Era medio día, casi por dar la una de las tarde, el clima estaba fresco y el cielo estaba cubiertos por nubes grises que no permitían los rayos del sol pasar en su totalidad. Para unos este sería un día horrible para otros sería un día hermoso, perfecto para leer un libro junto a un café o quizás para ver películas por una persona querida.

Yo era una de esas personas que disfrutaba este día pero no era por ninguna de las razones o excusas que tuvieran otros simplemente era por qué podía salir sin el peligro del día. Eso lo hacía un día hermoso ante mis ojos.

Estaba sentada en la banca de un parque rodeada de niebla y de varios cuervos que revoloteaban a mi alrededor por lo que extiendo la mano y uno de ellos se posa entre mis dedos y grasna con la voz característica de su especie.

Este día me permitía estar con mis amigos los cuales celebraban conmigo este día tan bello.

Ellos eran los únicos que podían entenderme, los únicos que siempre se mantenían a mi lado sin importar que y los únicos a los que jamás podría hacer daño, mucho menos comer, la simple idea de hacerlo me parecía nauseabunda y asquerosa lo cual era gracioso tomando en cuenta cuál era mi dieta.

- Te vez tan hermoso hoy, tus plumas se ven bastante bien -

Elogio al ave con un tono cariñoso y dulce acariciando con delicadeza las plumas de su pecho.

Otro de los cuervos se posa en mi hombro inclinándose un poco hacia el frente para tomar uno de mis mechones de cabello para acomodarlo a su gusto.

-Tu tambien te vez espléndida este día -

El ave inclina la cabeza para mirarme con sus rojos ojos y seguir peinando mi cabello.

Entre mis piernas descansaba otro cuervo que tomaba una pequeña siesta aprovechando de este momento para relajarse.

Otros cuervos se posaban sobre la misma banca en la que estaba sentada o aterrizaban acomodandose a mi alrededor jugando entre ellos.

Disfrutaba como nada los días como estos y disfrutaba el ver a mi queridos amigos divertirse.

Aun lado mío tenía un bolso del cual saque un toper con mi mano libre y abrí con cuidado de no tirar su contenido, las aves que estaban cerca de él rápidamente comenzaron a agitarse al ver lo que tenía lo que alertó a los demás y el cuervo que descansaba en mi mano se alzó en vuelo para ir con las demás que caminaban por el suelo.

Meto mi mano al toper y de el saco un puño de carne cruda picada. La carne de mi última presa. Un hombre que había tomado la mala decisión de salir a un paseo nocturno.

Lanzó los pedazos de carne los cuales al caer al suelo son rápidamente levantados por los cuervos y trajagados con bastante facilidad. Tomo otro puñado de carne y repito la acción a lo que el cuervo que había estando peinandome fuera con los demás para también comer.

Por el alboroto él que descansaba entre mis piernas despierta levantando despacio su cabeza aún alertargado por el sueño, a lo que tomo unos pocos pedazos y se los ofrezco los cuales acepta bastante contento.

Sonrió ante la escena recordando diferentes momentos que había vivido junto a ellos.

Meto otra vez mi mano al toper y extiendo mi brazo abriendo mi mano al ire, ofreciendo el delicioso alimento, uno de ellos se alza en vuelo y toma uno de los trozos siendo rápidamente seguido por otros que preferían comerlo de mi mano que del piso siendo mi mano rápidamente rodeada por otros cuervos.

Con la otra mano tomo otros pocos trozos del toper del cual más cuervos se juntaban para tomar la carne.

Bajo mi mano hasta estar por debajo del cuervo que deseaba más de la comida, mueve la ligeramente la cabeza para examinar los trozos de carne antes de comenzar a comer juntos a los demás.

#oc #historia #original
Era medio día, casi por dar la una de las tarde, el clima estaba fresco y el cielo estaba cubiertos por nubes grises que no permitían los rayos del sol pasar en su totalidad. Para unos este sería un día horrible para otros sería un día hermoso, perfecto para leer un libro junto a un café o quizás para ver películas por una persona querida. Yo era una de esas personas que disfrutaba este día pero no era por ninguna de las razones o excusas que tuvieran otros simplemente era por qué podía salir sin el peligro del día. Eso lo hacía un día hermoso ante mis ojos. Estaba sentada en la banca de un parque rodeada de niebla y de varios cuervos que revoloteaban a mi alrededor por lo que extiendo la mano y uno de ellos se posa entre mis dedos y grasna con la voz característica de su especie. Este día me permitía estar con mis amigos los cuales celebraban conmigo este día tan bello. Ellos eran los únicos que podían entenderme, los únicos que siempre se mantenían a mi lado sin importar que y los únicos a los que jamás podría hacer daño, mucho menos comer, la simple idea de hacerlo me parecía nauseabunda y asquerosa lo cual era gracioso tomando en cuenta cuál era mi dieta. - Te vez tan hermoso hoy, tus plumas se ven bastante bien - Elogio al ave con un tono cariñoso y dulce acariciando con delicadeza las plumas de su pecho. Otro de los cuervos se posa en mi hombro inclinándose un poco hacia el frente para tomar uno de mis mechones de cabello para acomodarlo a su gusto. -Tu tambien te vez espléndida este día - El ave inclina la cabeza para mirarme con sus rojos ojos y seguir peinando mi cabello. Entre mis piernas descansaba otro cuervo que tomaba una pequeña siesta aprovechando de este momento para relajarse. Otros cuervos se posaban sobre la misma banca en la que estaba sentada o aterrizaban acomodandose a mi alrededor jugando entre ellos. Disfrutaba como nada los días como estos y disfrutaba el ver a mi queridos amigos divertirse. Aun lado mío tenía un bolso del cual saque un toper con mi mano libre y abrí con cuidado de no tirar su contenido, las aves que estaban cerca de él rápidamente comenzaron a agitarse al ver lo que tenía lo que alertó a los demás y el cuervo que descansaba en mi mano se alzó en vuelo para ir con las demás que caminaban por el suelo. Meto mi mano al toper y de el saco un puño de carne cruda picada. La carne de mi última presa. Un hombre que había tomado la mala decisión de salir a un paseo nocturno. Lanzó los pedazos de carne los cuales al caer al suelo son rápidamente levantados por los cuervos y trajagados con bastante facilidad. Tomo otro puñado de carne y repito la acción a lo que el cuervo que había estando peinandome fuera con los demás para también comer. Por el alboroto él que descansaba entre mis piernas despierta levantando despacio su cabeza aún alertargado por el sueño, a lo que tomo unos pocos pedazos y se los ofrezco los cuales acepta bastante contento. Sonrió ante la escena recordando diferentes momentos que había vivido junto a ellos. Meto otra vez mi mano al toper y extiendo mi brazo abriendo mi mano al ire, ofreciendo el delicioso alimento, uno de ellos se alza en vuelo y toma uno de los trozos siendo rápidamente seguido por otros que preferían comerlo de mi mano que del piso siendo mi mano rápidamente rodeada por otros cuervos. Con la otra mano tomo otros pocos trozos del toper del cual más cuervos se juntaban para tomar la carne. Bajo mi mano hasta estar por debajo del cuervo que deseaba más de la comida, mueve la ligeramente la cabeza para examinar los trozos de carne antes de comenzar a comer juntos a los demás. #oc #historia #original
Me encocora
Me gusta
4
0 turnos 0 maullidos
Patrocinados
Patrocinados