(me coloco la máscara lentamente, mis dedos recorriendo su superficie como si ya conocieran cada grieta invisible)

La gente cree que las máscaras sirven para mentir…

(cierro los ojos un momento)

pero a veces solo sirven para que nadie note lo cansado que estás.

(mis dedos bajan hasta mis muslos, rozando una de mis cicatrices cubierta por un tatuaje)

Mis tatuajes no son estética… son recuerdos que decidí escribir en mi piel porque mi mente ya no podía cargarlos sola.

Mis cicatrices no son accidentes… son historias que sobreviví.

(suelto el humo de mi cigarrillo lentamente)

Y el humo que dejo escapar cuando fumo no es rebeldía… es la forma más silenciosa que encontré para sacar todo lo que no sé decir.

(apoyo mi espalda contra la pared)

La gente cree que usamos máscaras para engañar…pero a veces las usamos para sobrevivir.

Todos se esconden detrás de una.

Todos.

La diferencia es que algunos pueden quitársela cuando quieren.

(agarro la máscara con un poco más de fuerza)

La mía no.

La mía nació cuando entendí que ser yo misma demasiado pronto solo hacía que la gente desapareciera.

(bajo un poco la máscara… pero no lo suficiente)

A veces me pregunto cómo sería que alguien viera lo que realmente hay detrás.

No la versión tranquila.

No la versión fuerte.

No la versión que dice “estoy bien”.

(Cierro los ojos otra vez)

Solo yo.

(Suspiro mientras una lágrima recorre mi mejilla)

Y tal vez… en el fondo… lo único que realmente quiero…

es que alguien algún día tenga la paciencia suficiente…o el cariño suficiente…

para intentar quitármela sin miedo a lo que encuentre debajo.