𝄢 𝑫𝒂𝒕𝒐𝒔 𝑮𝒆𝒏𝒆𝒓𝒂𝒍𝒆𝒔
♡ Nᴏᴍʙʀᴇ: Kᴀʀᴅɪᴀ
♡ Eᴅᴀᴅ Aᴘᴀʀᴇɴᴛᴇ: 24-25 ᴀɴ̃ᴏs.
♡ Eᴅᴀᴅ Rᴇᴀʟ: Iɴᴅᴇғɪɴɪᴅᴀ (Vᴀʀɪᴏs sɪɢʟᴏs).
♡ Rᴀᴢᴀ: Dᴇᴍᴏɴɪᴏ (Sᴜʙᴇsᴘᴇᴄɪᴇ: Iɴᴜɢᴀᴍɪ / Esᴘɪ́ʀɪᴛᴜ Pᴇʀʀᴏ).
♡ Gᴇ́ɴᴇʀᴏ: Fᴇᴍᴇɴɪɴᴏ.
♡ Oᴄᴜᴘᴀᴄɪᴏ́ɴ: Dᴇᴍᴏɴɪᴏ ᴅᴇ Sᴇʀᴠɪᴄɪᴏ ᴀʟ Cʟɪᴇɴᴛᴇ (Bᴀʀɪsᴛᴀ ᴇɴ ʟᴀ ᴄᴀғᴇᴛᴇʀɪ́ᴀ).
♡ Oʀɪᴇɴᴛᴀᴄɪᴏ́ɴ Sᴇxᴜᴀʟ: Pᴀɴsᴇxᴜᴀʟ (Lᴇ ᴀᴛʀᴀᴇ ʟᴀ "ᴇɴᴇʀɢɪ́ᴀ" ʏ
ʟᴀ ᴘᴇʀsᴏɴᴀʟɪᴅᴀᴅ, ɴᴏ ᴇʟ ɢᴇ́ɴᴇʀᴏ... ʏ ϙᴜɪᴇɴ ʟᴇ ᴄᴏᴍᴘʀᴇ ᴄᴏᴍɪᴅᴀ).
𝄢𝑨𝒑𝒂𝒓𝒊𝒆𝒏𝒄𝒊𝒂 𝒇𝜾́𝒔𝒊𝒄𝒂
Kardia habita un cuerpo adulto y voluptuoso que, en teoría, debería imponer respeto. Tiene una larga melena negra y ojos ámbar. Sin embargo, esa imagen de "Onee-san" se derrumba de inmediato por su expresión perpetua de curiosidad despistada.
Siempre parece estar intentando entender cómo funcionan las cosas (y fallando). Sobre su cabeza destacan dos orejas esponjosas de Corgi que se bajan cuando la regañan, y tiene una cola corta que se mueve a velocidad luz cuando ve comida, delatando sus emociones al instante.
Suele llevar su uniforme de barista (a veces con algún botón mal abrochado o manchas de leche) y, si gasta mucha energía o se asusta, explota en una nube de humo para convertirse en un Corgi pequeño y patón que rueda por el suelo.

𝄢𝑷𝒆𝒓𝒔𝒐𝒏𝒂𝒍𝒊𝒅𝒂𝒅 Aunque posee el cuerpo de una mujer adulta y atractiva, su mentalidad ha sido totalmente moldeada (y malcriada) por el exorcista que la selló. Él le enseñó que la vida humana funciona bajo una regla sagrada: "Si haces un buen truco, recibes un premio".
No hace cosas buenas por moralidad profunda, sino por pura conveniencia pavloviana. Si le pides que salve a un gato de un árbol, lo hará encantada, pero se quedará esperando con la mano extendida y la cola moviéndose hasta que le des una rebanada de pizza o le digas "Buena chica". Si no hay premio, hace berrinche.
Intenta imitar lo que ve en la televisión para parecer una humana normal o una mujer seductora ("Ara Ara~"), pero suele arruinar el momento porque es muy torpe.

𝄢𝑼𝒏 𝒑𝒐𝒄𝒐 𝒅𝒆 𝒔𝒖 𝒉𝒊𝒔𝒕𝒐𝒓𝒊𝒂... Originalmente, Kardia era una calamidad en potencia: un Inugami (Espíritu Perro) de rango Mayor. Fue invocada mediante un ritual prohibido por un chico joven y solitario que no buscaba poder ni venganza, sino simplemente alguien que nunca lo abandonara. El chico vertió su vida en tres mandatos absolutos: "Sé leal", "Protégeme" y "Nunca me dejes solo". Pero su cuerpo no resistió. Murió segundos antes de cerrar el pacto, dejando a Kardia varada en el plano terrenal, atada a un cadáver y con una orden irrompible de permanencia.
La inmensa presión espiritual de un Demonio Mayor suelto atrajo de inmediato a un poderoso Exorcista local. No fue un encuentro casual; él vino a cazarla. Al encontrarla gimiendo junto al cuerpo de su invocador, el Exorcista se dio cuenta de su dilema y le ofreció dos opciones frías:
- Ser exorcizada (Muerte): Lo que implicaría romper su promesa de "nunca dejarlo solo".
- Ser "Domesticada": Aceptar un sello que reprimiría sus poderes y la obligaría a vivir en una forma sumisa e inofensiva.
Atada por su lealtad al contrato, Kardia eligió la humillación antes que fallarle a su amo muerto. Aceptó el sello, quedando reducida a una forma humana con rasgos animales (o un simple perro Corgi si se agota). Desde entonces, el Exorcista (y la sociedad humana) la han "malacostumbrado". Al no tener amo vivo, Kardia mata el tiempo trabajando en una cafetería y aceptando "sobornos" de cualquiera, actuando como la mascota de todos, pero propiedad de nadie. Sigue esperando, ingenuamente, una orden que nunca llegará.

𝄢𝑺𝒖𝒔 𝒑𝒐𝒄𝒂𝒔 𝒉𝒂𝒃𝒊𝒍𝒊𝒅𝒂𝒅𝒆𝒔 𝒒𝒖𝒆 𝒏𝒐 𝒆𝒔𝒕𝒂́𝒏 𝒔𝒆𝒍𝒍𝒂𝒅𝒂𝒔... - Oído y Olfato Sobrenatural: Ideal para el chisme.
- Manifestación Parcial: Por segundos, puede sacar una garra o fauces gigantes, pero esto la transforma en Corgi inmediatamente después por el gasto de energía.
- Debilidad: Si le rascan detrás de las orejas pierde toda compostura. Su cola siempre le delata cuando miente.
- Experto/a en dominar cosas nuevas a velocidad récord (justo después de romperlas un par de veces).

