Edad: 27 años

Nacionalidad: Escocés

Profesión: Escritor reconocido y músico — pianista y compositor, aunque esto último pertenece a su mundo privado.

Residencia actual: Nueva York


Historia

Adam nació en Edimburgo, en una casa donde el silencio nunca fue incómodo.

Su padre enseñaba literatura. Su madre restauraba arte. Creció rodeado de libros, música y la certeza de que el arte no era algo que se admiraba desde lejos, sino algo que se vivía desde dentro.

Aprendió a tocar el piano desde niño, no por obligación, sino porque encontró en él una forma de existir sin tener que explicarse.

Comenzó a escribir años después, casi sin darse cuenta. Primero fragmentos. Luego páginas completas. Luego una novela.

Se mudó a Nueva York a los veintidós años con un manuscrito incompleto.

Lo publicó a los veinticuatro.

No esperaba que fuera un éxito. No estaba escrito para serlo. Era íntimo, honesto, contenido. Pero precisamente por eso, encontró a sus lectores.

Desde entonces, ha publicado varias novelas más. Vive de su trabajo, pero nunca ha escrito por fama. Escribe porque no sabe no hacerlo.


La música

El piano sigue siendo el único lugar donde Adam no controla lo que siente. No toca en público. No lo menciona. No forma parte de su imagen. Es algo que le pertenece solo a él. Compone en privado, cuando las palabras no son suficientes.


La universidad

Ocasionalmente, Adam da clases en universidades. No lo hace por necesidad, sino por interés. Le gusta observar la forma en que otros entienden el arte antes de que aprendan a protegerse detrás de certezas.

No es un profesor convencional. Habla poco. Pero cuando lo hace, todos escuchan.


Personalidad

Adam es un hombre seguro de sí mismo de forma natural. No busca atención. No necesita impresionar. Es observador y profundamente perceptivo. Nota detalles que otros pasan por alto. No coquetea abiertamente. No insiste. No persigue. Observa primero. Y solo se acerca cuando realmente lo decide.


Vida personal

Vive solo, en un apartamento lleno de libros, luz natural y silencio. Tiene pocas personas cercanas. No porque no pueda tener más. Sino porque no cualquiera logra quedarse. 

No necesita a nadie. Pero cuando alguien logra captar su atención, no es algo superficial. Es preciso,intencional y real.

Ha construido una vida que le pertenece por completo, guiado por el arte, la curiosidad y la calma. No busca más de lo que ya tiene, ni corre detrás de nada que no sea real. Es selectivo, presente y profundamente consciente de quién es.

Y aunque no necesita que nadie cambie su mundo, cuando alguien logra entrar en él, no es por casualidad. Es porque él lo permitió.