—Nunca fue una historia de amor como en los cuentos de hadas pero... ¿Por qué me duele tanto?
Pensaba que mi corazón estaba tan roto que nada más lo quebraría
Estaba equivocada.
Y ahora, llorar no servirá de nada...
Ya no queda nada.
Y ahora, aunque llore, no cambiará nada.
Pensaba que mi corazón estaba tan roto que nada más lo quebraría
Estaba equivocada.
Y ahora, llorar no servirá de nada...
Ya no queda nada.
Y ahora, aunque llore, no cambiará nada.
—Nunca fue una historia de amor como en los cuentos de hadas pero... ¿Por qué me duele tanto?
Pensaba que mi corazón estaba tan roto que nada más lo quebraría
Estaba equivocada.
Y ahora, llorar no servirá de nada...
Ya no queda nada.
Y ahora, aunque llore, no cambiará nada.