Alessandro estaba completamente seguro de que Billy fallaría y dada su consabida tendencia a mentir, él no iba a dejar las cosas a la ligera.
Un grupo de su guardia, salió de la casa con órdenes de seguir al menor, tenían que recabar evidencia.
— Síganlo, si no lo hace, regresen. Con que tengamos pruebas de que falló, basta.— colgó el teléfono y siguió con sus asuntos.
Un grupo de su guardia, salió de la casa con órdenes de seguir al menor, tenían que recabar evidencia.
— Síganlo, si no lo hace, regresen. Con que tengamos pruebas de que falló, basta.— colgó el teléfono y siguió con sus asuntos.
Alessandro estaba completamente seguro de que Billy fallaría y dada su consabida tendencia a mentir, él no iba a dejar las cosas a la ligera.
Un grupo de su guardia, salió de la casa con órdenes de seguir al menor, tenían que recabar evidencia.
— Síganlo, si no lo hace, regresen. Con que tengamos pruebas de que falló, basta.— colgó el teléfono y siguió con sus asuntos.