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ค๐ฃ๐ฅ๐๐ ๐๐ฅ ๐๐ก๐๐จ๐๐ก๐ง๐ฅ๐ข parte 2
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คโธป ๐ธ๐ฅ๐ก๐๐๐๐ก๐ ๐๐๐ ๐๐๐๐๐๐ ๐๐๐๐ข๐๐๐ก๐๐ ๐๐ ๐ป๐๐๐ ๐ฆ
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Dean Winchester, ๐๐๐ ๐๐๐โ๐๐๐ ๐๐ 12 ๐๐ ๐ด๐๐๐๐ ๐๐ 2024. โธป
๐ซ๐๐๐ ๐ท๐ถ๐ฝ:
Conducía sin prisa, disfrutando de la imperturbabilidad de la noche. Ni si quiera había puesto ninguno de sus casete, tan solo dejaba que el sonido del motor del Impala llenara y rompiera el silencio. Podría haber recuperado el hilo de pensamientos que había dejado pendiente cuando Hope había irrumpido a su lado, pero al día siguiente por la mañana iba a seguir allí, esperándole, y estaba seguro de que se sentiría mucho más predispuesto a hacerse cargo de todo cuanto tenía encima, en ese momento, y después de un café.
— Mira tú por donde…—
Sus ojos se habían clavado en la figura que había aparecido varios metros por delante de él, caminando sin prisas, parecía que disfrutaba de su paseo, como si no acabara de dejar atrás una batalla campal. Cuando llega hasta ella, aprovechando que conducía con las ventanillas bajadas, reduce la velocidad y se inclina hacia la derecha dejando su mano izquierda aún sobre el volante.
— No creo que sea muy seguro andar sola a estas horas ¿sabes? Puedo llevarte a donde quieras, podría haberlo hecho desde el bar si no hubieras desaparecido…. —
Vale, quizás y tan solo quizás podía intentar ser un poco más amable.
— ¿Estás bien? Me disculparía por Frank, pero lo cierto es que es un capullo. —
๐ฏ๐๐๐ ๐ท๐ถ๐ฝ:
La parte mala de internarse en el interior de aquel pueblo ya caída la noche era que encontrar comida iba a ser mucho más complicado. ¿La parte buena…? Es que aquello lo hacia todo mucho más interesante. Por eso el oído de Hope estaba más agudizado mientras mantenía esa expresión suya totalmente neutra. No habia anticipación, ni tampoco prisa. La verdad era que la falta de humanidad se habia llevado todas esas emociones y sentimientos. Solo queria comer… Simple y llanamente. La existencia vampira reducida a su mínima expresión. Al instinto más básico. Escuchaba el pueblo en aquel silencio, en las pausas entre las respiraciones tranquilas de cada ciudadano en su casa.
Y, de pronto, por encima de cada uno de esos sonidos de un pueblo que dormía, escuchó un rugido tranquilo y calmado. El de un motor que se acercaba por aquella calle. ¿Era posible que pudiera tener tanta suerte?
El coche llegó hasta ella y la mujer ni siquiera aparentó darse cuenta, la seguía de cerca a una velocidad totalmente reducida. Y Hope esbozó una sonrisa hasta que escuchó aquella voz. ¿Era… el mismo tio del bar? Era imposible. Y, sin embargo… Era su voz, era su olor, los latidos de su corazón… Hope esbozó una media sonrisa mientras fingía ignorarle, no por lo aparentemente tajantes que habían sido sus palabras, la verdad era que eso le habia hecho gracia… Solían ponerle de mal humor las personas que intentaban ser más bordes que ella, pero la verdad era en el caso de ese tipo… No era asi. Raro, pero cierto.
-No necesito chofer, pero gracias… -canturreó esa última palabras sin todavía detener su paseo. Y, entonces él pareció suavizar, repentinamente sus palabras llamando asi la atención de Hope. La joven se detuvo en su paseo y cuando el coche lo hizo tambien, la tríbrida se apoyó en la puerta a través de la ventanilla abierta. Cruzó sus brazos sobre esta y su cuerpo quedó inclinado en un ángulo casi de unos perfectos noventa grados. Sus pies fijos en el suelo y su espalda paralela al techo de aquel precioso impala de color negro.
-Soy la ultima persona del mundo por la que tendrías que preocuparte, Winchester -recalco aquella palabra ya que era un apellido que él no le habia dado pero que habia escuchado en labios del tal Frank. Luego repasó el interior del vehículo y por ultimo a Dean. Aquella era una oferta demasiado tentadora, la verdad. Aunque…
-Aunque pareces un buen tio… Nunca es recomendable para una chica solitaria subirse en el coche de un desconocido… -se encogió de hombros- Así que tendrá que ser a la próxima, guapo… -le guiñó un ojo- Por cierto, buen gancho de derecha. Ha sido impresionante. Buenas noches, Dean…
Tamborileó suavemente con una de sus manos sobre la puerta y se apartó de esta dispuesta a retomar su tranquila y simple vida inmortal.
-No me sigas… -rio señalándole con un dedo y caminando hacia atrás mientras todavía una suave sonrisa curvaba sus labios.
Sorprendentemente el tipo le hizo caso y no se le ocurrió ir tras ella. Aquello era algo que se estaba perdiendo… El respeto. Desde luego, aquel hombre era… uno entre un millón. Y, por dios, le recordaba demasiado a Alaric. Dos hombres prácticamente únicos en su especie. ¿Cuántas estupideces como las de Alaric habría sido capaz de hacer Dean a lo largo de toda su vida?
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ค[BxbyDriver], ๐๐๐ ๐๐๐โ๐๐๐ ๐๐ 12 ๐๐ ๐ด๐๐๐๐ ๐๐ 2024. โธป
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Conducía sin prisa, disfrutando de la imperturbabilidad de la noche. Ni si quiera había puesto ninguno de sus casete, tan solo dejaba que el sonido del motor del Impala llenara y rompiera el silencio. Podría haber recuperado el hilo de pensamientos que había dejado pendiente cuando Hope había irrumpido a su lado, pero al día siguiente por la mañana iba a seguir allí, esperándole, y estaba seguro de que se sentiría mucho más predispuesto a hacerse cargo de todo cuanto tenía encima, en ese momento, y después de un café.
— Mira tú por donde…—
Sus ojos se habían clavado en la figura que había aparecido varios metros por delante de él, caminando sin prisas, parecía que disfrutaba de su paseo, como si no acabara de dejar atrás una batalla campal. Cuando llega hasta ella, aprovechando que conducía con las ventanillas bajadas, reduce la velocidad y se inclina hacia la derecha dejando su mano izquierda aún sobre el volante.
— No creo que sea muy seguro andar sola a estas horas ¿sabes? Puedo llevarte a donde quieras, podría haberlo hecho desde el bar si no hubieras desaparecido…. —
Vale, quizás y tan solo quizás podía intentar ser un poco más amable.
— ¿Estás bien? Me disculparía por Frank, pero lo cierto es que es un capullo. —
๐ฏ๐๐๐ ๐ท๐ถ๐ฝ:
La parte mala de internarse en el interior de aquel pueblo ya caída la noche era que encontrar comida iba a ser mucho más complicado. ¿La parte buena…? Es que aquello lo hacia todo mucho más interesante. Por eso el oído de Hope estaba más agudizado mientras mantenía esa expresión suya totalmente neutra. No habia anticipación, ni tampoco prisa. La verdad era que la falta de humanidad se habia llevado todas esas emociones y sentimientos. Solo queria comer… Simple y llanamente. La existencia vampira reducida a su mínima expresión. Al instinto más básico. Escuchaba el pueblo en aquel silencio, en las pausas entre las respiraciones tranquilas de cada ciudadano en su casa.
Y, de pronto, por encima de cada uno de esos sonidos de un pueblo que dormía, escuchó un rugido tranquilo y calmado. El de un motor que se acercaba por aquella calle. ¿Era posible que pudiera tener tanta suerte?
El coche llegó hasta ella y la mujer ni siquiera aparentó darse cuenta, la seguía de cerca a una velocidad totalmente reducida. Y Hope esbozó una sonrisa hasta que escuchó aquella voz. ¿Era… el mismo tio del bar? Era imposible. Y, sin embargo… Era su voz, era su olor, los latidos de su corazón… Hope esbozó una media sonrisa mientras fingía ignorarle, no por lo aparentemente tajantes que habían sido sus palabras, la verdad era que eso le habia hecho gracia… Solían ponerle de mal humor las personas que intentaban ser más bordes que ella, pero la verdad era en el caso de ese tipo… No era asi. Raro, pero cierto.
-No necesito chofer, pero gracias… -canturreó esa última palabras sin todavía detener su paseo. Y, entonces él pareció suavizar, repentinamente sus palabras llamando asi la atención de Hope. La joven se detuvo en su paseo y cuando el coche lo hizo tambien, la tríbrida se apoyó en la puerta a través de la ventanilla abierta. Cruzó sus brazos sobre esta y su cuerpo quedó inclinado en un ángulo casi de unos perfectos noventa grados. Sus pies fijos en el suelo y su espalda paralela al techo de aquel precioso impala de color negro.
-Soy la ultima persona del mundo por la que tendrías que preocuparte, Winchester -recalco aquella palabra ya que era un apellido que él no le habia dado pero que habia escuchado en labios del tal Frank. Luego repasó el interior del vehículo y por ultimo a Dean. Aquella era una oferta demasiado tentadora, la verdad. Aunque…
-Aunque pareces un buen tio… Nunca es recomendable para una chica solitaria subirse en el coche de un desconocido… -se encogió de hombros- Así que tendrá que ser a la próxima, guapo… -le guiñó un ojo- Por cierto, buen gancho de derecha. Ha sido impresionante. Buenas noches, Dean…
Tamborileó suavemente con una de sus manos sobre la puerta y se apartó de esta dispuesta a retomar su tranquila y simple vida inmortal.
-No me sigas… -rio señalándole con un dedo y caminando hacia atrás mientras todavía una suave sonrisa curvaba sus labios.
Sorprendentemente el tipo le hizo caso y no se le ocurrió ir tras ella. Aquello era algo que se estaba perdiendo… El respeto. Desde luego, aquel hombre era… uno entre un millón. Y, por dios, le recordaba demasiado a Alaric. Dos hombres prácticamente únicos en su especie. ¿Cuántas estupideces como las de Alaric habría sido capaz de hacer Dean a lo largo de toda su vida?