— Ah, huele demasiado bien. ¿A estofado de hongos? No, a ¡Hongo asado!
Y sin darse cuenta, se empieza a secar poco a poco al permanecer cerca de la pequeña hoguera, producto de su severa distracción.
Y sin darse cuenta, se empieza a secar poco a poco al permanecer cerca de la pequeña hoguera, producto de su severa distracción.
— Ah, huele demasiado bien. ¿A estofado de hongos? No, a ¡Hongo asado!
Y sin darse cuenta, se empieza a secar poco a poco al permanecer cerca de la pequeña hoguera, producto de su severa distracción.