• Erea el unico mortal y ser que haces mi trabajo hace mas canzador mortal! , no puedes irte asi ya vas hullendo de mi por mas de 100 años y la reina hel esta anciosa de verte alla vajo

    - la diosa no era la muerte pero era quien siempre guiaba las almas al mas alla .-

    Ahora no te vuelvas a escapar
    Erea el unico mortal y ser que haces mi trabajo hace mas canzador mortal! , no puedes irte asi ya vas hullendo de mi por mas de 100 años y la reina hel esta anciosa de verte alla vajo - la diosa no era la muerte pero era quien siempre guiaba las almas al mas alla .- Ahora no te vuelvas a escapar
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  • Yo abandoné el Olimpo.
    No por cobardía,
    sino por cansancio.
    Me llevé conmigo a Ares
    y dejé a los dioses devorarse entre sí.

    Abajo aprendí algo imperdonable:
    los mortales saben que van a morir
    y aun así se atreven a amar.
    Nosotros, eternos,
    solo sabíamos poseer.

    Cuando regresé,
    el Olimpo ya estaba muerto.

    No me esperaban.
    No hubo reproches.
    Ni truenos.
    Ni himnos.

    Solo mis pasos
    profanando un lugar
    que ya no quería ser sagrado.

    Mi jardín no estaba marchito:
    estaba abandonado,
    como si la vida se hubiera rendido
    antes de intentarlo.

    El trono del rayo
    no estaba vacío:
    estaba cansado.
    Como si incluso Zeus
    hubiera huido de sí mismo.

    Apolo no profetizaba.
    El sol no cantaba.
    El silencio le había arrancado la voz.

    La sala de los fantasmas
    no tenía ecos,
    porque ya no había nadie
    que recordara.

    El jardín eterno
    murió sin testigos.
    La eternidad se desangró
    sin que nadie la llorara.

    Entré a la habitación
    de la reina del Olimpo
    y no brillaba:
    apestaba a ausencia.

    Entonces lo entendí.
    No me fui un instante.
    Me fui demasiado.

    En los Campos Elíseos
    los héroes dormían
    como cadáveres bien ordenados,
    olvidados incluso por la gloria
    que los había prometido inmortales.

    El inframundo seguía en pie,
    pero congelado,
    como un corazón que late
    solo por costumbre.
    Perséfone no volvió.
    Y nadie la fue a buscar.

    Las Moiras no existían.
    No porque murieran,
    sino porque ya no había destino
    que valiera la pena tejer.

    La copa de Asclepio
    estaba seca.
    Ni la vida suplicó.
    Ni la muerte respondió.

    Y yo quedé allí.
    Inmortal.
    Sola.

    No como diosa.
    Sino como testigo
    del día en que los dioses
    se cansaron de existir.

    El Olimpo no cayó.
    Fue peor.
    El Olimpo fue olvidado.

    #rol #mitologiagriega
    dedicado al fandom de mitologia griega de ficrol que hoy en dia esta muerto.

    Yo abandoné el Olimpo. No por cobardía, sino por cansancio. Me llevé conmigo a Ares y dejé a los dioses devorarse entre sí. Abajo aprendí algo imperdonable: los mortales saben que van a morir y aun así se atreven a amar. Nosotros, eternos, solo sabíamos poseer. Cuando regresé, el Olimpo ya estaba muerto. No me esperaban. No hubo reproches. Ni truenos. Ni himnos. Solo mis pasos profanando un lugar que ya no quería ser sagrado. Mi jardín no estaba marchito: estaba abandonado, como si la vida se hubiera rendido antes de intentarlo. El trono del rayo no estaba vacío: estaba cansado. Como si incluso Zeus hubiera huido de sí mismo. Apolo no profetizaba. El sol no cantaba. El silencio le había arrancado la voz. La sala de los fantasmas no tenía ecos, porque ya no había nadie que recordara. El jardín eterno murió sin testigos. La eternidad se desangró sin que nadie la llorara. Entré a la habitación de la reina del Olimpo y no brillaba: apestaba a ausencia. Entonces lo entendí. No me fui un instante. Me fui demasiado. En los Campos Elíseos los héroes dormían como cadáveres bien ordenados, olvidados incluso por la gloria que los había prometido inmortales. El inframundo seguía en pie, pero congelado, como un corazón que late solo por costumbre. Perséfone no volvió. Y nadie la fue a buscar. Las Moiras no existían. No porque murieran, sino porque ya no había destino que valiera la pena tejer. La copa de Asclepio estaba seca. Ni la vida suplicó. Ni la muerte respondió. Y yo quedé allí. Inmortal. Sola. No como diosa. Sino como testigo del día en que los dioses se cansaron de existir. El Olimpo no cayó. Fue peor. El Olimpo fue olvidado. #rol #mitologiagriega dedicado al fandom de mitologia griega de ficrol que hoy en dia esta muerto.
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  • —¡Estoy harto…! No hemos encontrado más que felicidad y vida por aquí, ¡Estoy hambriento…!—

    Dijo el gran lobo, con ferocidad y molestia en sus palabras.

    —La paciencia fue, es y será virtud en nuestro propósito. Ahora bien recompensado con aquel desafortunado frente a nosotros, querido lobo.—

    Respondió la oveja con una voz suave, pero extrañamente aterradora. La muerte te veía cara a cara.

    —¡Hahaha…! ¡Espero que este tenga piernas fuertes…!—

    El lobo rió, esperando a saber con ansias si huirías de sus fauses o aceptarías tu destino.
    —¡Estoy harto…! No hemos encontrado más que felicidad y vida por aquí, ¡Estoy hambriento…!— Dijo el gran lobo, con ferocidad y molestia en sus palabras. —La paciencia fue, es y será virtud en nuestro propósito. Ahora bien recompensado con aquel desafortunado frente a nosotros, querido lobo.— Respondió la oveja con una voz suave, pero extrañamente aterradora. La muerte te veía cara a cara. —¡Hahaha…! ¡Espero que este tenga piernas fuertes…!— El lobo rió, esperando a saber con ansias si huirías de sus fauses o aceptarías tu destino.
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  • Esto se ha publicado como Out Of Character. Tenlo en cuenta al responder.
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    — Escucha bien, pequeño ser... En mi mundo, la indiferencia es la única verdadera sentencia de muerte. Si te dedico una sonrisa mientras destrozo tu orgullo con una frase elegante, deberías sentirte agradecido: significa que he encontrado en ti un entretenimiento digno de mi tiempo.

    ​El día que deje de burlarme de tus torpezas, el día que mis insultos sutiles se conviertan en un silencio gélido... ese día, habrás pasado a ser tan irrelevante como una página en blanco. Así que disfruta de mi veneno, querido, es la forma más honesta que tengo de decirte que me resultas... fascinante.
    🌸— Escucha bien, pequeño ser... En mi mundo, la indiferencia es la única verdadera sentencia de muerte. Si te dedico una sonrisa mientras destrozo tu orgullo con una frase elegante, deberías sentirte agradecido: significa que he encontrado en ti un entretenimiento digno de mi tiempo. ​El día que deje de burlarme de tus torpezas, el día que mis insultos sutiles se conviertan en un silencio gélido... ese día, habrás pasado a ser tan irrelevante como una página en blanco. Así que disfruta de mi veneno, querido, es la forma más honesta que tengo de decirte que me resultas... fascinante.
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  • 🌫El murmullo del agua es lo único que logra acallar el estruendo de mis pensamientos. Me siento sobre esta roca, dejando que la humedad del río enfríe mis pies y el peso de mis pecados. He pasado tanto tiempo en la oscuridad de las cuevas que la luz del día, aunque hermosa, a veces se siente como un insulto a los que ya no pueden verla. Mis manos, aún enguantadas y listas para la muerte, descansan un momento; es una tregua frágil entre el Ronin y el hombre. No busco paz, solo el silencio necesario para escuchar los pasos de mi destino.🌫

    🌫Miro de reojo la empuñadura de Ocaso Silencioso y, sin levantar la vista del cauce, suelto un suspiro que parece llevarse un poco de la ceniza de mi pasado.🌫

    —El agua fluye y se limpia, pero la sangre en el acero... esa solo se va con más sangre. Es curioso. Mi padre quería embotellar el sol, y ahora yo solo busco un poco de sombra para no olvidar quien soy.
    🌫El murmullo del agua es lo único que logra acallar el estruendo de mis pensamientos. Me siento sobre esta roca, dejando que la humedad del río enfríe mis pies y el peso de mis pecados. He pasado tanto tiempo en la oscuridad de las cuevas que la luz del día, aunque hermosa, a veces se siente como un insulto a los que ya no pueden verla. Mis manos, aún enguantadas y listas para la muerte, descansan un momento; es una tregua frágil entre el Ronin y el hombre. No busco paz, solo el silencio necesario para escuchar los pasos de mi destino.🌫 🌫Miro de reojo la empuñadura de Ocaso Silencioso y, sin levantar la vista del cauce, suelto un suspiro que parece llevarse un poco de la ceniza de mi pasado.🌫 —El agua fluye y se limpia, pero la sangre en el acero... esa solo se va con más sangre. Es curioso. Mi padre quería embotellar el sol, y ahora yo solo busco un poco de sombra para no olvidar quien soy.
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  • Una primera impresión
    Categoría Original
    Joon Bokkel

    — Una ola de crímenes particularmente extraños azotaban la ciudad hace ya varias semanas; extrañas desapariciones y algunos asesinatos sin patrón aparente, pero que, justamente esa falta de patrones y las escenas sospechosamente limpias, habían llevado a la policía a una deducción arriesgada pero posible.

    Algunos rechazaban firmemente la idea de que tales acontecimientos tuvieran alguna clase de relación, otros más arriesgados, afirmaban que se trataba de una sola persona que operaba bajo las sombras, pero la realidad era que la teoría más factible, sugería la existencia de una organización criminal que operaba a nivel internacional.
    ¿Lo extraño? Parecían ejecutar sus movimientos en lugares específicos, todos al mismo tiempo, a veces era una víctima, otras, diversas personas vinculadas a un mismo entorno.
    Está vez, las desapariciones y las muertes, correspondían a personas presuntamente vinculadas a una red de tráfico de armas, entre las que se encontraban ex militares e influencias del entorno político, un escándalo público, esto había encendido las alarmas entre las autoridades rápidamente.

    Uno de los principales obstáculos para dar con los responsables era la falta de pruebas, no había rastros, pistas o movimientos previos que indicaran los ataques, las víctimas solían desparecer como si el viento las llevara de repente o aparecer sin vida, sin más que un solo disparo certero, sin rastro del arma o de algún acercamiento con el atacante.

    Tras la insistencia de algunas influencias de la política —por más motivos turbios que preocupación humana— la agencia a cargo había puesto al mando a uno de sus mejores detectives, sin embargo, había algo que no le dirían hasta el final y era que además de él, requerirían de un servicio adicional, un jóven detective que brillaba en el entorno por sus hazañas y que había sido reclutado especialmente para el caso. —

    Cómo última indicación — Le fue informado al detective — Le queremos presentar al hombre que lo acompañara en la investigación, entendemos que sus métodos serán de utilidad en el proceso.

    — De espaldas a ellos, sentado en la sala con una paciencia silenciosa, aquel jóven de cabellos negros aguardaba a su nuevo compañero. Al oir la puerta se limitó a voltear la cabeza y observar de reojo, pero al instante que reconoció a su colega, el jóven Bekya se puso de pie, caminó hacia él y le extendió la mano con una sonrisa que cualquiera distinguiría a kilómetros por falsa y arrogante. —

    Señor Bokkel, que placer conocerlo, detective Bekya Leavitt, para servirle a usted y a los suyos. Espero que el trabajo juntos sea ameno...

    — Esa voz, suave y serena, ocultaba vagamente una superioridad imperante en su persona, una hipocresía tal, que se palpaba en el aire, en las palabras que salían de sus labios hasta los oídos del otro, pero esa sonrisa, tenía esa sonrisa encantadora que distraía a casi cualquier persona de una segunda intención.
    Una buena primera impresión, eso parecía. —

    [nightfall_b0y] — Una ola de crímenes particularmente extraños azotaban la ciudad hace ya varias semanas; extrañas desapariciones y algunos asesinatos sin patrón aparente, pero que, justamente esa falta de patrones y las escenas sospechosamente limpias, habían llevado a la policía a una deducción arriesgada pero posible. Algunos rechazaban firmemente la idea de que tales acontecimientos tuvieran alguna clase de relación, otros más arriesgados, afirmaban que se trataba de una sola persona que operaba bajo las sombras, pero la realidad era que la teoría más factible, sugería la existencia de una organización criminal que operaba a nivel internacional. ¿Lo extraño? Parecían ejecutar sus movimientos en lugares específicos, todos al mismo tiempo, a veces era una víctima, otras, diversas personas vinculadas a un mismo entorno. Está vez, las desapariciones y las muertes, correspondían a personas presuntamente vinculadas a una red de tráfico de armas, entre las que se encontraban ex militares e influencias del entorno político, un escándalo público, esto había encendido las alarmas entre las autoridades rápidamente. Uno de los principales obstáculos para dar con los responsables era la falta de pruebas, no había rastros, pistas o movimientos previos que indicaran los ataques, las víctimas solían desparecer como si el viento las llevara de repente o aparecer sin vida, sin más que un solo disparo certero, sin rastro del arma o de algún acercamiento con el atacante. Tras la insistencia de algunas influencias de la política —por más motivos turbios que preocupación humana— la agencia a cargo había puesto al mando a uno de sus mejores detectives, sin embargo, había algo que no le dirían hasta el final y era que además de él, requerirían de un servicio adicional, un jóven detective que brillaba en el entorno por sus hazañas y que había sido reclutado especialmente para el caso. — Cómo última indicación — Le fue informado al detective — Le queremos presentar al hombre que lo acompañara en la investigación, entendemos que sus métodos serán de utilidad en el proceso. — De espaldas a ellos, sentado en la sala con una paciencia silenciosa, aquel jóven de cabellos negros aguardaba a su nuevo compañero. Al oir la puerta se limitó a voltear la cabeza y observar de reojo, pero al instante que reconoció a su colega, el jóven Bekya se puso de pie, caminó hacia él y le extendió la mano con una sonrisa que cualquiera distinguiría a kilómetros por falsa y arrogante. — Señor Bokkel, que placer conocerlo, detective Bekya Leavitt, para servirle a usted y a los suyos. Espero que el trabajo juntos sea ameno... — Esa voz, suave y serena, ocultaba vagamente una superioridad imperante en su persona, una hipocresía tal, que se palpaba en el aire, en las palabras que salían de sus labios hasta los oídos del otro, pero esa sonrisa, tenía esa sonrisa encantadora que distraía a casi cualquier persona de una segunda intención. Una buena primera impresión, eso parecía. —
    Tipo
    Individual
    Líneas
    1
    Estado
    Disponible
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  • La muerte no es final , es el inicio a nacer otra vez
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  • —La bestia ha sido desatada nuevamente, el corazon del muchacho esta hecho cenizas y sus latidos aceleran mas rápido que sus motocierras, la muerte de su hermana menor fue el detonante perfecto para que Pochita tenga el control ahora—
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  • — Quiero otra botella, ¡Ya soy grande!

    Sentada en un bar de mala muerte rodeada de borrachos y hasta drogadictos estaba ella, desde tempranas horas bebiendo. Eran uno de esos días en los que se encontraba con ganas de matarse; saltar de ese puente que se encontraba a media hora de su panadería le llamaba, pero tuvo que irse debido a que alguien que la conocía pasaba por ahí.

    Entró a ese bar y empezó por una cerveza, luego por otra; luego una botella de whisky, al ultimo más cerveza. El encargado le dijo que parara; mas ella quería mucho licor, hasta que le ardan las orejas, hasta que no puede más y dormir por días.
    — Quiero otra botella, ¡Ya soy grande! Sentada en un bar de mala muerte rodeada de borrachos y hasta drogadictos estaba ella, desde tempranas horas bebiendo. Eran uno de esos días en los que se encontraba con ganas de matarse; saltar de ese puente que se encontraba a media hora de su panadería le llamaba, pero tuvo que irse debido a que alguien que la conocía pasaba por ahí. Entró a ese bar y empezó por una cerveza, luego por otra; luego una botella de whisky, al ultimo más cerveza. El encargado le dijo que parara; mas ella quería mucho licor, hasta que le ardan las orejas, hasta que no puede más y dormir por días.
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  • | Flashback: Un wimbleton mas |


    —Cuando se empezo a correr la voz de que yo era descendiente de la familia Wimbleton, muchos empezaron a verme como un bicho raro, no podia concentrarme porque robaban mis libros o arrojaban mis cosas a la basura, y en las clases siempre los profesores tenian algo en contra mia por los crimenes de mi padre, mis notas bajaron y varias veces me amenzaron de muerte por ser quien era, asi que tuve que dejar de ser el chico bueno y dedicado y me tuve que endurecer mi caracter para sobrevivir a ese manicomio
    | Flashback: Un wimbleton mas | —Cuando se empezo a correr la voz de que yo era descendiente de la familia Wimbleton, muchos empezaron a verme como un bicho raro, no podia concentrarme porque robaban mis libros o arrojaban mis cosas a la basura, y en las clases siempre los profesores tenian algo en contra mia por los crimenes de mi padre, mis notas bajaron y varias veces me amenzaron de muerte por ser quien era, asi que tuve que dejar de ser el chico bueno y dedicado y me tuve que endurecer mi caracter para sobrevivir a ese manicomio
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