Habían transcurrido más de dos horas y ningún cliente aparecía en la cafetería, los párpados de Tangi pesaban demasiado. Había intentado mantenerse despierto limpiando mesas, acomodando vasos e incluso contando sobres de azúcar por aburrimiento, pero nada funcionaba. No era la primera vez que eso le sucedía así que a pesar de sus esfuerzos lo más probable es que volvieran a llamarle la atención por quedarse dormido en el trabajo.
Habían transcurrido más de dos horas y ningún cliente aparecía en la cafetería, los párpados de Tangi pesaban demasiado. Había intentado mantenerse despierto limpiando mesas, acomodando vasos e incluso contando sobres de azúcar por aburrimiento, pero nada funcionaba. No era la primera vez que eso le sucedía así que a pesar de sus esfuerzos lo más probable es que volvieran a llamarle la atención por quedarse dormido en el trabajo.
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