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    ╔════════ ≪ • ❈ • ≫ ════════╗
    BUSCO ROL 1x1
    ╚════════ ≪ • ❈ • ≫ ════════╝
    Busco un Sesshomaru para desarrollar esta trama.

    La llevo trabajando desde hace muchos años; la he pulido con el tiempo y me gustaría, por fin, poder llevarla a cabo como merece.

    No busco una interpretación rígida o perfecta del personaje, sino a alguien que le aporte matices propios, gustos, detalles personales e ideas que enriquezcan la historia.

    El rol puede desarrollarse como prefieras:

    — pasivo
    — omega
    — ambos alfas

    Me encanta la idea de jugar con dinámicas distintas y profundizar en ellas narrativamente.

    Si te interesa, también podemos llevar dos tramas en paralelo o incluso un 2x2, si así lo deseas.

    Puedes escribirme por privado, donde te explicaré todo con más detalle.

    ✒ Sobre mi estilo de rol
    Mi estilo es extenso, narrativo y muy detallado.

    Busco alguien de la vieja escuela, apasionade por escenas profundas, vívidas y cargadas de tensión dramática.

    Puedo ofrecerte:

    — Narrativa cuidada de escenarios y atmósferas

    — Desarrollo emocional intenso

    — Conflictos bien construidos

    — Drama de calidad

    Antes de iniciar cualquier trama, me gusta conocer los gustos y límites de la otra persona. Cuéntame tus sí y no respecto a géneros o elementos que desees agregar.

    ⭑ ⎯⎯ ᨳ Manejo diversos géneros, especialmente dentro del ámbito psicológico.

    ⭑ ⎯⎯ ᨳ Resumen de la trama principal...

    ᨳᨳᨳLa idea central de esta historia...

    Kagome jamás volvió a cruzar el pozo. Pasaron casi quince años desde la última vez que sintió el viento del Sengoku Jidai rozarle la piel. El vínculo se había roto… o eso creyó. Con el tiempo, comenzó a percibir algo extraño en su interior: el poder de la Perla de Shikon seguía dentro de ella, pero ya no era sólido ni estable. Se consumía lentamente, como si estuviera transformándose en algo más.

    La respuesta llegó demasiado tarde.
    Kagome estaba embarazada.
    Había rehecho su vida y se había casado con un hombre amable, alguien que le ofrecía paz, aunque en ciertos gestos —en silencios específicos— le recordaba dolorosamente a Inuyasha. Nunca dejó de amar a su hanyō, pero aprendió a vivir con la ausencia… o a engañarse creyendo que lo había hecho.

    Entonces, el destino volvió a arrebatarle todo.

    Su esposo murió en un trágico accidente, dejándola sola, viuda y con un hijo creciendo dentro de ella. Un hijo que, desde el vientre, se sentía distinto.

    El parto fue catalogado como “prematuro”, pero nada encajaba. El bebé pesaba casi lo mismo que un niño de un año. Kagome, aferrándose a la lógica humana, intentó convencerse de que existía una explicación médica. Hasta que lo miró a los ojos.

    Lila.

    Un color imposible.

    Esos rasgos… eran idénticos a los de Kikyo.

    El pánico se apoderó de ella cuando los médicos comenzaron a hablar de mellizos. Le explicaron que el segundo bebé había nacido después y que se encontraba en cuidados intensivos. Pero Kagome apenas podía escucharlos. Todo su ser estaba concentrado en lo que sostenía entre sus brazos.

    Eso no era su hijo.

    Comprendió la verdad de golpe, como una herida abierta: la Perla de Shikon no había desaparecido, había tomado forma. Aquello que tenía frente a ella —ese cuerpo pequeño, de cabellos blancos y ojos lila intensos— era la Perla hecha carne.

    Sus manos temblaron.

    El poder que una vez había desatado guerras, deseos y tragedias… ahora respiraba. Lloraba. La miraba.
    Ya no era un objeto maldito.
    Era un ser vivo.

    Y Kagome entendió, con horror absoluto, que el verdadero precio del deseo jamás cumplido acababa de nacer.

    Los años pasaron, y los niños crecieron bajo la atenta mirada de Kagome.
    Kaede, el de cabello negro, era su reflejo más fiel: ojos color chocolate, sonrisa abierta y una mirada llena de vida. Kagome lo había nombrado así, y para él, ella era el centro de su mundo. En Kaede no había nada fuera de lo humano, nada que despertara temor… solo la calidez de un niño que crecía a su propio ritmo.

    Alucard, en cambio, siempre fue distinto.

    No podía decir que no fuera humano, pero su crecimiento era antinatural. Cuando debía aparentar dos años, su cuerpo ya parecía el de un niño de cinco. Cabellos blancos, facciones serenas y perturbadoramente familiares. Cada vez que Kagome lo observaba, sentía un nudo en el pecho: era como ver al hijo que Inuyasha jamás había tenido con Kikyo.

    Era idéntico a ella.

    Solo esos ojos lila rompían la ilusión.
    Con el paso de los años, el miedo de Kagome no hizo más que crecer.
    Cuando llegaron a la adolescencia, sabía que ambos debían tener trece años. Sin embargo, Alucard parecía de dieciséis: alto, de rasgos maduros, con una postura firme que imponía respeto. Se había inclinado naturalmente hacia el arco y la flecha, dominándolos con una precisión inquietante, como si el conocimiento ya estuviera grabado en su sangre.
    Kaede, por el contrario, parecía quedarse atrás. No era débil, pero siempre estaba un paso detrás de su mellizo.

    Eran como el agua y el aceite.
    La abuela no disimulaba su preferencia por Alucard, fascinada por su porte y habilidades, mientras Kagome hacía todo lo posible por reconfortar a Kaede, intentando equilibrar una balanza que se inclinaba cada vez más.

    Con dolor, Kagome comenzó a notar el paralelismo cruel: sus hijos repetían su propia historia con Kikyo, pero en una versión masculina, retorcida por el destino.

    Y Kaede… Kaede empezó a cambiar.
    Las emociones negativas comenzaron a germinar en su interior: celos, resentimiento, una sombra silenciosa que crecía cada vez que era comparado con Alucard. Cada mirada, cada elogio ajeno, era una herida más.
    Kagome lo supo entonces.

    El verdadero conflicto apenas estaba comenzando.

    Hizo todo lo posible por mantenerlos alejados de aquel lugar, como si la distancia pudiera contener al destino.

    Evitó enfrentamientos, separó discusiones, suavizó silencios… cualquier cosa con tal de que Kaede y Alucard no chocaran de frente. Sabía que algo terrible podía surgir de esa fricción.

    Pero no fue suficiente.

    El accidente ocurrió poco antes de que cumplieran dieciocho años. Su madre falleció de forma repentina; su abuelo había muerto muchos años atrás, y Kagome quedó nuevamente sola, rota por una pérdida que no vio venir. Desde el primer instante sintió algo más: el pozo latía.

    No como antes.

    Su poder ya no era el mismo, estaba debilitado, fragmentado… como si hubiera sido drenado durante años.
    El día del funeral fue insoportable. El aire pesaba, la lluvia caía sin pausa y el dolor se mezclaba con una tensión que Kagome no supo leer a tiempo. Los mellizos comenzaron a discutir, palabras cargadas de resentimiento y reproches acumulados. Ella no se dio cuenta de cuándo se alejaron.

    Solo sintió el llamado.

    El pozo se abrió.

    Kagome corrió bajo la lluvia, el corazón golpeándole el pecho con violencia.

    Cuando llegó, la escena la paralizó: Kaede había empujando a Alucard. El pelinegro la miraba con horror, llorando, suplicando sin palabras.

    Entonces ocurrió.

    Del pozo emergió algo imposible: un tentáculo oscuro se alzó y se enroscó alrededor de Kaede, arrastrándolo sin darle tiempo a gritar.

    Kagome gritó su nombre, buscó desesperadamente algo con qué defenderse, y cuando logró tomar un hacha para reaccionar…

    Ya era tarde.

    El pozo antiguo se los había devorado.

    El silencio que quedó fue peor que cualquier grito.

    Kagome cayó de rodillas, empapada por la lluvia, entendiendo por fin que el pozo no solo había esperado… había reclamado lo que siempre le perteneció.

    ┌─────── ⋆⋅☆⋅⋆ ───────┐
    Requisitos / Info sobre mi rol
    └─────── ⋆⋅☆⋅⋆ ───────┘
    ✧ Manejo múltiples personajes para que la historia nunca se estanque.
    ✧ Me adapto con facilidad a los personajes que me brindes.
    ✧ Ortografía cuidada y estética en cada respuesta.
    ✧ Horarios flexibles; tengo dos trabajos y universidad, pido paciencia .
    ✧ Nada de tramas planas ni excesivamente dulces.
    Busco drama, oscuridad, misterio y emociones intensas
    ╔════════ ≪ • ❈ • ≫ ════════╗ 🌑 BUSCO ROL 1x1 🌑 ╚════════ ≪ • ❈ • ≫ ════════╝ Busco un Sesshomaru para desarrollar esta trama. La llevo trabajando desde hace muchos años; la he pulido con el tiempo y me gustaría, por fin, poder llevarla a cabo como merece. No busco una interpretación rígida o perfecta del personaje, sino a alguien que le aporte matices propios, gustos, detalles personales e ideas que enriquezcan la historia. El rol puede desarrollarse como prefieras: — pasivo — omega — ambos alfas Me encanta la idea de jugar con dinámicas distintas y profundizar en ellas narrativamente. Si te interesa, también podemos llevar dos tramas en paralelo o incluso un 2x2, si así lo deseas. 📩 Puedes escribirme por privado, donde te explicaré todo con más detalle. ✒ Sobre mi estilo de rol Mi estilo es extenso, narrativo y muy detallado. Busco alguien de la vieja escuela, apasionade por escenas profundas, vívidas y cargadas de tensión dramática. Puedo ofrecerte: — Narrativa cuidada de escenarios y atmósferas — Desarrollo emocional intenso — Conflictos bien construidos — Drama de calidad Antes de iniciar cualquier trama, me gusta conocer los gustos y límites de la otra persona. Cuéntame tus sí y no respecto a géneros o elementos que desees agregar. ⭑ ⎯⎯ ᨳ Manejo diversos géneros, especialmente dentro del ámbito psicológico. ⭑ ⎯⎯ ᨳ Resumen de la trama principal... ᨳᨳᨳLa idea central de esta historia... Kagome jamás volvió a cruzar el pozo. Pasaron casi quince años desde la última vez que sintió el viento del Sengoku Jidai rozarle la piel. El vínculo se había roto… o eso creyó. Con el tiempo, comenzó a percibir algo extraño en su interior: el poder de la Perla de Shikon seguía dentro de ella, pero ya no era sólido ni estable. Se consumía lentamente, como si estuviera transformándose en algo más. La respuesta llegó demasiado tarde. Kagome estaba embarazada. Había rehecho su vida y se había casado con un hombre amable, alguien que le ofrecía paz, aunque en ciertos gestos —en silencios específicos— le recordaba dolorosamente a Inuyasha. Nunca dejó de amar a su hanyō, pero aprendió a vivir con la ausencia… o a engañarse creyendo que lo había hecho. Entonces, el destino volvió a arrebatarle todo. Su esposo murió en un trágico accidente, dejándola sola, viuda y con un hijo creciendo dentro de ella. Un hijo que, desde el vientre, se sentía distinto. El parto fue catalogado como “prematuro”, pero nada encajaba. El bebé pesaba casi lo mismo que un niño de un año. Kagome, aferrándose a la lógica humana, intentó convencerse de que existía una explicación médica. Hasta que lo miró a los ojos. Lila. Un color imposible. Esos rasgos… eran idénticos a los de Kikyo. El pánico se apoderó de ella cuando los médicos comenzaron a hablar de mellizos. Le explicaron que el segundo bebé había nacido después y que se encontraba en cuidados intensivos. Pero Kagome apenas podía escucharlos. Todo su ser estaba concentrado en lo que sostenía entre sus brazos. Eso no era su hijo. Comprendió la verdad de golpe, como una herida abierta: la Perla de Shikon no había desaparecido, había tomado forma. Aquello que tenía frente a ella —ese cuerpo pequeño, de cabellos blancos y ojos lila intensos— era la Perla hecha carne. Sus manos temblaron. El poder que una vez había desatado guerras, deseos y tragedias… ahora respiraba. Lloraba. La miraba. Ya no era un objeto maldito. Era un ser vivo. Y Kagome entendió, con horror absoluto, que el verdadero precio del deseo jamás cumplido acababa de nacer. Los años pasaron, y los niños crecieron bajo la atenta mirada de Kagome. Kaede, el de cabello negro, era su reflejo más fiel: ojos color chocolate, sonrisa abierta y una mirada llena de vida. Kagome lo había nombrado así, y para él, ella era el centro de su mundo. En Kaede no había nada fuera de lo humano, nada que despertara temor… solo la calidez de un niño que crecía a su propio ritmo. Alucard, en cambio, siempre fue distinto. No podía decir que no fuera humano, pero su crecimiento era antinatural. Cuando debía aparentar dos años, su cuerpo ya parecía el de un niño de cinco. Cabellos blancos, facciones serenas y perturbadoramente familiares. Cada vez que Kagome lo observaba, sentía un nudo en el pecho: era como ver al hijo que Inuyasha jamás había tenido con Kikyo. Era idéntico a ella. Solo esos ojos lila rompían la ilusión. Con el paso de los años, el miedo de Kagome no hizo más que crecer. Cuando llegaron a la adolescencia, sabía que ambos debían tener trece años. Sin embargo, Alucard parecía de dieciséis: alto, de rasgos maduros, con una postura firme que imponía respeto. Se había inclinado naturalmente hacia el arco y la flecha, dominándolos con una precisión inquietante, como si el conocimiento ya estuviera grabado en su sangre. Kaede, por el contrario, parecía quedarse atrás. No era débil, pero siempre estaba un paso detrás de su mellizo. Eran como el agua y el aceite. La abuela no disimulaba su preferencia por Alucard, fascinada por su porte y habilidades, mientras Kagome hacía todo lo posible por reconfortar a Kaede, intentando equilibrar una balanza que se inclinaba cada vez más. Con dolor, Kagome comenzó a notar el paralelismo cruel: sus hijos repetían su propia historia con Kikyo, pero en una versión masculina, retorcida por el destino. Y Kaede… Kaede empezó a cambiar. Las emociones negativas comenzaron a germinar en su interior: celos, resentimiento, una sombra silenciosa que crecía cada vez que era comparado con Alucard. Cada mirada, cada elogio ajeno, era una herida más. Kagome lo supo entonces. El verdadero conflicto apenas estaba comenzando. Hizo todo lo posible por mantenerlos alejados de aquel lugar, como si la distancia pudiera contener al destino. Evitó enfrentamientos, separó discusiones, suavizó silencios… cualquier cosa con tal de que Kaede y Alucard no chocaran de frente. Sabía que algo terrible podía surgir de esa fricción. Pero no fue suficiente. El accidente ocurrió poco antes de que cumplieran dieciocho años. Su madre falleció de forma repentina; su abuelo había muerto muchos años atrás, y Kagome quedó nuevamente sola, rota por una pérdida que no vio venir. Desde el primer instante sintió algo más: el pozo latía. No como antes. Su poder ya no era el mismo, estaba debilitado, fragmentado… como si hubiera sido drenado durante años. El día del funeral fue insoportable. El aire pesaba, la lluvia caía sin pausa y el dolor se mezclaba con una tensión que Kagome no supo leer a tiempo. Los mellizos comenzaron a discutir, palabras cargadas de resentimiento y reproches acumulados. Ella no se dio cuenta de cuándo se alejaron. Solo sintió el llamado. El pozo se abrió. Kagome corrió bajo la lluvia, el corazón golpeándole el pecho con violencia. Cuando llegó, la escena la paralizó: Kaede había empujando a Alucard. El pelinegro la miraba con horror, llorando, suplicando sin palabras. Entonces ocurrió. Del pozo emergió algo imposible: un tentáculo oscuro se alzó y se enroscó alrededor de Kaede, arrastrándolo sin darle tiempo a gritar. Kagome gritó su nombre, buscó desesperadamente algo con qué defenderse, y cuando logró tomar un hacha para reaccionar… Ya era tarde. El pozo antiguo se los había devorado. El silencio que quedó fue peor que cualquier grito. Kagome cayó de rodillas, empapada por la lluvia, entendiendo por fin que el pozo no solo había esperado… había reclamado lo que siempre le perteneció. ┌─────── ⋆⋅☆⋅⋆ ───────┐ 📌 Requisitos / Info sobre mi rol └─────── ⋆⋅☆⋅⋆ ───────┘ ✧ Manejo múltiples personajes para que la historia nunca se estanque. ✧ Me adapto con facilidad a los personajes que me brindes. ✧ Ortografía cuidada y estética en cada respuesta. ✧ Horarios flexibles; tengo dos trabajos y universidad, pido paciencia ⌛. ✧ Nada de tramas planas ni excesivamente dulces. 🔥 Busco drama, oscuridad, misterio y emociones intensas 🔥
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  • Italia llama, un nuevo sol
    Fandom Oc propio
    Categoría Romance
    Me desperté antes del amanecer con la sensación de cansancio más grande que alguna vez sentí, llevaba apenas 2 días en Italia y lo que debía ser relajante se sentía tan pesado, ¿talvez estava relajándome más de lo que debía?.

    Aún lo recuerdo el día que decidí irme de vacaciones largas la casa estaba en penumbra y silencio por no decir también que en desastre por tantas maletas, una caja de croquetas medio abierta, una manta doblada, miré a mis hijos —los que no hablan pero lo dicen todo— y supe que no podía dejarlos atrás. Los perros se acomodaron a mi lado como si entendieran que el viaje no era una escapada sino un descanso necesario, un descanso de las pasarelas, un descanso del estrés de la ciudad, del miedo; los gatos, con su indiferencia aristocrática, aceptaron la jaula como un nuevo trono temporal.

    Vine a Italia por muchas razones, y ninguna de ellas era simple. Parte fue por seguridad: vi algo que no debía ver, una imagen que se quedó pegada en la retina y que me obligó a moverme, a cambiar de escenario como quien cambia de piel. Parte fue por necesidad de aire, de distancia, de un lugar donde las calles olieran a pan recién hecho y Gelato dulce y como olvidar el aroma de la pizza recién hecha. Y otra parte, la más pequeña y la más obstinada, fue por una esperanza terca: darme otra oportunidad para creer en lo que creí que ya no existía.

    La casa que alquile por un mes estaba en la costa —una casa con ventanas que miraban al mar y una cocina que pedía ser usada a gritos— .Un mes era tiempo suficiente para observar, para esconderme cuando fuera necesario, para dejar que la ciudad me enseñara sus costumbres, sus colores, sus paisajes cada pequeño detalle. Los primeros días han sido un mapa de pequeñas certezas: la siesta de los gatos en la alfombra, los perros persiguiendo sombras en el jardín, yo aprendiendo a preparar un café que supiera a hogar —salio mal—

    Italia tiene un aire que se mete por los poros. No es solo la brisa salada ni el rumor de las olas; es la manera en que la luz cae sobre las fachadas, cómo los ancianos discuten con pasión sobre cosas que a nadie más le importan, cómo los sabores se vuelven recuerdos instantáneos. Caminé por calles empedradas y sentí que mi pecho se aflojaba, que la tensión que había traído conmigo se disolvía en el aroma del albahaca y el humo de la leña. Me sorprendió lo rápido que el país me aceptó: en dos días ya conocía la ruta al mercado, el bar donde el camarero me llamaba por mi nombre y la panadería que guardaba croissants tibios hasta el mediodía. La ciudad tiene esa capacidad de ofrecer segundas lecturas: lo que fue una herida puede convertirse en una cicatriz con historia.

    Fue así como me encontré, una tarde templada, con un volante en la mano que anunciaba un evento de citas rápidas en un restaurante céntrico. La idea me pareció absurda y, al mismo tiempo, irresistible: cinco minutos por persona, cambio de asiento, risas forzadas y miradas que intentan adivinar lo que el otro no dice. Me reí sola en la cocina mientras los perros me miraban con esa mezcla de reproche y curiosidad que solo ellos saben. “¿Otra vez, Lilian?”, parecía decirme el mayor, con la cabeza ladeada. “Sí”, le respondí en voz baja, como si la palabra tuviera pena y miedo al mismo tiempo.

    La preparación para ese día me hacía sentir nerviosa pues era como si fuera a mi primera cita, no quería disfrazarme de alguien que no era; no necesitaba un traje de gala ni joyas de más. Quería verme como yo, Lilian Carson. Elegí un vestido con un corte sencillo, color marfil con ligeros detalles de flores bordadas. Me peiné con cuidado, dejando que el rubio cayera en ondas que parecían casuales pero dando un toque lindo y coqueto. Me puse un perfume que olía a madera y a flores nocturnas, algo que me recordara a casa y a misterio. Antes de salir, miré a mis hijos: los acaricié uno por uno, les susurré que volvería pronto y que no se preocuparan. Los perros se estiraron, los gatos parpadearon con esa indiferencia que es, en realidad, amor concentrado.

    En el camino al restaurante, sentí un ambiente mágico, cautivante, dulce como si de un nuevo comienzo se tratara, las luces se encendían una a una, y el aire traía conversaciones en italiano que sonaban a música. Llegué con tiempo, porque la impuntualidad es un lujo que no me permito. El local era íntimo: mesas pequeñas, velas que temblaban con la brisa de la puerta, una mezcla de risas nerviosas y copas que tintineaban. Me registré con una sonrisa que no era ni demasiado amplia ni demasiado contenida; era la sonrisa de alguien que ha aprendido a protegerse de las miradas

    Me asignaron una mesa junto a una ventana. Desde allí veía entrar a la gente: hombres y mujeres con historias en los ojos, algunos con la esperanza escrita en la frente, otros con la cautela como armadura al estar estáticos en una esquina del restaurante. El organizador explicó las reglas con voz clara: cinco minutos por encuentro, campana, cambio de asiento. “Cinco minutos para decir lo que importa”, pensé, y me pareció una metáfora perfecta.

    El primer encuentro fue con un hombre que tenía la voz grave y una sonrisa que parecía ensayada. Hablamos de banalidades al principio —trabajo, ciudades favoritas— y luego, cuando la campana sonó, hubo un silencio que no supe llenar. “¿Qué buscas?”, me preguntó, directo no respondí pues una parte de mi sabía que buscaba algo, buscaba esa emoción de enamorarme de nuevo de conocer a alguien, pero también por otra parte tenía el miedo de salir lastimada de nuevo, aún que no respondí el asintió, con esa cortesía que no siempre llega a la sinceridad. Cinco minutos pasan como un latido. Cuando me levanté cambiando de asiento y llevando conmigo un vaso con una vela.

    El segundo encuentro fue distinto. Él tenía manos que hablaban; movía los dedos como si cada gesto fuera una frase. Me contó de su trabajo con una pasión que me recordó a los viejos amores: intensidad sin pretensión. “¿Y tú?”, me preguntó, y yo le hablé de mi viaje, de la casa alquilada, de mis perros y gatos, no quería dar muchos detalles además no hablaba muy buen el Italiano. Sus ojos se abrieron con una mezcla de sorpresa y ternura. “Eso suena a una vida con raíces”, dijo. “O a una vida que está aprendiendo a echar raíces”, corregí.

    Hubo un momento, en uno de los cambios, en que me quedé mirando la vela en mi mesa. La llama temblaba y, por un instante, pensé en todas las veces que había huido creyendo que la distancia era la solución. Ahora la distancia me había traído de vuelta a un lugar donde podía elegir. Elegir no es lo mismo que lanzarse; elegir es medir el riesgo y aceptar la posibilidad de caer. Y yo, por primera vez en mucho tiempo, no quería que el miedo decidiera por mí.

    Y nuevamente sonó la campana ... Otra cambio
    Me desperté antes del amanecer con la sensación de cansancio más grande que alguna vez sentí, llevaba apenas 2 días en Italia y lo que debía ser relajante se sentía tan pesado, ¿talvez estava relajándome más de lo que debía?. Aún lo recuerdo el día que decidí irme de vacaciones largas la casa estaba en penumbra y silencio por no decir también que en desastre por tantas maletas, una caja de croquetas medio abierta, una manta doblada, miré a mis hijos —los que no hablan pero lo dicen todo— y supe que no podía dejarlos atrás. Los perros se acomodaron a mi lado como si entendieran que el viaje no era una escapada sino un descanso necesario, un descanso de las pasarelas, un descanso del estrés de la ciudad, del miedo; los gatos, con su indiferencia aristocrática, aceptaron la jaula como un nuevo trono temporal. Vine a Italia por muchas razones, y ninguna de ellas era simple. Parte fue por seguridad: vi algo que no debía ver, una imagen que se quedó pegada en la retina y que me obligó a moverme, a cambiar de escenario como quien cambia de piel. Parte fue por necesidad de aire, de distancia, de un lugar donde las calles olieran a pan recién hecho y Gelato dulce y como olvidar el aroma de la pizza recién hecha. Y otra parte, la más pequeña y la más obstinada, fue por una esperanza terca: darme otra oportunidad para creer en lo que creí que ya no existía. La casa que alquile por un mes estaba en la costa —una casa con ventanas que miraban al mar y una cocina que pedía ser usada a gritos— .Un mes era tiempo suficiente para observar, para esconderme cuando fuera necesario, para dejar que la ciudad me enseñara sus costumbres, sus colores, sus paisajes cada pequeño detalle. Los primeros días han sido un mapa de pequeñas certezas: la siesta de los gatos en la alfombra, los perros persiguiendo sombras en el jardín, yo aprendiendo a preparar un café que supiera a hogar —salio mal— Italia tiene un aire que se mete por los poros. No es solo la brisa salada ni el rumor de las olas; es la manera en que la luz cae sobre las fachadas, cómo los ancianos discuten con pasión sobre cosas que a nadie más le importan, cómo los sabores se vuelven recuerdos instantáneos. Caminé por calles empedradas y sentí que mi pecho se aflojaba, que la tensión que había traído conmigo se disolvía en el aroma del albahaca y el humo de la leña. Me sorprendió lo rápido que el país me aceptó: en dos días ya conocía la ruta al mercado, el bar donde el camarero me llamaba por mi nombre y la panadería que guardaba croissants tibios hasta el mediodía. La ciudad tiene esa capacidad de ofrecer segundas lecturas: lo que fue una herida puede convertirse en una cicatriz con historia. Fue así como me encontré, una tarde templada, con un volante en la mano que anunciaba un evento de citas rápidas en un restaurante céntrico. La idea me pareció absurda y, al mismo tiempo, irresistible: cinco minutos por persona, cambio de asiento, risas forzadas y miradas que intentan adivinar lo que el otro no dice. Me reí sola en la cocina mientras los perros me miraban con esa mezcla de reproche y curiosidad que solo ellos saben. “¿Otra vez, Lilian?”, parecía decirme el mayor, con la cabeza ladeada. “Sí”, le respondí en voz baja, como si la palabra tuviera pena y miedo al mismo tiempo. La preparación para ese día me hacía sentir nerviosa pues era como si fuera a mi primera cita, no quería disfrazarme de alguien que no era; no necesitaba un traje de gala ni joyas de más. Quería verme como yo, Lilian Carson. Elegí un vestido con un corte sencillo, color marfil con ligeros detalles de flores bordadas. Me peiné con cuidado, dejando que el rubio cayera en ondas que parecían casuales pero dando un toque lindo y coqueto. Me puse un perfume que olía a madera y a flores nocturnas, algo que me recordara a casa y a misterio. Antes de salir, miré a mis hijos: los acaricié uno por uno, les susurré que volvería pronto y que no se preocuparan. Los perros se estiraron, los gatos parpadearon con esa indiferencia que es, en realidad, amor concentrado. En el camino al restaurante, sentí un ambiente mágico, cautivante, dulce como si de un nuevo comienzo se tratara, las luces se encendían una a una, y el aire traía conversaciones en italiano que sonaban a música. Llegué con tiempo, porque la impuntualidad es un lujo que no me permito. El local era íntimo: mesas pequeñas, velas que temblaban con la brisa de la puerta, una mezcla de risas nerviosas y copas que tintineaban. Me registré con una sonrisa que no era ni demasiado amplia ni demasiado contenida; era la sonrisa de alguien que ha aprendido a protegerse de las miradas Me asignaron una mesa junto a una ventana. Desde allí veía entrar a la gente: hombres y mujeres con historias en los ojos, algunos con la esperanza escrita en la frente, otros con la cautela como armadura al estar estáticos en una esquina del restaurante. El organizador explicó las reglas con voz clara: cinco minutos por encuentro, campana, cambio de asiento. “Cinco minutos para decir lo que importa”, pensé, y me pareció una metáfora perfecta. El primer encuentro fue con un hombre que tenía la voz grave y una sonrisa que parecía ensayada. Hablamos de banalidades al principio —trabajo, ciudades favoritas— y luego, cuando la campana sonó, hubo un silencio que no supe llenar. “¿Qué buscas?”, me preguntó, directo no respondí pues una parte de mi sabía que buscaba algo, buscaba esa emoción de enamorarme de nuevo de conocer a alguien, pero también por otra parte tenía el miedo de salir lastimada de nuevo, aún que no respondí el asintió, con esa cortesía que no siempre llega a la sinceridad. Cinco minutos pasan como un latido. Cuando me levanté cambiando de asiento y llevando conmigo un vaso con una vela. El segundo encuentro fue distinto. Él tenía manos que hablaban; movía los dedos como si cada gesto fuera una frase. Me contó de su trabajo con una pasión que me recordó a los viejos amores: intensidad sin pretensión. “¿Y tú?”, me preguntó, y yo le hablé de mi viaje, de la casa alquilada, de mis perros y gatos, no quería dar muchos detalles además no hablaba muy buen el Italiano. Sus ojos se abrieron con una mezcla de sorpresa y ternura. “Eso suena a una vida con raíces”, dijo. “O a una vida que está aprendiendo a echar raíces”, corregí. Hubo un momento, en uno de los cambios, en que me quedé mirando la vela en mi mesa. La llama temblaba y, por un instante, pensé en todas las veces que había huido creyendo que la distancia era la solución. Ahora la distancia me había traído de vuelta a un lugar donde podía elegir. Elegir no es lo mismo que lanzarse; elegir es medir el riesgo y aceptar la posibilidad de caer. Y yo, por primera vez en mucho tiempo, no quería que el miedo decidiera por mí. Y nuevamente sonó la campana ... Otra cambio
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    || Holii, no me gusta nadita hablar off pero creo que es bueno dejar algunas reglas como he visto en otros perfiles:

    ✦ Ya sé que Kurisu es conocida por su investigación sobre las máquinas del tiempo pero para hacerla más accesible en este caso estáis hablando con la Kurisu *antes* de Steins;Gate. Aunque ya está aclarado en la ficha (o debería) la principal diferencia es que esta Kurisu considera una tontería todo lo relacionado con los viajes en el tiempo y está metida de lleno en investigaciones sobre neurociencia y en menor medida algo de ingeniería, física y blablabla. Si le habláis de viajes en el tiempo os va a mandar a freír churros muy probablemente

    ✦ Si. Lo sé. Kurisu es arisca, borde, prepotente, una tsundere de manual (y por ello la amo JSJSJSJS) pero trato de ser fiel al canon. No va a ser amable y si llega a serlo es porque hay un trabajo muuuuuy profundo detrás ><!

    ✦ Para urgidos que buscáis Lemon fácil iros a alguna AI que genere el contenido que buscáis!

    ✦ Los cruces entre universos me cuestan y hay cositas que fuera de un universo como Steins;Gate...entended que a mi niña le dé un ataque si alguien lanza rayos, se teletransporta o hace ver que es un rey dragón de un reino muy lejano. Se hace difícil situar a Kurisu en esos contextos, aunque siempre daré lo mejor para que la podáis disfrutar! Tenedlo en cuenta porfi.

    ✦ Que suba ciertas imágenes o estado NO AUTORIZA A NADIE a acosar. Definitivamente hay formas mucho mejores jo, es muy desagradable rolcitos con respeto y cosas bonitas.

    ✦ Si ya has tenido tu oportunidad con Kurisu, no lo vuelvas a intentar. Puedo tardar en responder, pero respondo casi siempre; las excepciones son a situaciones donde se viese mal, violentada o simplemente el rol acabase su historia. Sip, puede haber otro rol si el que ha terminado ha sido una historia que ha quedado conclusa! Pero si ha habido acoso, incomodidad o simplemente no le has interesado y se ha ido por su lado, tu historia ahí se ha terminado. Valora cada paso!

    ✦ Normalmente tengo muchas cositas que me ocupan bastante y no puedo llevar un ritmo tan activo como podríais esperar así que os pido paciencia

    ✦ Por último, no a las conver off si no es para detalles específicos pero os doy un par de detalles para compensaros: al igual que Kurisu mi estudio está relacionado con las ciencias (no especificaré ) yyyy...este no es (o no ha sido, os dejaré con la duda MUAHAHA!) mi único perfil de personaje en esta pag.

    Eso es todo, espero que haya quedado claro, besitos!
    || Holii, no me gusta nadita hablar off pero creo que es bueno dejar algunas reglas como he visto en otros perfiles: ✦ Ya sé que Kurisu es conocida por su investigación sobre las máquinas del tiempo pero para hacerla más accesible en este caso estáis hablando con la Kurisu *antes* de Steins;Gate. Aunque ya está aclarado en la ficha (o debería) la principal diferencia es que esta Kurisu considera una tontería todo lo relacionado con los viajes en el tiempo y está metida de lleno en investigaciones sobre neurociencia y en menor medida algo de ingeniería, física y blablabla. Si le habláis de viajes en el tiempo os va a mandar a freír churros muy probablemente 🤍🥰🤍 ✦ Si. Lo sé. Kurisu es arisca, borde, prepotente, una tsundere de manual (y por ello la amo JSJSJSJS) pero trato de ser fiel al canon. No va a ser amable y si llega a serlo es porque hay un trabajo muuuuuy profundo detrás ><! ✦ Para urgidos que buscáis Lemon fácil iros a alguna AI que genere el contenido que buscáis! 😹 ✦ Los cruces entre universos me cuestan y hay cositas que fuera de un universo como Steins;Gate...entended que a mi niña le dé un ataque si alguien lanza rayos, se teletransporta o hace ver que es un rey dragón de un reino muy lejano. Se hace difícil situar a Kurisu en esos contextos, aunque siempre daré lo mejor para que la podáis disfrutar! Tenedlo en cuenta porfi. ✦ Que suba ciertas imágenes o estado ❌❌❌NO AUTORIZA A NADIE❌❌❌ a acosar. Definitivamente hay formas mucho mejores jo, es muy desagradable 💢 rolcitos con respeto y cosas bonitas. ✦ Si ya has tenido tu oportunidad con Kurisu, no lo vuelvas a intentar. Puedo tardar en responder, pero respondo casi siempre; las excepciones son a situaciones donde se viese mal, violentada o simplemente el rol acabase su historia. Sip, puede haber otro rol si el que ha terminado ha sido una historia que ha quedado conclusa! Pero si ha habido acoso, incomodidad o simplemente no le has interesado y se ha ido por su lado, tu historia ahí se ha terminado. Valora cada paso! ✨ ✦ Normalmente tengo muchas cositas que me ocupan bastante y no puedo llevar un ritmo tan activo como podríais esperar así que os pido paciencia 🏵️ ✦ Por último, no a las conver off si no es para detalles específicos pero os doy un par de detalles para compensaros: al igual que Kurisu mi estudio está relacionado con las ciencias (no especificaré 😈) yyyy...este no es (o no ha sido, os dejaré con la duda MUAHAHA!) mi único perfil de personaje en esta pag. Eso es todo, espero que haya quedado claro, besitos! 🐣
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  • Disputa familiar
    Fandom OC
    Categoría Suspenso
    Lyra Velvetthorn

    Una invitación había sido entregada...

    Era una noche fría pero de cielo despejado, la luna llena se alzaba en el cielo nocturno, proyectando su luz sobre el lugar que Morana había elegido para la reunión.

    Morana se encontraba lejos de la ciudad, en un lugar que era desconocido para cualquiera que no fuera un conocido cercano suyo. Era una catedral de arquitectura gótica, un estilo que siempre fue del gusto de Morana. La luz lunar entraba a través de los vitrales, permitiendo ver sus patrones con más claridad...

    Un hombre rubio siendo enviado a la pira... Una mujer de mirada plateada observando en la distancia... La misma mujer alzando una espada... Una cruz ornamentada siendo partida...

    Narraban una historia; su historia.

    Era un lugar sagrado, uno de los pocos lugares que se mantuvieron en pie tras la guerra del siglo XIV, un lugar construido con la sangre y el sudor de aquellos que en su momento sirvieron a Morana.

    La catedral había sido un punto de encuentro recurrente para Morana, y hoy la usaría una vez más para hablar con su nuera. Un tema importante acontecía, su ahijado le había comentado ciertos... Detalles sobre la vampira, y pensó que podría sacar partido de la situación...

    ¿Será que al fin encontraría diversión en la monotonía de su vida?¿Sería la vampira lo suficientemente audaz como para evitar los juegos mentales de Morana? Habría que verlo.

    Mientras Morana se encontraba en su asiento, esperaba a que la contraria se hiciera presente, era cuestión de tiempo que apareciera...
    [Bloody_Doll] Una invitación había sido entregada... Era una noche fría pero de cielo despejado, la luna llena se alzaba en el cielo nocturno, proyectando su luz sobre el lugar que Morana había elegido para la reunión. Morana se encontraba lejos de la ciudad, en un lugar que era desconocido para cualquiera que no fuera un conocido cercano suyo. Era una catedral de arquitectura gótica, un estilo que siempre fue del gusto de Morana. La luz lunar entraba a través de los vitrales, permitiendo ver sus patrones con más claridad... Un hombre rubio siendo enviado a la pira... Una mujer de mirada plateada observando en la distancia... La misma mujer alzando una espada... Una cruz ornamentada siendo partida... Narraban una historia; su historia. Era un lugar sagrado, uno de los pocos lugares que se mantuvieron en pie tras la guerra del siglo XIV, un lugar construido con la sangre y el sudor de aquellos que en su momento sirvieron a Morana. La catedral había sido un punto de encuentro recurrente para Morana, y hoy la usaría una vez más para hablar con su nuera. Un tema importante acontecía, su ahijado le había comentado ciertos... Detalles sobre la vampira, y pensó que podría sacar partido de la situación... ¿Será que al fin encontraría diversión en la monotonía de su vida?¿Sería la vampira lo suficientemente audaz como para evitar los juegos mentales de Morana? Habría que verlo. Mientras Morana se encontraba en su asiento, esperaba a que la contraria se hiciera presente, era cuestión de tiempo que apareciera...
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  • ────Cuidado, Gorgona. Si sigues golpeando de esa forma tan bruta, terminarás partiendo la forja en dos –le advertí a Ferrus.

    Ella resopló. No levantó la vista para mirarme, y contrario a lo que le dije, comenzó a golpear el metal con más fuerza de la necesaria. La base sólida sobre la que trabajábamos fue sabia y supo absorber sus brutales impactos. Poco refinados, como era su costumbre. Me irritaba cuando hacía eso.

    ────El metal no necesita halagos –gruñó absorta en su labor–. Necesita disciplina. Aguantar.

    ────Claro que sí –respondí, ladeando la cabeza. A diferencia suya, cada impacto de mi martillo sobre el bloque era preciso, exacto. Tomé el metal con las pinzas, me calentó el rostro al alzarlo frente a mí–. El metal de este no solo será certero en combate, despertará admiración en cualquiera que vea quién lo está portando.

    ────Un arma no es un accesorio de belleza. –replicó. Hizo un ademán despectivo, ceñuda, como si hubiera desafiado cualquier lógica existente. Por fin me miraba–Además, ¿qué es esa cosa?

    Abrí los ojos, exageradamente ofendida.

    ────Que comentario tan cruel. «Esa cosa», como tú lo llamas, no solo será hermoso, será devastador con quién se interponga en su camino en la Gran Cruzada.

    Ferrus negó con la cabeza y retomó su trabajo. Jamás se lo dije, pero era adorable cuando lograba sacarla de sus casillas. Su ceja espesa dramatizaba sus gestos, el color le trepaba por el cuello y un brote de manchas rojas le salpicaba el rostro severo. Parecía una fresa fresca salida de los jardines de Iax. Solo que si yo le hincaba el diente, lo que explotaría no sería precisamente un sabor que se quedaría impreso en mi boca.

    ────Si se rompe en batalla, no vengas llorando.

    ────Si se rompe –sonreí–, será porque la galaxia no estaba preparada para él. Y tú sabes bien que, para cualquier cosa que pase en mis manos, eso es... imposible.

    Fui infantil en ese instante y le sacudí de lado a lado el bloque incandescente junto a ella. Solo con Ferrus me permitía bromear de esa forma. El metal emitió un leve zumbido. Casi un ronroneo de un felino peludo.

    ────¿Ves? Le agradas. Pero... –hice una pausa y miré el bloque como si fuera mi mayor confidente– yo te agrado más, ¿verdad?

    ────Cersei, estoy a punto de arrojar a tu amiguito a la lava, como sigas así.

    ────Una amenaza vacía. No lo admites, pero puedes observar la calidad y la perfección con la que esta arma se está forjando. Te conozco, Ferrus, y sé que nunca dejarías salir de tu forja una pieza tan bien trabajada sin terminar.

    Su columna permaneció quieta por un momento. La siguiente sucesión de golpes sobre el yunque confirmó mis sospechas. Ella nunca permitiría que se corriera la voz de que un trabajo mal hecho había salido del calor de su forja.

    ────Haces demasiadas bromas –gruñó. Más golpes brutales se precipitaron sobre el metal, este se desplegó como un pergamino antiguo sobre nuestro espacio de trabajo. Lo que estaba creando sería una espada–. Hablas mucho y trabajas tan poco.

    Le sonreí, dejé mis herramientas a un lado y me senté en el borde del área de trabajo. El sudor me resbalaba por la piel como una película líquida de la que quería deshacerme con el vapor de una ducha caliente.

    ────Porque eres aburrida hasta la muerte.

    ────Idiota.

    ────Una idiota perfecta –la corregí–. Y tú una herrera cabeza dura... con gran talento.

    Levanté una ceja cuando me observó de reojo. Yo no exageraba; no era un elogio dicho a la ligera, jamás lo eran. Ferrus era una herrera excepcional, nadie superaba su destreza en el arte de la forja. Ningunas manos podrían igualarla, ni replicar nada de lo que ella era capaz de hacer. Y aún así allí estaba yo, aceptando aquel desafío, apunto de descubrir quién de las dos sería capaz de crear el arma perfecta. La respetaba.

    Entonces la vi. Justo debajo de su mejilla, se dibujó una sonrisa. La primera en aquellas interminables horas. No recuerdo cuánto tiempo pasamos dentro de esa forja, trabajando hombro con hombro, rodeadas por el incesante golpear de los martillos, intercambiando insultos y bromas sanas que nos lanzábamos mutuamente. El metal siseó al enfriarse, hasta que su brillo se apagó.

    Esos largos días dieron dos frutos. Yo forjé un martillo de guerra, recio y de peso formidable. En la cabeza tenía esculpida una gloriosa águila, su pico se alzaba amenazante, marcando el punto de impacto, capaz de someter a una montaña. Lo llamé Rompeforjas.

    Ferrus, en cambio, fabricó una espada dorada que ardía permanentemente, conteniendo en su hoja afilada el calor de la forja. Su nombre era Filo de Fuego.

    Me quedé sin palabras al observar su creación en sus manos. Filo de Fuego era imponente, pensé en las tantas formas con las que se podría bailar con ella en el campo de batalla; perforando el acero y cauterizando heridas al mismo tiempo que las trazaba sobre la piel. Bajé a Rompeforjas y mi frente ante la Gorgona. Admití mi derrota, su espada era mejor que mi martillo.

    Y para mi sorpresa, ella hizo exactamente mismo.

    Intercambiamos nuestras armas; yo me quedé con la espada, y ella con el martillo. La forja no solo moldeó a nuestras creaciones, también una amistad que creíamos eterna. Hasta que el destino la puso a prueba de la peor forma posible.

    Y... esa fue toda la historia. ¿Quieres más vino de la victoria? Yo sí. Aún conserva ese sabor añejado que Eidolon le dio al barril. Sería una descortesía desperdiciarlo. Mi garganta está seca.
    ────Cuidado, Gorgona. Si sigues golpeando de esa forma tan bruta, terminarás partiendo la forja en dos –le advertí a Ferrus. Ella resopló. No levantó la vista para mirarme, y contrario a lo que le dije, comenzó a golpear el metal con más fuerza de la necesaria. La base sólida sobre la que trabajábamos fue sabia y supo absorber sus brutales impactos. Poco refinados, como era su costumbre. Me irritaba cuando hacía eso. ────El metal no necesita halagos –gruñó absorta en su labor–. Necesita disciplina. Aguantar. ────Claro que sí –respondí, ladeando la cabeza. A diferencia suya, cada impacto de mi martillo sobre el bloque era preciso, exacto. Tomé el metal con las pinzas, me calentó el rostro al alzarlo frente a mí–. El metal de este no solo será certero en combate, despertará admiración en cualquiera que vea quién lo está portando. ────Un arma no es un accesorio de belleza. –replicó. Hizo un ademán despectivo, ceñuda, como si hubiera desafiado cualquier lógica existente. Por fin me miraba–Además, ¿qué es esa cosa? Abrí los ojos, exageradamente ofendida. ────Que comentario tan cruel. «Esa cosa», como tú lo llamas, no solo será hermoso, será devastador con quién se interponga en su camino en la Gran Cruzada. Ferrus negó con la cabeza y retomó su trabajo. Jamás se lo dije, pero era adorable cuando lograba sacarla de sus casillas. Su ceja espesa dramatizaba sus gestos, el color le trepaba por el cuello y un brote de manchas rojas le salpicaba el rostro severo. Parecía una fresa fresca salida de los jardines de Iax. Solo que si yo le hincaba el diente, lo que explotaría no sería precisamente un sabor que se quedaría impreso en mi boca. ────Si se rompe en batalla, no vengas llorando. ────Si se rompe –sonreí–, será porque la galaxia no estaba preparada para él. Y tú sabes bien que, para cualquier cosa que pase en mis manos, eso es... imposible. Fui infantil en ese instante y le sacudí de lado a lado el bloque incandescente junto a ella. Solo con Ferrus me permitía bromear de esa forma. El metal emitió un leve zumbido. Casi un ronroneo de un felino peludo. ────¿Ves? Le agradas. Pero... –hice una pausa y miré el bloque como si fuera mi mayor confidente– yo te agrado más, ¿verdad? ────Cersei, estoy a punto de arrojar a tu amiguito a la lava, como sigas así. ────Una amenaza vacía. No lo admites, pero puedes observar la calidad y la perfección con la que esta arma se está forjando. Te conozco, Ferrus, y sé que nunca dejarías salir de tu forja una pieza tan bien trabajada sin terminar. Su columna permaneció quieta por un momento. La siguiente sucesión de golpes sobre el yunque confirmó mis sospechas. Ella nunca permitiría que se corriera la voz de que un trabajo mal hecho había salido del calor de su forja. ────Haces demasiadas bromas –gruñó. Más golpes brutales se precipitaron sobre el metal, este se desplegó como un pergamino antiguo sobre nuestro espacio de trabajo. Lo que estaba creando sería una espada–. Hablas mucho y trabajas tan poco. Le sonreí, dejé mis herramientas a un lado y me senté en el borde del área de trabajo. El sudor me resbalaba por la piel como una película líquida de la que quería deshacerme con el vapor de una ducha caliente. ────Porque eres aburrida hasta la muerte. ────Idiota. ────Una idiota perfecta –la corregí–. Y tú una herrera cabeza dura... con gran talento. Levanté una ceja cuando me observó de reojo. Yo no exageraba; no era un elogio dicho a la ligera, jamás lo eran. Ferrus era una herrera excepcional, nadie superaba su destreza en el arte de la forja. Ningunas manos podrían igualarla, ni replicar nada de lo que ella era capaz de hacer. Y aún así allí estaba yo, aceptando aquel desafío, apunto de descubrir quién de las dos sería capaz de crear el arma perfecta. La respetaba. Entonces la vi. Justo debajo de su mejilla, se dibujó una sonrisa. La primera en aquellas interminables horas. No recuerdo cuánto tiempo pasamos dentro de esa forja, trabajando hombro con hombro, rodeadas por el incesante golpear de los martillos, intercambiando insultos y bromas sanas que nos lanzábamos mutuamente. El metal siseó al enfriarse, hasta que su brillo se apagó. Esos largos días dieron dos frutos. Yo forjé un martillo de guerra, recio y de peso formidable. En la cabeza tenía esculpida una gloriosa águila, su pico se alzaba amenazante, marcando el punto de impacto, capaz de someter a una montaña. Lo llamé Rompeforjas. Ferrus, en cambio, fabricó una espada dorada que ardía permanentemente, conteniendo en su hoja afilada el calor de la forja. Su nombre era Filo de Fuego. Me quedé sin palabras al observar su creación en sus manos. Filo de Fuego era imponente, pensé en las tantas formas con las que se podría bailar con ella en el campo de batalla; perforando el acero y cauterizando heridas al mismo tiempo que las trazaba sobre la piel. Bajé a Rompeforjas y mi frente ante la Gorgona. Admití mi derrota, su espada era mejor que mi martillo. Y para mi sorpresa, ella hizo exactamente mismo. Intercambiamos nuestras armas; yo me quedé con la espada, y ella con el martillo. La forja no solo moldeó a nuestras creaciones, también una amistad que creíamos eterna. Hasta que el destino la puso a prueba de la peor forma posible. Y... esa fue toda la historia. ¿Quieres más vino de la victoria? Yo sí. Aún conserva ese sabor añejado que Eidolon le dio al barril. Sería una descortesía desperdiciarlo. Mi garganta está seca.
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  • Esto se ha publicado como Out Of Character. Tenlo en cuenta al responder.
    Esto se ha publicado como Out Of Character.
    Tenlo en cuenta al responder.
    || Para los interesados.

    Derivado de que mis vacaciones han acabado, y he vuelto al trabajo, el tiempo para estar aquí se reduce considerablemente, motivo por el cual, aviso que mis respuestas pueden ser más tardadas de lo habitual.

    Si aquello genera problema, pueden decirmelo a efecto de tener por terminada esa historia.

    De lo contrario, entenderé que son pacientes y que esperarán a que respondan.

    De antemano, gracias a quienes permanezcan.

    Adjunto foto del usuario en su hora de trabajo.
    || Para los interesados. Derivado de que mis vacaciones han acabado, y he vuelto al trabajo, el tiempo para estar aquí se reduce considerablemente, motivo por el cual, aviso que mis respuestas pueden ser más tardadas de lo habitual. Si aquello genera problema, pueden decirmelo a efecto de tener por terminada esa historia. De lo contrario, entenderé que son pacientes y que esperarán a que respondan. De antemano, gracias a quienes permanezcan. Adjunto foto del usuario en su hora de trabajo.
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  • Morana no es de dar palabras de ánimo, pero este año nuevo se hará una excepción.

    — Buenas, y feliz año nuevo a los queridos lectores de esta historia.~ —

    — Seguro que ha sido un año caótico ¿Verdad? Porque al menos para mi lo ha sido, y la humanidad nunca deja piedra sin remover en lo que a problemas se refiere. —

    — Sin embargo, todos sabemos que los problemas, por grandes que parezcan, con esfuerzo y tiempo se superan. No os dejéis pisotear por las circunstancias, si el destino os pone piedras en el camino, tomadlas y construid una muralla. —

    — Este año brindo por aquellos que nos han acompañado, por aquellos que a pesar de lo asfixiante que puede resultar la vida en ocasiones, siguen respirando. —

    — Seguid luchando, seguid viviendo, haced la diferencia y recordad, ninguna historia pasa desapercibida a ojos de aquellos que nos quieren. —

    — Alzad la barbilla con orgullo, pues habéis aguantado un año más en un mundo que pocos se atreven a llamar bonito, en una vida, que si bien es un regalo para muchos, para muchos otros es una tortura. —

    — Feliz año nuevo, os deseo suerte en este próximo año, y recordad, vuestra palabra es lo que más valor debería tener, no malgastéis saliva con la gente equivocada. —
    Morana no es de dar palabras de ánimo, pero este año nuevo se hará una excepción. — Buenas, y feliz año nuevo a los queridos lectores de esta historia.~ — — Seguro que ha sido un año caótico ¿Verdad? Porque al menos para mi lo ha sido, y la humanidad nunca deja piedra sin remover en lo que a problemas se refiere. — — Sin embargo, todos sabemos que los problemas, por grandes que parezcan, con esfuerzo y tiempo se superan. No os dejéis pisotear por las circunstancias, si el destino os pone piedras en el camino, tomadlas y construid una muralla. — — Este año brindo por aquellos que nos han acompañado, por aquellos que a pesar de lo asfixiante que puede resultar la vida en ocasiones, siguen respirando. — — Seguid luchando, seguid viviendo, haced la diferencia y recordad, ninguna historia pasa desapercibida a ojos de aquellos que nos quieren. — — Alzad la barbilla con orgullo, pues habéis aguantado un año más en un mundo que pocos se atreven a llamar bonito, en una vida, que si bien es un regalo para muchos, para muchos otros es una tortura. — — Feliz año nuevo, os deseo suerte en este próximo año, y recordad, vuestra palabra es lo que más valor debería tener, no malgastéis saliva con la gente equivocada. —
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    El fandom de Stranger Things en FicRol busca al genio, al cerebrito, Dustin Henderson, con una interpretación coherente del personaje acorde al canon y con ganas de integrarse en las tramas activas del universo de Hawkins.

    Nos interesa una versión que respete al personaje, su evolución y sus vínculos, con margen para el desarrollo narrativo propio del rol.

    Actualmente estamos situados en la temporada 5. Pero siempre se pueden rolear flashbacks.

    ⸻ ¿Qué ofrecemos?

    ⤷ Dustin tiene aqui a su mejor amigo Steve Harrington dispuesto a hacer lo que sea por él. Tiene también a Mike, Eleven y Max...

    ⤷ Rol narrativo y ¡users dispuestos a leerte!

    ⤷ Tramas activas y en constante movimiento (actualmente tenemos una trama original situada entre las temporadas 4 y 5)

    ⤷ Personajes con relaciones entrelazadas y abiertas a crecer

    ⤷ Ambiente colaborativo y respetuoso

    ⤷ Desarrollo a medio y largo plazo

    ⤷ Comunicación fluida fuera de rol

    ⤷ ¡Personajes OC y canon con los que vas a poder rolear!


    ⸻ Posibilidades de rol con nosotros

    ⤷ Integración directa en tramas

    ⤷ Desarrollo de relaciones personales y conflictos

    ⤷ Nuevas líneas argumentales construidas en conjunto

    ⤷ Eventos y escenas corales cuando la trama lo requiera


    ⸻ IMPORTANTE:

    ⤷ Pedimos respeto por el canon y por el resto de roleplayers y sus headcanon

    ⤷ Compromiso mínimo con el personaje

    ⤷ Avisar si se va a ausentar.

    ⤷ Queremos buen ambiente y comunicación clara



    Si te interesa formar parte del fandom y dar vida a nuestro querido Dustin, ¡postúlate! ¡O crea el personaje directamente! ¡Te esperamos!



    Hawkins guarda secretos, heridas y conexiones que aún no se han contado y... Dustin es una parte más que importantísima de esa historia.
    El fandom de Stranger Things en FicRol busca al genio, al cerebrito, Dustin Henderson, con una interpretación coherente del personaje acorde al canon y con ganas de integrarse en las tramas activas del universo de Hawkins. Nos interesa una versión que respete al personaje, su evolución y sus vínculos, con margen para el desarrollo narrativo propio del rol. Actualmente estamos situados en la temporada 5. Pero siempre se pueden rolear flashbacks. ⸻ ¿Qué ofrecemos? ⤷ Dustin tiene aqui a su mejor amigo Steve Harrington dispuesto a hacer lo que sea por él. Tiene también a Mike, Eleven y Max... ⤷ Rol narrativo y ¡users dispuestos a leerte! ⤷ Tramas activas y en constante movimiento (actualmente tenemos una trama original situada entre las temporadas 4 y 5) ⤷ Personajes con relaciones entrelazadas y abiertas a crecer ⤷ Ambiente colaborativo y respetuoso ⤷ Desarrollo a medio y largo plazo ⤷ Comunicación fluida fuera de rol ⤷ ¡Personajes OC y canon con los que vas a poder rolear! ⸻ Posibilidades de rol con nosotros ⤷ Integración directa en tramas ⤷ Desarrollo de relaciones personales y conflictos ⤷ Nuevas líneas argumentales construidas en conjunto ⤷ Eventos y escenas corales cuando la trama lo requiera ⸻ IMPORTANTE: ⤷ Pedimos respeto por el canon y por el resto de roleplayers y sus headcanon ⤷ Compromiso mínimo con el personaje ⤷ Avisar si se va a ausentar. ⤷ Queremos buen ambiente y comunicación clara Si te interesa formar parte del fandom y dar vida a nuestro querido Dustin, ¡postúlate! ¡O crea el personaje directamente! ¡Te esperamos! Hawkins guarda secretos, heridas y conexiones que aún no se han contado y... Dustin es una parte más que importantísima de esa historia.
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    El fandom de Stranger Things en FicRol busca a Rock'n Robin, más conocida como Robin Buckley, con una interpretación coherente del personaje acorde al canon y con ganas de integrarse en las tramas activas del universo de Hawkins.

    Nos interesa una versión que respete al personaje, su evolución y sus vínculos, con margen para el desarrollo narrativo propio del rol.

    Actualmente estamos situados en la temporada 5. Pero siempre se pueden rolear flashbacks.

    ⸻ ¿Qué ofrecemos?

    ⤷ Robin tiene aqui a su ex-archienemigo y ahora amigo, Steve harrington, dispuesto a ser su apoyo moral y su hombro en el que apoyarse.

    ⤷ Rol narrativo y ¡users dispuestos a leerte!

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    ⤷ Desarrollo a medio y largo plazo

    ⤷ Comunicación fluida fuera de rol

    ⤷ ¡Personajes OC y canon con los que vas a poder rolear!


    ⸻ Posibilidades de rol con nosotros

    ⤷ Integración directa en tramas

    ⤷ Desarrollo de relaciones personales y conflictos

    ⤷ Nuevas líneas argumentales construidas en conjunto

    ⤷ Eventos y escenas corales cuando la trama lo requiera


    ⸻ IMPORTANTE:

    ⤷ Pedimos respeto por el canon y por el resto de roleplayers y sus headcanon

    ⤷ Compromiso mínimo con el personaje

    ⤷ Avisar si se va a ausentar.

    ⤷ Queremos buen ambiente y comunicación clara



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    Hawkins guarda secretos, heridas y conexiones que aún no se han contado y... Robin es una parte vital de esa historia.
    El fandom de Stranger Things en FicRol busca a Rock'n Robin, más conocida como Robin Buckley, con una interpretación coherente del personaje acorde al canon y con ganas de integrarse en las tramas activas del universo de Hawkins. Nos interesa una versión que respete al personaje, su evolución y sus vínculos, con margen para el desarrollo narrativo propio del rol. Actualmente estamos situados en la temporada 5. Pero siempre se pueden rolear flashbacks. ⸻ ¿Qué ofrecemos? ⤷ Robin tiene aqui a su ex-archienemigo y ahora amigo, Steve harrington, dispuesto a ser su apoyo moral y su hombro en el que apoyarse. ⤷ Rol narrativo y ¡users dispuestos a leerte! ⤷ Tramas activas y en constante movimiento (actualmente tenemos una trama original situada entre las temporadas 4 y 5) ⤷ Personajes con relaciones entrelazadas y abiertas a crecer ⤷ Ambiente colaborativo y respetuoso ⤷ Desarrollo a medio y largo plazo ⤷ Comunicación fluida fuera de rol ⤷ ¡Personajes OC y canon con los que vas a poder rolear! ⸻ Posibilidades de rol con nosotros ⤷ Integración directa en tramas ⤷ Desarrollo de relaciones personales y conflictos ⤷ Nuevas líneas argumentales construidas en conjunto ⤷ Eventos y escenas corales cuando la trama lo requiera ⸻ IMPORTANTE: ⤷ Pedimos respeto por el canon y por el resto de roleplayers y sus headcanon ⤷ Compromiso mínimo con el personaje ⤷ Avisar si se va a ausentar. ⤷ Queremos buen ambiente y comunicación clara Si te interesa formar parte del fandom y dar vida a Robin, ¡postúlate! ¡O crea el personaje directamente! ¡Te esperamos! Hawkins guarda secretos, heridas y conexiones que aún no se han contado y... Robin es una parte vital de esa historia.
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    El fandom de Stranger Things en FicRol busca a Lucas Sinclair, con una interpretación coherente del personaje acorde al canon y con ganas de integrarse en las tramas activas del universo de Hawkins.

    Nos interesa una versión que respete al personaje, su evolución y sus vínculos, con margen para el desarrollo narrativo propio del rol.

    Actualmente estamos situados en la temporada 5. Pero siempre se pueden rolear flashbacks.

    ⸻ ¿Qué ofrecemos?

    ⤷ Lucas tiene aqui a su amigo Mike, a Eleven, a Max esperando por él.

    ⤷ Rol narrativo y ¡users dispuestos a leerte!

    ⤷ Tramas activas y en constante movimiento (actualmente tenemos una trama original situada entre las temporadas 4 y 5)

    ⤷ Personajes con relaciones entrelazadas y abiertas a crecer

    ⤷ Ambiente colaborativo y respetuoso

    ⤷ Desarrollo a medio y largo plazo

    ⤷ Comunicación fluida fuera de rol

    ⤷ ¡Personajes OC y canon con los que vas a poder rolear!


    ⸻ Posibilidades de rol con nosotros

    ⤷ Integración directa en tramas

    ⤷ Desarrollo de relaciones personales y conflictos

    ⤷ Nuevas líneas argumentales construidas en conjunto

    ⤷ Eventos y escenas corales cuando la trama lo requiera


    ⸻ IMPORTANTE:

    ⤷ Pedimos respeto por el canon y por el resto de roleplayers y sus headcanon

    ⤷ Compromiso mínimo con el personaje

    ⤷ Avisar si se va a ausentar.

    ⤷ Queremos buen ambiente y comunicación clara



    Si te interesa formar parte del fandom y dar vida a Lucas, ¡postúlate! ¡O crea el personaje directamente! ¡Te esperamos!



    Hawkins guarda secretos, heridas y conexiones que aún no se han contado y... Lucas es una parte muy grande de esa historia.
    El fandom de Stranger Things en FicRol busca a Lucas Sinclair, con una interpretación coherente del personaje acorde al canon y con ganas de integrarse en las tramas activas del universo de Hawkins. Nos interesa una versión que respete al personaje, su evolución y sus vínculos, con margen para el desarrollo narrativo propio del rol. Actualmente estamos situados en la temporada 5. Pero siempre se pueden rolear flashbacks. ⸻ ¿Qué ofrecemos? ⤷ Lucas tiene aqui a su amigo Mike, a Eleven, a Max esperando por él. ⤷ Rol narrativo y ¡users dispuestos a leerte! ⤷ Tramas activas y en constante movimiento (actualmente tenemos una trama original situada entre las temporadas 4 y 5) ⤷ Personajes con relaciones entrelazadas y abiertas a crecer ⤷ Ambiente colaborativo y respetuoso ⤷ Desarrollo a medio y largo plazo ⤷ Comunicación fluida fuera de rol ⤷ ¡Personajes OC y canon con los que vas a poder rolear! ⸻ Posibilidades de rol con nosotros ⤷ Integración directa en tramas ⤷ Desarrollo de relaciones personales y conflictos ⤷ Nuevas líneas argumentales construidas en conjunto ⤷ Eventos y escenas corales cuando la trama lo requiera ⸻ IMPORTANTE: ⤷ Pedimos respeto por el canon y por el resto de roleplayers y sus headcanon ⤷ Compromiso mínimo con el personaje ⤷ Avisar si se va a ausentar. ⤷ Queremos buen ambiente y comunicación clara Si te interesa formar parte del fandom y dar vida a Lucas, ¡postúlate! ¡O crea el personaje directamente! ¡Te esperamos! Hawkins guarda secretos, heridas y conexiones que aún no se han contado y... Lucas es una parte muy grande de esa historia.
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