Cuando el ๐™‡๐™ค๐™ฉ๐™ค ๐™™๐™š ๐™Ž๐™–๐™ฃ๐™œ๐™ง๐™š empieza a florecer, su aroma a perdición invita al mundo a adormecerse en la ruina, en un paraíso onírico donde no hay dolor, no hay agonía, no hay carencia ni injusticias. Apóstoles de la voz del Loto, los Hijos del Final, uno por cada uno de sus ocho pétalos, comienzan su encomienda. 

Lotus-1 — Tristan Rhodes, el cazatalentos. El que busca a quienes vagan, el que encuentra a los se han encontrado a sí mismos. Cuando los ocho pétalos se abran, será gracias a él que los trascendentes encontrarán su sitio y su propósito en el mundo nuevo creado por la gloriosa Sangre.

Siempre hay un lugar de sobra entre los Hijos del Final, y puede ser tuyo si decides tomar su mano.