• @Zenith
    مساء الخير

    Masa' al-khair.

    Buenas noches. Gracias por aceptarme.
    En cuanto esté listo daremos comienzo a una historia.
    Cuenta conmigo si necesitas algo.

    Halvard Dunkelheit.
    @Zenith مساء الخير Masa' al-khair. Buenas noches. Gracias por aceptarme. En cuanto esté listo daremos comienzo a una historia. Cuenta conmigo si necesitas algo. Halvard Dunkelheit.
    Me enjaja
    1
    2 turnos 0 maullidos
  • Esto se ha publicado como Out Of Character. Tenlo en cuenta al responder.
    Esto se ha publicado como Out Of Character.
    Tenlo en cuenta al responder.
    || Ficha terminada.... ahora, la historia... hay mucho que hacer...
    || Ficha terminada.... ahora, la historia... hay mucho que hacer...
    Me gusta
    Me encocora
    2
    0 comentarios 0 compartidos
  • Esto se ha publicado como Out Of Character. Tenlo en cuenta al responder.
    Esto se ha publicado como Out Of Character.
    Tenlo en cuenta al responder.
    ˖ ݁𖥔. ݁ . 𝑬𝒍 𝑫𝒊𝒂𝒓𝒊𝒐 𝒅𝒆 𝑺𝒄𝒂𝒓𝒍𝒆𝒕𝒕 . ݁.𖥔 ݁ ˖

    
𝑪𝒂𝒑í𝒕𝒖𝒍𝒐 𝑰𝑽: 𝑪𝒐𝒏𝒕𝒓𝒂𝒕𝒐 𝒆𝒏 𝑹𝒖𝒃í

    Querido diario…

    La mañana después de mi llegada al burdel no olía a pecado.

    Olía a café oscuro.

    A madera pulida.


    A decisiones.
    Mirena Blackwood no me observaba como mercancía.

    Me observaba como inversión.
    Yo ya había visto esa mirada antes, en salones cubiertos de oro y promesas firmadas con anillos.

    En contratos disfrazados de matrimonio.

    La diferencia era que aquí nadie fingía pureza.
    evaluaba mi postura o mis manos…
    Me hizo una sola pregunta.

    —¿Quién eres?

    No fue curiosidad.

    Fue diagnóstico.
    Y por alguna razón que todavía no entiendo… respondí.

    Le hablé de la corona italiana que nunca se nombraba en voz alta, pero que marcaba cada cena.
De la Mansión Moretti.

    Del compromiso arreglado con Nikolai Romanov.

    Del anillo que pesaba más que el oro porque no era promesa… era sentencia.
    Le conté que huí.

    Que rompí el espejo la noche en que entendí que mi reflejo ya no me pertenecía.

    Que prefería el escándalo al encierro elegante.
    No omití nada.
    Y mientras hablaba, no me interrumpió.
    Cuando terminé, el silencio no fue incómodo.
Fue evaluador.
    Entonces sí lo dijo.

    —Eres hermosa —murmuró sin dulzura—
Y la belleza sin inteligencia es carne fresca para lobos.

    No bajé la mirada.
    Ya no.

    —No soy un cordero.

    Fue en ese momento cuando algo cambió.
    No vio una víctima.

    No vio una fugitiva.

    Vio a alguien que había tenido el mundo a sus pies… y aun así eligió incendiarlo.
    Me explicó cómo funcionaba su mundo.

    Las chicas no eran obligadas.
Eran entrenadas.
Educadas.
Pulidas como piedras preciosas antes de tocar la vitrina

    —Aquí no se vende el cuerpo —dijo mientras servía el café—Se vende ilusión.

    Y la ilusión es más cara.

    Los hombres que cruzaban esas puertas no eran bestias comunes.


    Eran políticos.
    
Empresarios.

    Herederos.


    Apellidos que no se escribían.
    
Voces que no se grababan.
    No buscaban placer.

    Buscaban silencio.
    Yo aún no entendía todas las reglas.
Pero comenzaba a reconocer el tablero.

    —No te arrojaré a los lobos —continuó—…

    Te enseñaré a sentarte a la mesa con ellos… hasta que olviden que podrían morderte.

    Entonces llegó la verdadera propuesta.
    Aprendería idiomas.

    Finanzas.

    Arte.

    Negociación.

    Aprendería a leer a un hombre antes de que terminara su primera mentira.

    Me sostuvo la mirada como si ya hubiera tomado la decisión.

    —Te convertiré en algo que no puedan comprar por completo —dijo finalmente—


    Lo verdaderamente exclusivo no es lo que se posee…
es lo que nunca se termina de alcanzar.

    Ahí entendí lo que había visto en mí.
    No mi historia.

    No mi apellido.
    Mi contención.
    Mientras otras chicas aprendían a agradar, yo sabía observar.

    Mientras ellas ofrecían, yo retenía.
Mientras suplicaban atención, yo sabía retirarla.
    No reaccionaba.


    Medía.

    No buscaba protección.

    Evaluaba riesgos.
    Eso no se enseña.

    Se sobrevive.
    A cambio, trabajaría para ella.
    No sería exhibida.

    Sería insinuada.
    La pausa antes del deseo.

    La conversación que vale más que cualquier joya.

    La fantasía servida en cristal fino… que nunca se vacía del todo.
    Y oficialmente…
    Sería su protegida.
    Su “hija”.
    La palabra me atravesó el pecho.
    No fue ternura.


    Fue estrategia.

    Yo había dejado de ser hija la noche en que rompí el espejo.

    Pero entendí lo que significaba en su mundo:
    Lo que se protege…
    se vuelve invaluable.

    —¿Y qué gana usted? —pregunté.
    Mirena llenó dos copas de vino.


    El rojo brilló como rubí líquido.
    —Lealtad —respondió—…..

    Y una heredera que entienda que el poder no se implora… se administra.
    No era cariño lo que veía en mí.


    Era potencial.

    “Scarlett no era frágil.

    Estaba sin tallar.”

    Deslizó una copa hacia mí.
    —Los diamantes se forman bajo presión —dijo—
Pero el rubí… el rubí nace del fuego.

    Pensé en la corona.

    En el anillo.

    En la vida exhibida como porcelana.
    Allá mi destino era adornar.

    Aquí… podía aprender a dirigir.

    —Acepto.

    No temblé.
    No fue un gesto maternal cuando extendió la mano.

    Fue un contrato.
    Chocamos las copas.
    El sonido fue delicado.

    Elegante.

    Definitivo.

    Contrato en rubí.
    Después del brindis, Mirena se acercó a un pequeño escritorio y tomó una pluma
    —Si vas a renacer —dijo— necesitas un nombre que no tiemble.

    Escribió en un papel grueso, color marfil:
Scarlett Eleonor Moretti
    Mi segundo nombre.
    
El que mi madre pronunciaba cuando quería recordarme que la debilidad nunca fue una opción.
    Mirena observó el apellido unos segundos.

    Luego, con precisión fría, trazó una línea firme sobre él.
    
Scarlett Eleonor ̶M̶o̶r̶e̶t̶t̶i̶ ̶.

    El gesto no fue desprecio.
    
Fue desafío.

    Sentí el peso del silencio entre nosotras.
    Tomé la pluma de su mano.
Y debajo del apellido tachado… lo escribí otra vez.

    Scarlett Eleonor Moretti.


    Más firme

    Más mío.

    Mirena no sonrió.

    Asintió—Bien —murmuró—
La sangre no se abandona.

    Se domina.

    Entonces extendió la hoja hacia ella nuevamente.

    Añadió, con tinta roja profunda, una última palabra al final del nombre

    Scarlett Eleonor Moretti Blackwood.

    El contraste era evidente.

    Uno era herencia.

    El otro, elección.

    —Moretti es tu origen —dijo con voz serena—
Blackwood será tu escudo.
    Observé el nombre completo.


    No sentí ruptura.

    Sentí expansión.

    No estaba dejando atrás mi linaje.
Estaba sumando poder al mío.
    Me miré en el espejo intacto.

    No sonaba a huida.

    Sonaba a advertencia.

    Y comprendí algo, querido diario…
    Algunas mujeres nacen con un apellido.


    Otras lo construyen.


    Yo acababa de decidir portar ambos.

    Scarlett Eleonor Moretti Blackwood.ᢉ𐭩
    ˖ ݁𖥔. ݁ . 𝑬𝒍 𝑫𝒊𝒂𝒓𝒊𝒐 𝒅𝒆 𝑺𝒄𝒂𝒓𝒍𝒆𝒕𝒕 . ݁.𖥔 ݁ ˖ 
𝑪𝒂𝒑í𝒕𝒖𝒍𝒐 𝑰𝑽: 𝑪𝒐𝒏𝒕𝒓𝒂𝒕𝒐 𝒆𝒏 𝑹𝒖𝒃í Querido diario… La mañana después de mi llegada al burdel no olía a pecado.
 Olía a café oscuro.
 A madera pulida.
 A decisiones. Mirena Blackwood no me observaba como mercancía.
 Me observaba como inversión. Yo ya había visto esa mirada antes, en salones cubiertos de oro y promesas firmadas con anillos.
 En contratos disfrazados de matrimonio.
 La diferencia era que aquí nadie fingía pureza. evaluaba mi postura o mis manos… Me hizo una sola pregunta. —¿Quién eres? No fue curiosidad.
 Fue diagnóstico. Y por alguna razón que todavía no entiendo… respondí. Le hablé de la corona italiana que nunca se nombraba en voz alta, pero que marcaba cada cena.
De la Mansión Moretti.
 Del compromiso arreglado con Nikolai Romanov.
 Del anillo que pesaba más que el oro porque no era promesa… era sentencia. Le conté que huí.
 Que rompí el espejo la noche en que entendí que mi reflejo ya no me pertenecía.
 Que prefería el escándalo al encierro elegante. No omití nada. Y mientras hablaba, no me interrumpió. Cuando terminé, el silencio no fue incómodo.
Fue evaluador. Entonces sí lo dijo. —Eres hermosa —murmuró sin dulzura—
Y la belleza sin inteligencia es carne fresca para lobos. No bajé la mirada. Ya no. —No soy un cordero. Fue en ese momento cuando algo cambió. No vio una víctima.
 No vio una fugitiva.
 Vio a alguien que había tenido el mundo a sus pies… y aun así eligió incendiarlo. Me explicó cómo funcionaba su mundo.
 Las chicas no eran obligadas.
Eran entrenadas.
Educadas.
Pulidas como piedras preciosas antes de tocar la vitrina —Aquí no se vende el cuerpo —dijo mientras servía el café—Se vende ilusión. Y la ilusión es más cara. Los hombres que cruzaban esas puertas no eran bestias comunes.
 Eran políticos. 
Empresarios.
 Herederos.
 Apellidos que no se escribían. 
Voces que no se grababan. No buscaban placer.
 Buscaban silencio. Yo aún no entendía todas las reglas.
Pero comenzaba a reconocer el tablero. —No te arrojaré a los lobos —continuó—… Te enseñaré a sentarte a la mesa con ellos… hasta que olviden que podrían morderte. Entonces llegó la verdadera propuesta. Aprendería idiomas.
 Finanzas.
 Arte.
 Negociación. Aprendería a leer a un hombre antes de que terminara su primera mentira. Me sostuvo la mirada como si ya hubiera tomado la decisión. —Te convertiré en algo que no puedan comprar por completo —dijo finalmente—
 Lo verdaderamente exclusivo no es lo que se posee…
es lo que nunca se termina de alcanzar. Ahí entendí lo que había visto en mí. No mi historia.
 No mi apellido. Mi contención. Mientras otras chicas aprendían a agradar, yo sabía observar.
 Mientras ellas ofrecían, yo retenía.
Mientras suplicaban atención, yo sabía retirarla. No reaccionaba.
 Medía. No buscaba protección.
 Evaluaba riesgos. Eso no se enseña.
 Se sobrevive. A cambio, trabajaría para ella. No sería exhibida.
 Sería insinuada. La pausa antes del deseo.
 La conversación que vale más que cualquier joya.
 La fantasía servida en cristal fino… que nunca se vacía del todo. Y oficialmente… Sería su protegida. Su “hija”. La palabra me atravesó el pecho. No fue ternura.
 Fue estrategia. Yo había dejado de ser hija la noche en que rompí el espejo.
 Pero entendí lo que significaba en su mundo: Lo que se protege… se vuelve invaluable. —¿Y qué gana usted? —pregunté. Mirena llenó dos copas de vino.
 El rojo brilló como rubí líquido. —Lealtad —respondió—….. Y una heredera que entienda que el poder no se implora… se administra. No era cariño lo que veía en mí.
 Era potencial. “Scarlett no era frágil.
 Estaba sin tallar.” Deslizó una copa hacia mí. —Los diamantes se forman bajo presión —dijo—
Pero el rubí… el rubí nace del fuego. Pensé en la corona.
 En el anillo.
 En la vida exhibida como porcelana. Allá mi destino era adornar.
 Aquí… podía aprender a dirigir. —Acepto. No temblé. No fue un gesto maternal cuando extendió la mano.
 Fue un contrato. Chocamos las copas. El sonido fue delicado.
 Elegante.
 Definitivo. Contrato en rubí. Después del brindis, Mirena se acercó a un pequeño escritorio y tomó una pluma —Si vas a renacer —dijo— necesitas un nombre que no tiemble. Escribió en un papel grueso, color marfil:
Scarlett Eleonor Moretti Mi segundo nombre. 
El que mi madre pronunciaba cuando quería recordarme que la debilidad nunca fue una opción. Mirena observó el apellido unos segundos.
 Luego, con precisión fría, trazó una línea firme sobre él. 
Scarlett Eleonor ̶M̶o̶r̶e̶t̶t̶i̶ ̶. El gesto no fue desprecio. 
Fue desafío.
 Sentí el peso del silencio entre nosotras. Tomé la pluma de su mano.
Y debajo del apellido tachado… lo escribí otra vez. Scarlett Eleonor Moretti.
 Más firme Más mío. Mirena no sonrió.
 Asintió—Bien —murmuró—
La sangre no se abandona. Se domina. Entonces extendió la hoja hacia ella nuevamente.
 Añadió, con tinta roja profunda, una última palabra al final del nombre Scarlett Eleonor Moretti Blackwood. El contraste era evidente.
 Uno era herencia.
 El otro, elección. —Moretti es tu origen —dijo con voz serena—
Blackwood será tu escudo. Observé el nombre completo.
 No sentí ruptura.
 Sentí expansión.
 No estaba dejando atrás mi linaje.
Estaba sumando poder al mío. Me miré en el espejo intacto. No sonaba a huida.
 Sonaba a advertencia.
 Y comprendí algo, querido diario… Algunas mujeres nacen con un apellido.
 Otras lo construyen.
 Yo acababa de decidir portar ambos. Scarlett Eleonor Moretti Blackwood.ᢉ𐭩
    Me encocora
    Me gusta
    3
    0 comentarios 0 compartidos
  • Esto se ha publicado como Out Of Character. Tenlo en cuenta al responder.
    Esto se ha publicado como Out Of Character.
    Tenlo en cuenta al responder.
    NORMATIVA PARA INTERACTUAR.

    Para que todo fluya y no cunda el caos, aquí dejo algunas reglas básicas de mi perfil:

    1. No acepto perfiles generados por IA.
    La IA reemplaza trabajos de personas reales que realmente necesitan ese ingreso. Si tú apoyas eso, está bien, pero no será bienvenido en mis roles. Yo no voy a ayudar a un robot que quita el trabajo a las personas REALES.

    2. No metarol.

    3. Paciencia.
    Todos tenemos vida fuera del rol. No siempre podré responder de inmediato. La paciencia es la madre de todas las ciencias.

    4. Respeto mutuo.
    Nada de insultos, humillaciones o actitudes que rompan la dinámica del rol fuera de la historia. Dentro de la historia: aceptado. Fuera: no.

    5. Roles coherentes.
    Por favor, que las acciones de tu personaje tengan sentido con la narrativa y con la personalidad que has definido.

    Gracias por leer y seguir estas normas. Iré añadiendo más según se me ocurran.
    📝 NORMATIVA PARA INTERACTUAR. Para que todo fluya y no cunda el caos, aquí dejo algunas reglas básicas de mi perfil: 1. No acepto perfiles generados por IA. La IA reemplaza trabajos de personas reales que realmente necesitan ese ingreso. Si tú apoyas eso, está bien, pero no será bienvenido en mis roles. Yo no voy a ayudar a un robot que quita el trabajo a las personas REALES. 2. No metarol. 3. Paciencia. Todos tenemos vida fuera del rol. No siempre podré responder de inmediato. La paciencia es la madre de todas las ciencias. 4. Respeto mutuo. Nada de insultos, humillaciones o actitudes que rompan la dinámica del rol fuera de la historia. Dentro de la historia: aceptado. Fuera: no. 5. Roles coherentes. Por favor, que las acciones de tu personaje tengan sentido con la narrativa y con la personalidad que has definido. Gracias por leer y seguir estas normas. Iré añadiendo más según se me ocurran.
    Me gusta
    Me encocora
    3
    0 comentarios 0 compartidos
  • Esto se ha publicado como Out Of Character. Tenlo en cuenta al responder.
    Esto se ha publicado como Out Of Character.
    Tenlo en cuenta al responder.
    𓍢ִ໋🪓֒ 𝕶𝖎𝔂𝖔
    مساء الخير

    Masa' al-khair.

    Buenas noches. Gracias por aceptarme.
    En cuanto esté listo daremos comienzo a una historia.
    Cuenta conmigo si necesitas algo.

    Halvard Dunkelheit.
    [I_am_Kiyo] مساء الخير Masa' al-khair. Buenas noches. Gracias por aceptarme. En cuanto esté listo daremos comienzo a una historia. Cuenta conmigo si necesitas algo. Halvard Dunkelheit.
    Me gusta
    Me shockea
    2
    0 comentarios 0 compartidos
  • Esto se ha publicado como Out Of Character. Tenlo en cuenta al responder.
    Esto se ha publicado como Out Of Character.
    Tenlo en cuenta al responder.
    Izanami Hetfield
    مساء الخير

    Masa' al-khair.

    Buenas noches. Gracias por aceptarme.
    En cuanto esté listo daremos comienzo a una historia.
    Cuenta conmigo si necesitas algo.

    Halvard Dunkelheit.
    [CaseOfZana] مساء الخير Masa' al-khair. Buenas noches. Gracias por aceptarme. En cuanto esté listo daremos comienzo a una historia. Cuenta conmigo si necesitas algo. Halvard Dunkelheit.
    0 comentarios 0 compartidos
  • ¿Y si todo aquello es solo un repetitivo ciclo del cual no puede escapar?.

    Nada asegura que tras la presunta muerte se vuelva a repetir la misma historia.
    ¿Y si todo aquello es solo un repetitivo ciclo del cual no puede escapar?. Nada asegura que tras la presunta muerte se vuelva a repetir la misma historia.
    Me entristece
    Me gusta
    Me enjaja
    8
    0 turnos 0 maullidos
  • ¿Por qué vuelves?
    Fandom OC
    Categoría Romance
    ¿Qué pasaría si por casualidades de la vida tuvieras que volver a tu pueblo natal por una temporada y allí te reencontraras con el el primer amor de tu vida?

    Esto no es tan solo una pregunta, esta puede ser la realidad de los protagonistas de esta historia. En un pequeño pueblo costero, en el cual la pesca es la actividad comercial más relevante, la cotidianidad era lo que reinaba el ambiente de lugar, las mismas rutinas, las mismas personas, los mismos locales o los mismos paisajes. Esto para algunos era el paraíso en el cual querrían vivir durante toda su vida, para otros un infierno del cual tendrían que escapar cuanto antes.

    El claro ejemplo lo tenemos en nuestros dos protagonistas, nacidos en el mismo pueblo, siendo los mejores amigos prácticamente desde pequeños, creciendo juntos, aprendiendo de la vida tranquila y sencilla, además de una especie de sentimientos aún sin resolver… Pero cada parte eligiendo el camino que quería tomar para su vida, uno de ellos deseaba salir a conocer algo más allá de lo qeu ya sabía, la otra parte prefería quedarse donde más cómodo se sentía y con una gran seguridad de querer formar su vida en el pueblo.

    Estas decisiones ocasionaron ruptura, rupturas entre dos personas que pensaban que lo tenían todo si estaban el uno con el otro, aún así aquello no parecía suficiente una vez miraban hacía el futuro y la imagen del otro parecía difuminarse. Y como el destino lo predijo sus caminos se separaron a la llegada de oportunidades, de decisiones difíciles y de sentimientos partidos. Al principio no fue fácil acostumbrarse a la ausencia del otro, pero poco a poco la costumbre les hizo poder acomodarse a no saber nada de la vida de la otra persona, de seguir adelante sin esa otra mitad hasta que, de repente, parecía que la sensación de opresión en el pecho desaparecía, resignándose a una vida marcada por la separación y la soledad.

    Sin embargo ¿Crees que el destino se puede cambiar?
    ¿Qué pasaría si por casualidades de la vida tuvieras que volver a tu pueblo natal por una temporada y allí te reencontraras con el el primer amor de tu vida? Esto no es tan solo una pregunta, esta puede ser la realidad de los protagonistas de esta historia. En un pequeño pueblo costero, en el cual la pesca es la actividad comercial más relevante, la cotidianidad era lo que reinaba el ambiente de lugar, las mismas rutinas, las mismas personas, los mismos locales o los mismos paisajes. Esto para algunos era el paraíso en el cual querrían vivir durante toda su vida, para otros un infierno del cual tendrían que escapar cuanto antes. El claro ejemplo lo tenemos en nuestros dos protagonistas, nacidos en el mismo pueblo, siendo los mejores amigos prácticamente desde pequeños, creciendo juntos, aprendiendo de la vida tranquila y sencilla, además de una especie de sentimientos aún sin resolver… Pero cada parte eligiendo el camino que quería tomar para su vida, uno de ellos deseaba salir a conocer algo más allá de lo qeu ya sabía, la otra parte prefería quedarse donde más cómodo se sentía y con una gran seguridad de querer formar su vida en el pueblo. Estas decisiones ocasionaron ruptura, rupturas entre dos personas que pensaban que lo tenían todo si estaban el uno con el otro, aún así aquello no parecía suficiente una vez miraban hacía el futuro y la imagen del otro parecía difuminarse. Y como el destino lo predijo sus caminos se separaron a la llegada de oportunidades, de decisiones difíciles y de sentimientos partidos. Al principio no fue fácil acostumbrarse a la ausencia del otro, pero poco a poco la costumbre les hizo poder acomodarse a no saber nada de la vida de la otra persona, de seguir adelante sin esa otra mitad hasta que, de repente, parecía que la sensación de opresión en el pecho desaparecía, resignándose a una vida marcada por la separación y la soledad. Sin embargo ¿Crees que el destino se puede cambiar?
    Tipo
    Individual
    Líneas
    100000
    Estado
    Disponible
    Me encocora
    1
    0 turnos 0 maullidos
  • Esto se ha publicado como Out Of Character. Tenlo en cuenta al responder.
    Esto se ha publicado como Out Of Character.
    Tenlo en cuenta al responder.
    HOLA MUY BUEN DIA.

    Espero que todos se encuentren bien de salud, si desean conversar un poco, las puertas de mi hogar están abiertas.

    Que tengan un excelente fin de semana.

    También pueden acercarse si desean hacer alguna historia.

    Daozhang Xiao Xingchen.
    HOLA MUY BUEN DIA. Espero que todos se encuentren bien de salud, si desean conversar un poco, las puertas de mi hogar están abiertas. Que tengan un excelente fin de semana. También pueden acercarse si desean hacer alguna historia. Daozhang Xiao Xingchen.
    Me gusta
    1
    0 comentarios 0 compartidos
  • Asi que tu eres Océano, titan de los rios... Bueno, creo que ya sabes que ocurrio con Gea no? Ahora tu eres el siguiente se acabara vuestro reino de tirania y empezara una nueva historia. Los dioses seremos los lideres y apoyaremos a los mortales, no para usarlos sino para que ellos puedan seguir su curso y prosperen

    -saca la lanza que le regalo Atenea y da pasos hasta el titan-

    (Se que no podre solo pero tengo que hacer tiempo hasta que lleguen los demas. Por el Olimpo y por los mortales...)
    Asi que tu eres Océano, titan de los rios... Bueno, creo que ya sabes que ocurrio con Gea no? Ahora tu eres el siguiente se acabara vuestro reino de tirania y empezara una nueva historia. Los dioses seremos los lideres y apoyaremos a los mortales, no para usarlos sino para que ellos puedan seguir su curso y prosperen -saca la lanza que le regalo Atenea y da pasos hasta el titan- (Se que no podre solo pero tengo que hacer tiempo hasta que lleguen los demas. Por el Olimpo y por los mortales...)
    Me encocora
    Me gusta
    Me shockea
    4
    37 turnos 0 maullidos
Ver más resultados
Patrocinados