en esta situación tan molesta era su culpa, por lo cual no rechistó y siguió su camino. —Bueno... supongo que es «en parte» mi culpa.
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    Combate Épico: Akane Queen Ishtar vs Azuka Ishtar Yokin
    “Rompe linajes” vs “La heredera ardiente”

    ♤ Escenario: Arenal maldito del Valle Eterno — Un territorio sellado por el linaje Ishtar, donde los ecos del pasado resuenan con cada paso, y el cielo es teñido de rojo por la historia de sangre y traición.

    Habilidades y Presencias:

    Akane Queen Ishtar
    ✮ Portadora de un linaje híbrido entre la cruel emperatriz ogresa Jennifer y la familia real Ishtar.

    ✮ Control parcial de una energía oscura que se alimenta de emociones profundas como rabia, amor y orgullo.

    ✮ Espadachina instintiva, con una técnica salvaje que combina fuerza bruta y precisión emocional.

    ✮ Su energía puede deformar sombras y tensar el entorno como si el aire mismo se volviera cuchilla.

    Azuka Ishtar Yokin
    ♨ Heredera directa del fuego ancestral de los Ishtar.

    ♨ Su aura incandescente puede elevar la temperatura del ambiente, afectando el espacio mismo.

    ♨ Posee un dominio impecable del combate cuerpo a cuerpo, elegante y demoledor.

    ♨ Sus flamas no queman por calor, sino por juicio: son manifestación del linaje, del castigo, del honor.

    El Choque
    Desde las primeras palabras, el enfrentamiento era inevitable. Las declaraciones de Azuka menospreciando a Yuna, madre de Akane, fueron la chispa que encendió una batalla que no solo era física, sino ideológica: linaje contra elección, pureza contra mezcla, poder heredado contra fuerza construida.

    Akane, aún con menos experiencia, mostró una rabia refinada, visceral y precisa. Sus ataques eran brutales, pero no ciegos. Cada golpe llevaba consigo años de humillación acumulada, de respeto negado, de amor protegido con furia.

    Azuka resistía. Con una postura elegante, arrogante, sus movimientos eran pulidos, medidos. Defendía no solo su posición, sino su visión del mundo. Pero poco a poco, Akane empezó a penetrar su defensa, cortándola, sangrándola… haciéndola sentir.

    En un giro inesperado, Azuka reveló parte de su verdadera forma, envolviéndose en llamas doradas que la transformaron en una entidad divina y bestial a la vez. Un solo movimiento bastó para atravesar a Akane, dejándola al borde del colapso. Pero en lugar de caer, la híbrida se levantó, y con rabia ancestral, le arrancó el cuerno a su hermana.

    Ese acto no fue un golpe… fue una declaración de independencia. Un símbolo.

    Resultado: Inconcluso:
    Azuka se retiró, herida pero no derrotada. Reconoció a su hermana como algo más que una “híbrida”. La llamó por su nombre.

    Akane, en cambio, quedó sangrante, tambaleante… pero de pie. No ganó. No perdió. Rompio algo mucho más grande que un cuerpo: un sistema.

    Ambas quedaron marcadas. La guerra no terminó, solo cambió de forma.

    Frase final:
    Azuka:
    "Si cortas un cuerno de mi cabeza, dejaré de llamarte híbrida… y te llamaré por tu nombre."

    Akane:
    "No fui forjada para heredar tronos… fui forjada para romperlos."
    ⚔️ Combate Épico: Akane Queen Ishtar vs Azuka Ishtar Yokin “Rompe linajes” vs “La heredera ardiente” ♤ Escenario: Arenal maldito del Valle Eterno — Un territorio sellado por el linaje Ishtar, donde los ecos del pasado resuenan con cada paso, y el cielo es teñido de rojo por la historia de sangre y traición. 🩸 Habilidades y Presencias: 🔮 Akane Queen Ishtar ✮ Portadora de un linaje híbrido entre la cruel emperatriz ogresa Jennifer y la familia real Ishtar. ✮ Control parcial de una energía oscura que se alimenta de emociones profundas como rabia, amor y orgullo. ✮ Espadachina instintiva, con una técnica salvaje que combina fuerza bruta y precisión emocional. ✮ Su energía puede deformar sombras y tensar el entorno como si el aire mismo se volviera cuchilla. 🔥 Azuka Ishtar Yokin ♨ Heredera directa del fuego ancestral de los Ishtar. ♨ Su aura incandescente puede elevar la temperatura del ambiente, afectando el espacio mismo. ♨ Posee un dominio impecable del combate cuerpo a cuerpo, elegante y demoledor. ♨ Sus flamas no queman por calor, sino por juicio: son manifestación del linaje, del castigo, del honor. 💥 El Choque Desde las primeras palabras, el enfrentamiento era inevitable. Las declaraciones de Azuka menospreciando a Yuna, madre de Akane, fueron la chispa que encendió una batalla que no solo era física, sino ideológica: linaje contra elección, pureza contra mezcla, poder heredado contra fuerza construida. Akane, aún con menos experiencia, mostró una rabia refinada, visceral y precisa. Sus ataques eran brutales, pero no ciegos. Cada golpe llevaba consigo años de humillación acumulada, de respeto negado, de amor protegido con furia. Azuka resistía. Con una postura elegante, arrogante, sus movimientos eran pulidos, medidos. Defendía no solo su posición, sino su visión del mundo. Pero poco a poco, Akane empezó a penetrar su defensa, cortándola, sangrándola… haciéndola sentir. En un giro inesperado, Azuka reveló parte de su verdadera forma, envolviéndose en llamas doradas que la transformaron en una entidad divina y bestial a la vez. Un solo movimiento bastó para atravesar a Akane, dejándola al borde del colapso. Pero en lugar de caer, la híbrida se levantó, y con rabia ancestral, le arrancó el cuerno a su hermana. Ese acto no fue un golpe… fue una declaración de independencia. Un símbolo. ⚖️ Resultado: Inconcluso: Azuka se retiró, herida pero no derrotada. Reconoció a su hermana como algo más que una “híbrida”. La llamó por su nombre. Akane, en cambio, quedó sangrante, tambaleante… pero de pie. No ganó. No perdió. Rompio algo mucho más grande que un cuerpo: un sistema. Ambas quedaron marcadas. La guerra no terminó, solo cambió de forma. 🩸 Frase final: Azuka: "Si cortas un cuerno de mi cabeza, dejaré de llamarte híbrida… y te llamaré por tu nombre." Akane: "No fui forjada para heredar tronos… fui forjada para romperlos."
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    "Danza Mortal: Rex Hiroshi vs Kent Conner"

    ♕ Escenario:
    Un antiguo palacio japonés en ruinas, bajo un cielo crepuscular incendiado por relámpagos esmeralda. Las estructuras tambalean, la brisa es intensa, y el aire está cargado de tensión espiritual. Desde los tejados y sombras, dos figuras convergen: una con brillo y explosividad, la otra con calma y ferocidad.

    ☯ Habilidades de Rex Hiroshi:

    🜲 Estilo Sonoro: Espadachín acrobático con técnicas rítmicas y explosivas.
    🜲 Agilidad sobrehumana y gran velocidad aérea.
    🜲 Dagas encadenadas con detonación sincronizada.
    🜲 Sentido del ritmo que le permite anticipar y controlar el flujo de combate.
    🜲 Técnica “Clímax Armónico”: una danza final explosiva de velocidad cegadora.

    ☭ Habilidades de Kent Conner:

    ♛ Dominio del aura animal: invocación del espíritu del Tigre Verde.
    ♛ Fuerza física descomunal y gran capacidad de intimidación.
    ♛ Técnica de espada brutal y precisa.
    ♛ Aura regenerativa y resistencia imparable.
    ♛ Técnica “Rugido del Emperador”: ataque espiritual masivo en forma de tigre etéreo.

    ♦ Choque:
    Rex inicia con velocidad extrema, desatando ráfagas explosivas con movimientos que iluminan el campo como fuegos artificiales. Kent aguanta firme, su mirada clavada y su aura expandiéndose como un depredador. Cada golpe de Rex es esquivado o detenido por los reflejos instintivos del guerrero esmeralda.

    Kent se levanta de su trono y desata su poder. Con un rugido, su aura forma un tigre gigante que arrasa con el terreno. Rex lo enfrenta con su técnica final, creando una sinfonía de cortes y explosiones. El duelo se vuelve un espectáculo de luz y sombra, fuerza contra ritmo.

    🂡 Resultado Final: "Ultimo Golpe"
    "Danza Mortal: Rex Hiroshi vs Kent Conner" ♕ Escenario: Un antiguo palacio japonés en ruinas, bajo un cielo crepuscular incendiado por relámpagos esmeralda. Las estructuras tambalean, la brisa es intensa, y el aire está cargado de tensión espiritual. Desde los tejados y sombras, dos figuras convergen: una con brillo y explosividad, la otra con calma y ferocidad. ☯ Habilidades de Rex Hiroshi: 🜲 Estilo Sonoro: Espadachín acrobático con técnicas rítmicas y explosivas. 🜲 Agilidad sobrehumana y gran velocidad aérea. 🜲 Dagas encadenadas con detonación sincronizada. 🜲 Sentido del ritmo que le permite anticipar y controlar el flujo de combate. 🜲 Técnica “Clímax Armónico”: una danza final explosiva de velocidad cegadora. ☭ Habilidades de Kent Conner: ♛ Dominio del aura animal: invocación del espíritu del Tigre Verde. ♛ Fuerza física descomunal y gran capacidad de intimidación. ♛ Técnica de espada brutal y precisa. ♛ Aura regenerativa y resistencia imparable. ♛ Técnica “Rugido del Emperador”: ataque espiritual masivo en forma de tigre etéreo. ♦ Choque: Rex inicia con velocidad extrema, desatando ráfagas explosivas con movimientos que iluminan el campo como fuegos artificiales. Kent aguanta firme, su mirada clavada y su aura expandiéndose como un depredador. Cada golpe de Rex es esquivado o detenido por los reflejos instintivos del guerrero esmeralda. Kent se levanta de su trono y desata su poder. Con un rugido, su aura forma un tigre gigante que arrasa con el terreno. Rex lo enfrenta con su técnica final, creando una sinfonía de cortes y explosiones. El duelo se vuelve un espectáculo de luz y sombra, fuerza contra ritmo. 🂡 Resultado Final: "Ultimo Golpe"
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    EPIC BATTLE: El Juicio de las Espadas Eternas

    Fate Barbatos Dracule Mihawk
    "El filo de nuestras espadas decidirá hoy quién merece seguir de pie… ¡prepárate!"

    Escenario:
    Un risco infinito que se alza sobre un océano tempestuoso. Truenos iluminan el cielo mientras el viento corta como cuchillas. Las olas rugen como si el mundo presenciará una batalla que podría cambiar el destino de la espada misma.

    Dracule Mihawk – El Ojo de Halcón
    ۵ Habilidad principal: Maestro supremo del esgrima, su espada negra Yoru puede dividir barcos y montañas con un solo tajo.

    ۵ Habilidad especial: Visión del Halcón, le permite anticipar movimientos con precisión letal.

    ۵ Estilo de combate: Frío, calculador y con una elegancia mortal. Cada movimiento es eficiente y letal.

    Fate Barbatos – El Hijo de la Oscuridad Carmesí
    𝄆 Habilidad principal: Espadachín de sombras, su hoja absorbe energía oscura y lanza cortes etéreos que traspasan defensas físicas.

    𝄆 Habilidad especial: Phantom Requiem, un estado donde se funde con las sombras, volviéndose intangible por instantes.

    𝄆 Estilo de combate: Ágil, impredecible y envuelto en una danza de oscuridad. Sus ataques surgen desde ángulos imposibles.

    El Choque:
    Ambos espadachines se lanzan en un duelo vertiginoso. Mihawk bloquea con precisión quirúrgica, mientras Fate aparece y desaparece en destellos oscuros. Las espadas chocan con tanta fuerza que el cielo parece rasgarse.
    Una ráfaga de energía corta el acantilado por la mitad. Mihawk sonríe. Fate activa Phantom Requiem, envolviendo el campo en una niebla oscura.

    Mihawk cierra sus ojos… y confía solo en su instinto. En un instante eterno, sus espadas se cruzan una última vez.

    ¿Quién gana?
    Resultado: Empate técnico.
    Ambos espadachines quedan de pie, respirando con dificultad. El respeto entre ellos es palpable. No hay vencedores… solo guerreros que han probado la fuerza del otro y saben que enfrentarlo de nuevo sería tentar al destino.
    ⚔️ EPIC BATTLE: El Juicio de las Espadas Eternas ⚔️ Fate Barbatos 🆚 Dracule Mihawk "El filo de nuestras espadas decidirá hoy quién merece seguir de pie… ¡prepárate!" 🌌 Escenario: Un risco infinito que se alza sobre un océano tempestuoso. Truenos iluminan el cielo mientras el viento corta como cuchillas. Las olas rugen como si el mundo presenciará una batalla que podría cambiar el destino de la espada misma. 🧛‍♂️ Dracule Mihawk – El Ojo de Halcón ۵ Habilidad principal: Maestro supremo del esgrima, su espada negra Yoru puede dividir barcos y montañas con un solo tajo. ۵ Habilidad especial: Visión del Halcón, le permite anticipar movimientos con precisión letal. ۵ Estilo de combate: Frío, calculador y con una elegancia mortal. Cada movimiento es eficiente y letal. 🕶️ Fate Barbatos – El Hijo de la Oscuridad Carmesí 𝄆 Habilidad principal: Espadachín de sombras, su hoja absorbe energía oscura y lanza cortes etéreos que traspasan defensas físicas. 𝄆 Habilidad especial: Phantom Requiem, un estado donde se funde con las sombras, volviéndose intangible por instantes. 𝄆 Estilo de combate: Ágil, impredecible y envuelto en una danza de oscuridad. Sus ataques surgen desde ángulos imposibles. 💥 El Choque: Ambos espadachines se lanzan en un duelo vertiginoso. Mihawk bloquea con precisión quirúrgica, mientras Fate aparece y desaparece en destellos oscuros. Las espadas chocan con tanta fuerza que el cielo parece rasgarse. Una ráfaga de energía corta el acantilado por la mitad. Mihawk sonríe. Fate activa Phantom Requiem, envolviendo el campo en una niebla oscura. Mihawk cierra sus ojos… y confía solo en su instinto. En un instante eterno, sus espadas se cruzan una última vez. 🏆 ¿Quién gana? Resultado: Empate técnico. Ambos espadachines quedan de pie, respirando con dificultad. El respeto entre ellos es palpable. No hay vencedores… solo guerreros que han probado la fuerza del otro y saben que enfrentarlo de nuevo sería tentar al destino.
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    EPIC BATTLE: Kazuto Kirigaya vs Hajime Nagumo

    Título del encuentro: "Luz de Espada vs Furia de Alquimia"

    Campo de batalla:
    Un coliseo colosal suspendido en el vacío, donde la realidad fluctúa entre bits digitales y roca mágica. La atmósfera vibra con tensión mientras ambos guerreros se enfrentan con sus armas desenvainadas.

    Kazuto Kirigaya (Kirito) – El Espadachín Negro
    Maestro de las artes de espada en mundos virtuales, Kirito entra en combate con sus fieles espadas Elucidator y Dark Repulser. Su habilidad con el sistema de combate lo convierte en un guerrero casi invencible cuando alcanza su modo dual-wield.

    Movimientos clave:

    ‣ Starburst Stream – una ráfaga mortal de 16 cortes consecutivos.

    ‣ The Eclipse – ataque de velocidad máxima con precisión letal.

    ‣ Enhanced Reaction Speed – puede leer y reaccionar a velocidades sobrehumanas.

    ‣ Modo Dios (Underworld/SAO fusionado) – alcanza niveles de poder que rozan la divinidad.

    Hajime Nagumo – El Alquimista de la Venganza
    Transformado en un guerrero imparable tras caer al abismo, Hajime combina alquimia, armamento moderno y fuerza sobrehumana. Su brazo mecánico, armas demoníacas y conocimiento mágico lo convierten en una fuerza de destrucción total.

    Movimientos clave:

    𝆘 Transmutación instantánea – crea trampas, armas y defensas al instante.

    𝆘 Schlagen – un cañón de mano de poder abrumador que puede borrar montañas.

    𝆘 Cross Bits – drones armados con inteligencia letal.

    𝆘 Berserk Mode – cuando su ira se desata, su poder se multiplica.

    El Combate:
    Kirito ataca primero con una ráfaga de velocidad que corta el aire, pero Hajime bloquea con una muralla de roca transmutada. De inmediato responde con disparos de su cañón Schlagen, haciendo temblar el coliseo. Kirito activa su Dual Wield y lanza un Starburst Stream, pero Hajime se teletransporta con magia de espacio y contraataca con una lluvia de balas mágicas y explosiones.

    Ambos guerreros están heridos, sus armaduras dañadas, pero sus voluntades firmes. En un último choque, Kirito desata The Eclipse mientras Hajime activa su núcleo de energía alquímica para crear un cañón final...

    ¿Quién ganará?

    ⍢ Kirito tiene la velocidad, técnica y el corazón de un héroe que nunca se rinde.

    ⍢ Hajime posee la brutalidad, el ingenio y la rabia de un sobreviviente del abismo.

    "Un duelo de voluntad y poder… donde solo uno puede quedarse de pie."




    ⚔️ EPIC BATTLE: Kazuto Kirigaya vs Hajime Nagumo Título del encuentro: "Luz de Espada vs Furia de Alquimia" Campo de batalla: Un coliseo colosal suspendido en el vacío, donde la realidad fluctúa entre bits digitales y roca mágica. La atmósfera vibra con tensión mientras ambos guerreros se enfrentan con sus armas desenvainadas. 🗡️ Kazuto Kirigaya (Kirito) – El Espadachín Negro Maestro de las artes de espada en mundos virtuales, Kirito entra en combate con sus fieles espadas Elucidator y Dark Repulser. Su habilidad con el sistema de combate lo convierte en un guerrero casi invencible cuando alcanza su modo dual-wield. 💥 Movimientos clave: ‣ Starburst Stream – una ráfaga mortal de 16 cortes consecutivos. ‣ The Eclipse – ataque de velocidad máxima con precisión letal. ‣ Enhanced Reaction Speed – puede leer y reaccionar a velocidades sobrehumanas. ‣ Modo Dios (Underworld/SAO fusionado) – alcanza niveles de poder que rozan la divinidad. 🔩 Hajime Nagumo – El Alquimista de la Venganza Transformado en un guerrero imparable tras caer al abismo, Hajime combina alquimia, armamento moderno y fuerza sobrehumana. Su brazo mecánico, armas demoníacas y conocimiento mágico lo convierten en una fuerza de destrucción total. 🔥 Movimientos clave: 𝆘 Transmutación instantánea – crea trampas, armas y defensas al instante. 𝆘 Schlagen – un cañón de mano de poder abrumador que puede borrar montañas. 𝆘 Cross Bits – drones armados con inteligencia letal. 𝆘 Berserk Mode – cuando su ira se desata, su poder se multiplica. 💥 El Combate: Kirito ataca primero con una ráfaga de velocidad que corta el aire, pero Hajime bloquea con una muralla de roca transmutada. De inmediato responde con disparos de su cañón Schlagen, haciendo temblar el coliseo. Kirito activa su Dual Wield y lanza un Starburst Stream, pero Hajime se teletransporta con magia de espacio y contraataca con una lluvia de balas mágicas y explosiones. Ambos guerreros están heridos, sus armaduras dañadas, pero sus voluntades firmes. En un último choque, Kirito desata The Eclipse mientras Hajime activa su núcleo de energía alquímica para crear un cañón final... 👑 ¿Quién ganará? ⍢ Kirito tiene la velocidad, técnica y el corazón de un héroe que nunca se rinde. ⍢ Hajime posee la brutalidad, el ingenio y la rabia de un sobreviviente del abismo. "Un duelo de voluntad y poder… donde solo uno puede quedarse de pie."
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