• ¿Satoru Gojo es fuerte? Sin dudas es el más fuerte de todos...Él era mi mejor amigo, pero nos peleamos y nos distanciamos.
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  • Yo también puedo pelear por mi tierra..
    No tendré espada, tampoco la fuerza de un hombre, pero si valentía e inteligencia que no tiene cualquiera.

    ¡PORQUE YO SOY LA REINA DE ASGARD! ¡MADRE DE LOS ÆSIR!
    Y por mi clan y Asgard, derramare sangre.
    Yo también puedo pelear por mi tierra.. No tendré espada, tampoco la fuerza de un hombre, pero si valentía e inteligencia que no tiene cualquiera. ¡PORQUE YO SOY LA REINA DE ASGARD! ¡MADRE DE LOS ÆSIR! Y por mi clan y Asgard, derramare sangre.
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  • Esto se ha publicado como Out Of Character. Tenlo en cuenta al responder.
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    Lo vuelvo a publicar?
    Si, porque quiero una trama epica de un caballero y mi señora peleando mosntruos ♡

    https://www.facebook.com/reel/814367451601000
    Lo vuelvo a publicar? Si, porque quiero una trama epica de un caballero y mi señora peleando mosntruos ♡ https://www.facebook.com/reel/814367451601000
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    que hermosos ojos...
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  • Noche de combos
    Categoría Slice of Life
    Después de terminar el borrador de su articulo explotó en alegría, a pesar de que no había terminado el escrito aún sentía que después de dos días había podido contra el bloqueo creativo. Le mando un mensaje a uno de sus amigos que justo le había mandado un video en gatos para llenarlo de mensajes de "lo hice" "porfin". Entre toda la celebración derrepente sale algo.

    Janko: estas disponible mañana?
    Ney: para que?
    Janko: hay un noche de combos en el gimnasio cerca la avenida, cuesta poco así que yo te lo pago y me acompañas. Te lo mereces y asi te distraes.

    Como Ney nunca había visto boxeo en vivo aunque lo había practicado de pequeña acepto. Al otro día en la tarde al rededor de las 5 llego al lugar, apenas se encontró con janko tenía una expresión de que le iba a pedir algo. Finalmente se lo dijo: la chica que iba a sostener el cartel entre las rondas no había llegado así que necesitaban a otra chica y ella parecía de la talla. Solo la convenció porque iba a poder ver la pelea desde más cerca.

    Llego a los baños un poco apurada con los gritos de su amigo, el vestuario a pesar de que no mostraba tanto si se le había revelador, era un short que perfectamente podría ser un calzón blanco y un top de tirantes negro. Cuando estaba cambiándose la parte de arriba escucho la manilla, se había dado cuenta que no había cerrado la puerta, así que solo se tapo con los brazos.
    Después de terminar el borrador de su articulo explotó en alegría, a pesar de que no había terminado el escrito aún sentía que después de dos días había podido contra el bloqueo creativo. Le mando un mensaje a uno de sus amigos que justo le había mandado un video en gatos para llenarlo de mensajes de "lo hice" "porfin". Entre toda la celebración derrepente sale algo. 💬Janko: estas disponible mañana? 💬Ney: para que? 💬Janko: hay un noche de combos en el gimnasio cerca la avenida, cuesta poco así que yo te lo pago y me acompañas. Te lo mereces y asi te distraes. Como Ney nunca había visto boxeo en vivo aunque lo había practicado de pequeña acepto. Al otro día en la tarde al rededor de las 5 llego al lugar, apenas se encontró con janko tenía una expresión de que le iba a pedir algo. Finalmente se lo dijo: la chica que iba a sostener el cartel entre las rondas no había llegado así que necesitaban a otra chica y ella parecía de la talla. Solo la convenció porque iba a poder ver la pelea desde más cerca. Llego a los baños un poco apurada con los gritos de su amigo, el vestuario a pesar de que no mostraba tanto si se le había revelador, era un short que perfectamente podría ser un calzón blanco y un top de tirantes negro. Cuando estaba cambiándose la parte de arriba escucho la manilla, se había dado cuenta que no había cerrado la puerta, así que solo se tapo con los brazos.
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    Grupal
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    Soy el único idiota que ve al pendejo de día 1 peleando Con Peladores si saber pelear y me cagué de la risa
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  • La noche fue pesada, ya estaba amaneciendo, el habia peleado otra vez en las calles, firmo un autografo y saco a un conocido de la calle, estaba agotado mentalmente.

    Cuando entro, sento a Al en un sofá para una persona, el tomo lugar en el sofá más grande, aun estaba sucio, con la sangre seca y pegada

    -¿Vas a contarme como terminaste ahi o voy a tener que encargarme de sacarte la información?.-

    Se dejo ir en el sofa relajando cuerpo y mente en aquel momento, su mirada se veia tranquila pero su pierna aun se movia con la adrenalina recorriendo su sistema entero.



    ✩ ₊ ˚ ⋆ ☾ Chaos☽ ⋆ ⁺ ₊ ✧
    La noche fue pesada, ya estaba amaneciendo, el habia peleado otra vez en las calles, firmo un autografo y saco a un conocido de la calle, estaba agotado mentalmente. Cuando entro, sento a Al en un sofá para una persona, el tomo lugar en el sofá más grande, aun estaba sucio, con la sangre seca y pegada -¿Vas a contarme como terminaste ahi o voy a tener que encargarme de sacarte la información?.- Se dejo ir en el sofa relajando cuerpo y mente en aquel momento, su mirada se veia tranquila pero su pierna aun se movia con la adrenalina recorriendo su sistema entero. [cha_os]
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  • un gran festival habia dado inicio en la ciudad, las calles estaban llenas de personas y pokemon haciendo shows, podias observar a gente patinando sobre caminos hechos por pokemon tipo hielo, peleas pokemon en medio de las calles acompañadas de musica y canto junto a pokemon demostrando sus habilidades de baile en el escenario.
    -los festivales de mi cudad son cuando menos caoticos no es verdad?- solto nas risillas antes de unirse al caos junto a su gothittelle que uso psiquico para elevarlos en el aire y bailar junto a los pokemon tipo volador

    https://music.youtube.com/watch?v=6l_puYLTZ-8&si=cNJDb7yPcOIiGJIn
    un gran festival habia dado inicio en la ciudad, las calles estaban llenas de personas y pokemon haciendo shows, podias observar a gente patinando sobre caminos hechos por pokemon tipo hielo, peleas pokemon en medio de las calles acompañadas de musica y canto junto a pokemon demostrando sus habilidades de baile en el escenario. -los festivales de mi cudad son cuando menos caoticos no es verdad?- solto nas risillas antes de unirse al caos junto a su gothittelle que uso psiquico para elevarlos en el aire y bailar junto a los pokemon tipo volador https://music.youtube.com/watch?v=6l_puYLTZ-8&si=cNJDb7yPcOIiGJIn
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  • —No me pidas que me rinda
    Sé que también querés pelear (por este amor)
    ¿Por qué no puedo?
    Es que tenés miedo
    Es mi impedimento
    Dale otro intento
    A los dos
    —No me pidas que me rinda Sé que también querés pelear (por este amor) ¿Por qué no puedo? Es que tenés miedo Es mi impedimento Dale otro intento A los dos
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  • I'll use you as a focal point, so I don't lose sight of what I want
    Fandom Harry Potter
    Categoría Fantasía
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    La biblioteca siempre era el lugar seguro para Hermione, su refugio cuando necesitaba concentrarse o relajarse, y también cuando estaba furiosa y no quería soltar palabras mordaces que pocos solían entender como un insulto o un ataque, entonces necesitaba aislarse. El aroma a pergamino antiguo, de algún modo, le recordaba que mientras tuviera un libro frente a ella, el caos del mundo exterior —la nieve, los T.I.M.O. o, desde hacía unas horas, la insoportable idea de compartir un caldero con un compañero de clase tan prejuicioso como lo era Malfoy— podía quedar reducido a un ruido de fondo.

    Aún así, esa tarde nada parecía funcionar, y el silencio de la biblioteca la resultaba sofocante.

    Frente a ella descansaba el tomo de "𝑇𝑒𝑜𝑟𝜄́𝑎 𝑑𝑒 𝑀𝑎𝑔𝑖𝑎 𝐷𝑒𝑓𝑒𝑛𝑠𝑖𝑣𝑎", de Wilbert Slinkhard, libro que había leído en su totalidad dos veces antes del inicio de clases creyendo que ése año finalmente podría superar a su mejor amigo en la materia que mejor se le daba (a él, claramente). Eso no estaba ocurriendo. De hecho, esa misma mañana había vuelto a fallar al querer conjurar un hechizo durante la clase de Defensa Contra las Artes Oscuras. Mientras Harry lograba desviar un ataque con un movimiento fluido de muñeca, ella se había quedado allí, con la cara ligeramente ruborizada de la vergüenza tras que su varita emitiera un chispazo plateado en lugar de un escudo que la protegiera en su totalidad.

    La teoría la tenía dominada. ¿Pero la ejecución? Se sentía como intentar gritar bajo el agua.

    Ya vería cómo realizarlo. Ahora debía repasar otros encantamientos, como por ejemplo...

    ...el 𝐌𝐨𝐛𝐢𝐥𝐢𝐜𝐨𝐫𝐩𝐮𝐬. Sus dedos recorrieron las líneas gastadas del manual, deteniéndose en la descripción de los "hilos invisibles". El texto explicaba cómo el hechizo debía anclarse en tres puntos de presión específicos: las muñecas, el cuello y las rodillas. "𝑄𝑢𝑖𝑒𝑛 𝑙𝑜 𝑙𝑎𝑛𝑧𝑎 𝑝𝑢𝑒𝑑𝑒 𝑐𝑜𝑛𝑡𝑟𝑜𝑙𝑎𝑟 𝑎 𝑠𝑢 𝑜𝑏𝑗𝑒𝑡𝑖𝑣𝑜 𝑐𝑜𝑚𝑜 𝑠𝑖 𝑓𝑢𝑒𝑟𝑎 𝑢𝑛𝑎 𝑚𝑎𝑟𝑖𝑜𝑛𝑒𝑡𝑎", leyó frunciendo el ceño. No solo debía elevar el cuerpo, sino también sostenerlo.

    Cerró los ojos un instante, tratando de visualizar cómo debía verse el hechizo en acción. En la teoría, el Mobilicorpus era una extensión lógica de los encantamientos de levitación básicos que había aprendido en sus inicios en Hogwarts, pero éste requería una sintonía de su destreza física que aún no dominaba. Si todavía no podía crear un escudo de manera no verbal, ¿cómo esperaba manejar la complejidad de mover un cuerpo entero con la precisión que exigía el texto? Porque esa palabra, 𝐩𝐫𝐞𝐜𝐢𝐬𝐢𝐨́𝐧, se repetía varias veces a lo largo de la descripción.

    Al volver a abrir los ojos, las letras sobre las hojas parecieron bailar frente a ella mientras intentaba enfocarse. La frustración, que hasta entonces había mantenido controlada, se convirtió en una llama. Una que se reflejó inmediatamente en su mirada cuando la desvió inevitablemente hacia el pergamino que asomaba bajo su libro de defensa. Era la nota de Snape.

    Su profesor le había asignado una nueva tarea hacia el final de la clase de Pociones, cuando ya no quedaba nadie más que ella dentro del aula, con esa voz siseante y monótona que le recordaba lo poco que se agradaban mutuamente. Por "𝑜́𝑟𝑑𝑒𝑛𝑒𝑠 𝑑𝑖𝑟𝑒𝑐𝑡𝑎𝑠 𝑑𝑒𝑙 𝑑𝑖𝑟𝑒𝑐𝑡𝑜𝑟", se requería una provisión extra de Poción Matalobos ya que Snape estaría abocado a otras tareas para la Orden. Era una tarea extremadamente delicada cuyo margen de error debía ser nulo, y por eso se necesitaban dos de los mejores alumnos de quinto año. Después de todo, eran pocos los que conocían la existencia de la organización, y no podían arriesgarse a involucrar alumnos de otros años.

    Pero Snape no la había emparejado con alguno de sus amigos, ni siquiera con un Ravenclaw competente que podría estar a su altura — o al menos acercarse a ella. Su compañero era el Slytherin que la odiaba, y que casualmente era también el otro alumno destacado en Pociones.

    Cada vez que leía el nombre "Draco Malfoy" junto al suyo, sentía una punzada de indignación en el estómago. La poción era una de las más peligrosas y difíciles de elaborar; un solo error en el manejo del acónito y los efectos podrían ser catastróficos. Dumbledore confiaba en ella, eso estaba claro, ¿pero por qué obligarla a trabajar con alguien que pasaba la mitad del tiempo burlándose de sus amigos?

    Y al menos ella sabía porqué estaría haciéndola los siguientes meses, como le repitió su profesor antes de dejarla ir, y cuáles eran los beneficios. ¿Pero cómo lograría convencer al otro estudiante? A pesar de su enojo, le intrigaba saber qué había en juego para su, lamentablemente, nuevo compañero. Él no podía saber de la Orden, ni tampoco que estaría ayudando a Lupin, o de seguro se reiría y no aceptaría. ¿Entonces...?

    Luego trataría de averiguarlo.

    Tener que pasar horas en una habitación en el sótano más frío del castillo compartiendo espacio con Draco Malfoy era su idea personal del infierno. El solo pensar en sus comentarios sarcásticos sobre su linaje, acompañados por esa sonrisa estúpida con aires de superioridad, o en las instancias de pelea que generaría solo para hacerla enojar, le quitaban cualquier intención de calmar su enojo.

    La fémina cerró el libro de golpe con un sonido seco que resonó entree las paredes de la biblioteca. El eco pareció despertar a Madam Pince, quien asomó su rostro por encima de una estantería de libros de Transformaciones. Un leve “Lo siento” escapó en un murmullo de sus labios antes de recoger sus cosas.

    «Precisión», recordó mentalmente mientras guardaba el pergamino de Snape dentro de su túnica. Esa palabra aplicaba al hechizo de levitación, y también a la poción que aprendería esa noche.

    Mientras bajaba las escaleras hacia las mazmorras, cargando con una mochila más pesada de lo habitual debido a los tomos extra de consulta que había pedido prestados y a los elementos que Snape le había indicado debía llevar a la sesión, una sensación distinta comenzó a abrirse paso entre la indignación. Estaba enojada aún, más de lo que le gustaría admitir, pero cuanto más vueltas le daba a la idea, más fuerza iba ganando una pequeña chispa de ambición. Un orgullo que no podía ignorar porque había sido elegida, entre tantos alumnos de aquel colegio, por el mismísimo Dumbledore para una tarea que podía salvar vidas. Y era otra oportunidad más para demostrar su valor.

    𝙳𝚁𝙰𝙲𝙾 𝙼𝙰𝙻𝙵𝙾𝚈
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Eso no estaba ocurriendo. De hecho, esa misma mañana había vuelto a fallar al querer conjurar un hechizo durante la clase de Defensa Contra las Artes Oscuras. Mientras Harry lograba desviar un ataque con un movimiento fluido de muñeca, ella se había quedado allí, con la cara ligeramente ruborizada de la vergüenza tras que su varita emitiera un chispazo plateado en lugar de un escudo que la protegiera en su totalidad. La teoría la tenía dominada. ¿Pero la ejecución? Se sentía como intentar gritar bajo el agua. Ya vería cómo realizarlo. Ahora debía repasar otros encantamientos, como por ejemplo... ...el 𝐌𝐨𝐛𝐢𝐥𝐢𝐜𝐨𝐫𝐩𝐮𝐬. Sus dedos recorrieron las líneas gastadas del manual, deteniéndose en la descripción de los "hilos invisibles". El texto explicaba cómo el hechizo debía anclarse en tres puntos de presión específicos: las muñecas, el cuello y las rodillas. "𝑄𝑢𝑖𝑒𝑛 𝑙𝑜 𝑙𝑎𝑛𝑧𝑎 𝑝𝑢𝑒𝑑𝑒 𝑐𝑜𝑛𝑡𝑟𝑜𝑙𝑎𝑟 𝑎 𝑠𝑢 𝑜𝑏𝑗𝑒𝑡𝑖𝑣𝑜 𝑐𝑜𝑚𝑜 𝑠𝑖 𝑓𝑢𝑒𝑟𝑎 𝑢𝑛𝑎 𝑚𝑎𝑟𝑖𝑜𝑛𝑒𝑡𝑎", leyó frunciendo el ceño. No solo debía elevar el cuerpo, sino también sostenerlo. Cerró los ojos un instante, tratando de visualizar cómo debía verse el hechizo en acción. En la teoría, el Mobilicorpus era una extensión lógica de los encantamientos de levitación básicos que había aprendido en sus inicios en Hogwarts, pero éste requería una sintonía de su destreza física que aún no dominaba. Si todavía no podía crear un escudo de manera no verbal, ¿cómo esperaba manejar la complejidad de mover un cuerpo entero con la precisión que exigía el texto? Porque esa palabra, 𝐩𝐫𝐞𝐜𝐢𝐬𝐢𝐨́𝐧, se repetía varias veces a lo largo de la descripción. Al volver a abrir los ojos, las letras sobre las hojas parecieron bailar frente a ella mientras intentaba enfocarse. La frustración, que hasta entonces había mantenido controlada, se convirtió en una llama. Una que se reflejó inmediatamente en su mirada cuando la desvió inevitablemente hacia el pergamino que asomaba bajo su libro de defensa. Era la nota de Snape. Su profesor le había asignado una nueva tarea hacia el final de la clase de Pociones, cuando ya no quedaba nadie más que ella dentro del aula, con esa voz siseante y monótona que le recordaba lo poco que se agradaban mutuamente. Por "𝑜́𝑟𝑑𝑒𝑛𝑒𝑠 𝑑𝑖𝑟𝑒𝑐𝑡𝑎𝑠 𝑑𝑒𝑙 𝑑𝑖𝑟𝑒𝑐𝑡𝑜𝑟", se requería una provisión extra de Poción Matalobos ya que Snape estaría abocado a otras tareas para la Orden. Era una tarea extremadamente delicada cuyo margen de error debía ser nulo, y por eso se necesitaban dos de los mejores alumnos de quinto año. Después de todo, eran pocos los que conocían la existencia de la organización, y no podían arriesgarse a involucrar alumnos de otros años. Pero Snape no la había emparejado con alguno de sus amigos, ni siquiera con un Ravenclaw competente que podría estar a su altura — o al menos acercarse a ella. Su compañero era el Slytherin que la odiaba, y que casualmente era también el otro alumno destacado en Pociones. Cada vez que leía el nombre "Draco Malfoy" junto al suyo, sentía una punzada de indignación en el estómago. La poción era una de las más peligrosas y difíciles de elaborar; un solo error en el manejo del acónito y los efectos podrían ser catastróficos. Dumbledore confiaba en ella, eso estaba claro, ¿pero por qué obligarla a trabajar con alguien que pasaba la mitad del tiempo burlándose de sus amigos? Y al menos ella sabía porqué estaría haciéndola los siguientes meses, como le repitió su profesor antes de dejarla ir, y cuáles eran los beneficios. ¿Pero cómo lograría convencer al otro estudiante? A pesar de su enojo, le intrigaba saber qué había en juego para su, lamentablemente, nuevo compañero. Él no podía saber de la Orden, ni tampoco que estaría ayudando a Lupin, o de seguro se reiría y no aceptaría. ¿Entonces...? Luego trataría de averiguarlo. Tener que pasar horas en una habitación en el sótano más frío del castillo compartiendo espacio con Draco Malfoy era su idea personal del infierno. El solo pensar en sus comentarios sarcásticos sobre su linaje, acompañados por esa sonrisa estúpida con aires de superioridad, o en las instancias de pelea que generaría solo para hacerla enojar, le quitaban cualquier intención de calmar su enojo. La fémina cerró el libro de golpe con un sonido seco que resonó entree las paredes de la biblioteca. El eco pareció despertar a Madam Pince, quien asomó su rostro por encima de una estantería de libros de Transformaciones. Un leve “Lo siento” escapó en un murmullo de sus labios antes de recoger sus cosas. «Precisión», recordó mentalmente mientras guardaba el pergamino de Snape dentro de su túnica. Esa palabra aplicaba al hechizo de levitación, y también a la poción que aprendería esa noche. Mientras bajaba las escaleras hacia las mazmorras, cargando con una mochila más pesada de lo habitual debido a los tomos extra de consulta que había pedido prestados y a los elementos que Snape le había indicado debía llevar a la sesión, una sensación distinta comenzó a abrirse paso entre la indignación. Estaba enojada aún, más de lo que le gustaría admitir, pero cuanto más vueltas le daba a la idea, más fuerza iba ganando una pequeña chispa de ambición. Un orgullo que no podía ignorar porque había sido elegida, entre tantos alumnos de aquel colegio, por el mismísimo Dumbledore para una tarea que podía salvar vidas. Y era otra oportunidad más para demostrar su valor. [PUREBL00D]
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  • No estaba segura que vestido te gustaría mas y se que estas ocupado con tu trabajo y misiones pero recuerda que siempre estare a tu lado, yo tambien se pelear, no necesito que me protejas tanto como antes ahora puedo caminar a tu lado sosteniendo tu mano y no solo detras de ti 𝐒𝐎𝐋𝐃𝐈𝐄𝐑
    No estaba segura que vestido te gustaría mas y se que estas ocupado con tu trabajo y misiones pero recuerda que siempre estare a tu lado, yo tambien se pelear, no necesito que me protejas tanto como antes ahora puedo caminar a tu lado sosteniendo tu mano y no solo detras de ti [SOLDIER0]
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