๐ ๐๐๐๐๐ Nerisse Vaelune
Nombre: Nerisse Vaelune
Nombre humano: Solène Azuréa
Edad aparente: 25–30 años
Especie: Sirena
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Pasó años observando a los humanos desde las profundidades del océano. Le fascinaban sus costumbres, emociones, sus voces, la forma en la que se relacionaban entre sí y la manera tan efímera en que vivían sus vidas.
Aprendió pacientemente idiomas humanos, memorizando palabras, acentos y expresiones únicamente a través de conversaciones escuchadas en sus exploraciones a los puertos, embarcaciones y costas lejanas. Resultando en un amplio manejo de diversos idiomas.
Su curiosidad fue en incremento debido a que creció en una colonia de sirenas errantes las cuales viajaban entre corrientes y mares distantes. Algunas de ellas compartían historias sobre el mundo humano, hablaban de ciudades iluminadas, música, festivales y pequeñas costumbres que para ella resultaban casi mágicas.
Impulsada por el deseo de descubrir ese mundo con sus propios ojos, finalmente decidió abandonar temporalmente el océano y aventurarse hacia la superficie.
Descubrió que poseía la capacidad de adoptar una apariencia humana y caminar sobre tierra firme, aunque dicha transformación exige energía y la obliga a mantener contacto frecuente con el agua.
Actualmente vive entre los humanos con el nombre de Solène Azuréa, explorando lentamente todo aquello que durante años solo pudo imaginar desde el mar.
A pesar de su inteligencia, todavía existen muchas dinámicas humanas que le resultan extrañas, por lo que suele actuar con una curiosidad sincera y poco habitual.
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Posee conocimientos de magia y astronomía, disciplinas profundamente conectadas entre las sirenas errantes.
Desde pequeña aprendió a leer las constelaciones reflejadas sobre la superficie del océano, creyendo que las estrellas y las mareas compartían un lenguaje silencioso.
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En una región apartada del océano existe una antigua gruta submarina descubierta y preservada por sirenas y tritones errantes.
Con el paso del tiempo, aquel lugar se transformó en un refugio compartido donde resguardan objetos arrastrados por el mar o perdidos por los humanos: brújulas oxidadas, libros dañados, botellas selladas, instrumentos náuticos, joyería antigua y pequeños fragmentos de vidas desconocidas.
Gracias a la magia marina, muchos de esos objetos permanecen intactos a pesar del tiempo y del agua.
La gruta funciona también como un punto de encuentro para los viajeros y comerciantes, quienes intercambian historias sobre el mundo humano, conocimientos de magia, rutas marítimas y observaciones astrales.
Solène siempre sintió un profundo cariño por ese lugar, pasando incontables noches explorando los tesoros humanos resguardados entre luces bioluminiscentes y los susurros del océano ๐โจ