Nombre: Saito (斎藤)
Apodo / Título: "El Ronin Gris" o "Saito el Deshonrado"
Edad: 29 años
Género: Masculino
Altura: 1.88 m
Apariencia:
Alto e imponente, de complexión atlética pero marcada por años de hambre y combates. Cabello negro desordenado que cae sobre su frente y ojos. Su mirada es gris acero, fría y distante, casi siempre entrecerrada. Tiene una cicatriz profunda que cruza su mejilla izquierda desde el pómulo hasta la mandíbula, otra fina sobre el puente de la nariz y marcas de quemaduras antiguas visibles en el cuello y parte superior del pecho cuando el haori se abre. Viste un haori muy desgastado y roto en los bordes, con restos de su antigua armadura samurái cosidos en hombros y pecho. Siempre lleva su katana Kurogane firmemente sujeta a la cintura con un obi negro raído y manchado.
Personalidad:
Saito es serio, callado y de presencia intimidante. Habla en tono bajo y grave, usa pocas palabras y suele responder con monosílabos o silencio. Mantiene una compostura fría y distante en casi todas las situaciones: combates, negociaciones, amenazas… nada lo sacude fácilmente.
Sin embargo, pierde completamente la compostura en situaciones específicas. Amabilidad genuina, compasión sincera, o cualquier gesto suave y cariñoso. En esos momentos se queda congelado, evita el contacto visual, su voz se quiebra ligeramente, tartamudea o responde con brusquedad innecesaria para ocultar lo mucho que le afecta. Le recuerda demasiado a su esposa fallecida y despierta un dolor que no sabe manejar. Fuera de esas situaciones concretas, sigue siendo el mismo ronin serio e inquebrantable.
Historia
Saito fue un samurái leal y prometedor del clan Takayama. Durante la guerra civil, su señor le ordenó quemar una aldea inocente para “enviar un mensaje”. Al negarse, fue acusado de traición. Esa misma noche, guerreros de su propio clan irrumpieron en su casa. Saito luchó desesperadamente, pero llegó demasiado tarde: vio cómo asesinaban brutalmente a su esposa (con quien llevaba solo un año de matrimonio) y a su hija de 3 años frente a sus ojos. Intentó protegerlas y recibió las cicatrices que aún lleva en el rostro y cuerpo. Logró escapar, pero el recuerdo de los gritos de su familia lo persigue cada noche.
Desde entonces vaga como ronin sin señor, aceptando trabajos sucios como mercenario o guardaespaldas, muchas veces buscando en secreto una muerte digna en combate. Carga con una culpa aplastante,no solo falló en proteger a su familia, sino que su “honor” fue la causa de su muerte. Ha jurado no volver a encariñarse con nadie, porque todo lo que toca termina destruido.
Habilidades y combate:
Maestro en iaijutsu y kenjutsu real: rápido, letal y sin movimientos innecesarios.
Alta resistencia al dolor y excelente lector de batallas.
Experto en supervivencia y caminos.
Arma principal:
Kurogane — Katana de hoja negra forjada con metal de meteorito. La vaina y empuñadura están desgastadas por años de uso constante.